El actor canadiense Ryan Reynolds recibió en 1996 un consejo desalentador del director Rob Bowman, quien le aseguró que no lograría triunfar en Hollywood y que debía conformarse con una carrera modesta en Vancouver, según relató Far Out.
El consejo desalentador de Rob Bowman
En los primeros años de su trayectoria, Reynolds trabajó en papeles pequeños en Vancouver. Su mayor visibilidad llegó al participar en un episodio de la serie The X-Files dirigido por Bowman.
A pesar de la exposición que le brindó ese papel, Reynolds sufrió un fuerte golpe anímico después de conversar con el director. “Me dijo que nunca fuera a Hollywood”, recordó Reynolds, citado por Far Out. Bowman consideraba que no tenía el perfil necesario para triunfar en la industria estadounidense.
Bowman le sugirió que podría desarrollar una carrera pequeña pero rentable en Canadá. Reynolds relató, según Far Out, que el realizador le mencionó la posibilidad de “quedarse haciendo papeles pequeños, como ser ahorcado por unas gemelas brujas”. El actor confesó: “Fue un momento devastador, debo decir. Pero también fue inspirador”.
Con el paso del tiempo, la comparación profesional entre ambos resultó irónica. Mientras Bowman dirigió cintas como Reign of Fire y Elektra, que no alcanzaron el éxito esperado, Reynolds siguió un camino muy distinto, como destacó Far Out.
El ascenso de Reynolds: de papeles menores al estrellato internacional
A pesar de las dudas sobre su potencial como protagonista, Reynolds persistió y fue ganando espacio en la industria del cine. Su consagración no fue inmediata; transcurrieron años hasta logar papeles principales en grandes producciones.
El giro llegó a mediados de la década de 2010, cuando encabezó y produjo películas exitosas en la categoría para adultos. Títulos como Deadpool, Free Guy, Red Notice y The Hitman’s Bodyguard lo situaron en la lista de los actores mejor pagos de Hollywood.
El éxito de taquilla respaldó su nombre tanto en los cines como en las plataformas digitales. Aunque algunas de estas producciones recibieron críticas divididas, el público respondió de forma masiva, confirmando la demanda por su presencia como actor principal.
Además, Reynolds ha consolidado una imagen carismática y autocrítica, que refuerza su conexión con audiencias internacionales y lo distingue en la industria.
La trilogía de “Deadpool”: el mayor éxito de Reynolds
La trilogía cinematográfica de Deadpool incluye tres producciones de superhéroes con elementos de acción y ciencia ficción. Las dos primeras, estrenadas en 2016 y 2018, se desarrollan en el contexto de los X-Men, mientras que la tercera, lanzada en 2024, se sitúa dentro del Universo cinematográfico de Marvel.
La primera película introduce a Wade Wilson, un hombre sometido a un experimento que le otorga poderes regenerativos, quien adopta la identidad de Deadpool y busca vengarse de quien lo dañó.
En la segunda entrega, el protagonista enfrenta diversos peligros y relaciones inesperadas, atravesando situaciones que lo llevan a reflexionar sobre los vínculos afectivos y el sentido de la aventura.
En la tercera película, transcurridos seis años desde los sucesos anteriores, Wade es reclutado por la TVA para evitar la destrucción de su universo. Para lograrlo, contará con la colaboración de un Wolverine proveniente de un universo distinto, enfrentando así una amenaza que pone en peligro tanto a los mutantes como a la totalidad de la existencia.
Ryan Reynolds: empresario y figura multifacética
Fuera del ámbito actoral, Reynolds ha diversificado sus actividades. Según Far Out, es propietario o socio de empresas en sectores como la ginebra, la producción audiovisual, el marketing, el fútbol y la telefonía móvil.
Este enfoque lo ha convertido en un empresario con influencia en múltiples áreas. Participa en cargos directivos de varios de estos emprendimientos, combinando su carrera artística con la gestión de negocios.
De acuerdo con estimaciones de Far Out, el patrimonio neto del actor se acerca a los 400 millones de dólares. Este volumen económico refleja tanto la rentabilidad de sus películas como el éxito de sus inversiones paralelas en distintos sectores.
El recorrido de Ryan Reynolds es un ejemplo de superación: la advertencia inicial de Bowman contrasta con el lugar de referencia global que hoy ocupa en el mundo del entretenimiento.