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Reaparece la discusión sobre cómo ponerle un piso al dólar en la previa a la liquidación de la cosecha gruesa

Mantener el cepo para las empresas o liberar los controles cambiarios son las opciones que están sobre la mesa. El Gobierno duda porque las elecciones del año próximo vendrán de la mano de una fuerte dolarización adicional por parte de los inversores

Reflota la discusión sobre qué hacer con el dólar en la antesala de la liquidación de la cosecha gruesa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ayer compró otros USD 140 millones, esta intervención en el mercado no logró sostener el tipo de cambio. Como consecuencia, el dólar minorista volvió a caer 15 pesos desde $1.420 a 1.405 pesos. La misma tendencia se observó en los dólares financieros.

El tipo de cambio mostró en el cierre de marzo la misma tendencia declinante que durante todo el primer trimestre. A pesar que las familias compraron alrededor de USD 5.000 millones sumados enero y febrero, tampoco esta demanda logró impulsar la cotización.

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A eso se le suman los ya más de USD 4.300 millones que lleva comprados el BCRA en lo que va del año para fortalecer el nivel de reservas. Se estima que en el segundo trimestre el ritmo de compras será bastante superior para aprovechar la liquidación de la cosecha gruesa por parte de las cerealeras. Históricamente, es el período de “vacas gordas” en materia cambiaria para el país.

Sin embargo, la oferta de dólares en esta primera parte del año fue bastante superior a la que esperaba el mercado. Hubo una fuerte liquidación de divisas por parte de las empresas que realizaron colocaciones de deuda en el exterior. Aunque no de manera inmediata, las regulaciones las obligan a liquidar esas divisas cuando deben afrontar el primer pago de intereses.

El tipo de cambio real volvió a apreciarse y algunos cálculos como el de la consultora LCG indican que ya está en el mismo nivel que durante el gobierno de Mauricio Macri. Vuelve con fuerza, por lo tanto, la discusión respecto a si el dólar está o no atrasado.

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En el equipo económico prefieren no entrar en esa discusión de lleno. Luis Caputo enfatizó que “sin las compras del Central, el dólar hubiera caída a $ 1.200 o menos”. El ministro de Economía da a entender así que los esfuerzos del Gobierno para acumular reservas sirvieron solo parcialmente para evitar una caída del dólar, que de otra manera hubiera sido todavía mayor.

Por otra parte, el viceministro de Economía, José Luis Daza, aclara en cada presentación que le toca que “la academia económica ya dejó de calcular cuál es el tipo de cambio real de equilibrio de cada país porque es imposible”.

En los últimos meses la economía argentina volvió a tener nuevamente una fuerte inflación en dólares. Es decir otra vez el país vuelve a estar relativamente caro en dólares, aunque depende mucho de cada sector.

En ese contexto, vuelve el debate sobre la posibilidad de eliminar los controles cambiarios. En el equipo económico por ahora lo consideran contraproducente. Y recuerdan que hace pocos meses fue necesaria la ayuda del Tesoro norteamericano para que el tipo de cambio no se dispare, en las semanas previas a las elecciones legislativas.

Las dudas apuntan a lo que podría suceder en 2027, por una razón sencilla: una vez que se elimina el cepo, no se puede volver atrás. Ya le pasó a Mauricio Macri, cuando en 2019 en plena corrida tras las elecciones presidenciales que ganó el kirchnerismo se vio obligado a imponer una restricción de compra de divisas de USD 200 mensuales.

Quien salió nuevamente a pedir un cambio de régimen fue Domingo Cavallo, reinstalando la polémica. “La fuerte liquidación actual de divisas de exportación provenientes del agro y del petróleo que se espera que aumente en los próximos meses, brinda una excelente oportunidad para eliminar todos los controles de cambio y aumentar rápidamente la acumulación de reservas netas”, señaló el ex ministro de Economía.

Y agregó: “Debería aspirarse no sólo a que el Tesoro compre todas las divisas necesarias para pagar los intereses de su deuda externa sino, también, que se llegue a fin de año con 10 mil millones de reservas netas adicionales en el Banco Central”.

Para el Gobierno también representa un desafío la fuerte compra de dólares que viene llevando adelante porque emite pesos como contrapartida. Esto exige extremo cuidado monetario para impedir que esa expansión de dinero genere inflación. Por eso, tanto el Tesoro como el Central vienen absorbiendo los excedentes para que el índice empiece a bajar a partir de abril. Se espera que en marzo se ubique por encima del 3 por ciento.

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