Ya sea la oposición o el oficialismo, el nuevo proyecto de ley que salga aprobado del Congreso tendrá una característica para evitar que el impuesto a las Ganancias quede atado siempre a decisiones políticas: la actualización automática.

Un cambio que no se hizo en los últimos 20 años permitirá que tanto el mínimo no imponible (el piso a partir del cual el contribuyente empieza a pagar este gravamen) como las escalas no queden desactualizadas frente a la inflación anual, que si bien será menor en 2017, es alta y se mantendrá en dos dígitos.

Si bien algunos legisladores habían propuesto que la actualización se hiciera a través del índice de inflación que publica el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) todos los meses, el acuerdo entre el Gobierno y la CGT estableció al RIPTE como la variable de actualización.

Pero, ¿qué es y cómo se llega a este cálculo? La remuneración imponible promedio de los trabajadores estatales (RIPTE) se publica todos los meses desde julio de 1994, bajo un informe de la Secretaría de Seguridad Social que depende del Ministerio de Trabajo. Se toman en cuenta, cada 30 días, la variación de los salarios de los trabajadores formales registrados, y se calcula un coeficiente entre estas remuneraciones y el total de los trabajadores.

Mario Quintana: “La actualización automática es un reclamo importante para que lo que arreglemos hoy no se desarregle automáticamente por vía inflacionaria los años siguientes”.

El ministerio de Trabajo toma los datos mensuales tanto del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP) como de las Declaraciones Juradas. En síntesis, toma la evolución de un salario promedio.

El tributarista Iván Sasovsky dijo a Infobae que la actualización automática "es la conquista más importante" sobre este nuevo proyecto de ley. "Es una demanda que venimos haciendo hace mucho tiempo, porque si no, se desvirtúa el impuesto en sí mismo. Que quede atado a este índice da seguridad jurídica para que pueda alcanzar al mismo universo de trabajadores", aseguró. Y agregó: "Se debería extender a monotributo".

Sasovsky explicó que como la Ley de Convertibilidad sigue vigente, no se puede aplicar el índice de inflación. "Lo interesante es que no va a depender del humor político del  gobernante de turno decidir el impuesto que se va a pagar. Esto es algo que no ocurre hace dos décadas".

"Es el que refleja la variación de salario de manera más fiel", aseguró Jorge Triaca ministro de Trabajo durante la conferencia de prensa sobre Ganancias. Y el coordinador del gabinete económico, Mario Quintana, aseguró que es "otro reclamo importante" para que los cambios "no se desarreglen automáticamente por vía inflacionaria los años siguientes".

Iván Sasovsky, tributarista: “La actualización automática se debería extender a los monotributistas”

Este índice ya se utiliza para aplicar el aumento a las jubilaciones -lo que se conoce como Movilidad Jubilatoria- y se hace dos veces por año, de forma automática: en marzo y en septiembre. También se usa para la actualización de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Con todo, la actualización para Ganancias también se debería dar cada seis meses, y como el tributo es anual, el beneficio se debería aplicar de forma retroactiva: si el cambio llega en marzo, también se debe aplicar a los salarios de enero y febrero. Sin embargo, aún no quedó claro si se actualizará de forma semestral o anual.

Calculando un índice en base 100, si por ejemplo los salarios suben un 5% de un mes a otro, el índice sube a 105. Al dividir 105 sobre 100, da como resultado un coeficiente que se utiliza para multiplicar los montos a actualizar. En este caso, sería 1,05. "La idea es que los mínimos y las escalas aumenten en esa proporción, porque si sólo aumentan los mínimos, quedan desactualizados rápidamente", aseguró el tributarista Daniel Lejtman en diálogo con Infobae.

El proyecto del Gobierno pretende aplicar esta actualización recién a partir de marzo de 2018, mientras que para el año que viene regirán el mínimo no imponible (MNI) y las escalas propuestas: $27.941 brutos para solteros y $37.000 para casados con dos hijos, con las escalas a partir del 5 por ciento para los que superen ese nivel.