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El bono “para todos” apenas cubre la mitad de los ocupados

Es porque solo la mitad de los trabajadores está representado por la demanda de los sindicatos. Un informe de IDESA advirtió que la compensación de fin de año podría impactar en mayores costos laborales e inflación

Un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) ponderó el "interés social" de una mejor remuneración para los asalariados registrados, como argumentan los sindicatos, aunque advirtió sobre el riesgo de una profundización de la pobreza por este tipo de iniciativas.

"La razón es que los beneficios aumentan los costos laborales impactando sobre los precios de los bienes y servicios de la canasta básica, mientras que la mayoría de las familias pobres no reciben los beneficios porque sus ingresos se generan en el trabajo informal", explicó la entidad que dirige Jorge Colina.

En este aspecto, IDESA identificó al "pedido de reapertura de las paritarias para negociar aumentos de salarios adicionales a los ya acordados, reducir la incidencia del impuesto a las ganancias (en especial del medio aguinaldo) y establecer un bono de fin de año 'para todos'" como demandas de los sindicatos frente la delicada situación social, en un país con 32,2% de población en la pobreza.

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Sin embargo, IDESA explicó que "los potenciales beneficiarios de las demandas de los sindicatos apenas representan la mitad de los ocupados. La otra mitad, conformados por los asalariados 'en negro' y los que trabajan por su cuenta, quedan excluidos", cuando "la pobreza está fuertemente asociada al trabajo informal o a la falta de trabajo, ya sea manifestada en desempleo abierto o inactividad laboral (desempleo oculto)".

Según el INDEC, los asalariados registrados en empresas privadas y los empleados públicos constituyen el 50% del total de ocupados, mientras que otro 26% está conformado por asalariados no registrados y servicio doméstico. El restante 24% son trabajadores no asalariados o sea que trabajan por su cuenta.

Por lo tanto, la mitad de la fuerza laboral del país queda fuera del "bono" que demandan los gremios, además de estar privada de aguinaldo o ingresos que puedan beneficiarse por un aumento del mínimo imponible por Ganancias. "Excluyendo a los empleadores y profesionales independientes, se llega a que el 42% del total de los ocupados son informales", agregó el estudio.

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"Reabrir las paritarias, bajar la incidencia del impuesto a las ganancias, subsidiar indiscriminadamente los servicios públicos o exigir a las empresas el pago de un bono 'para todos' no solo no ayuda a mejorar la situación social, como declaman sus propulsores, sino que tiende a profundizar la exclusión", apunta IDESA.

Así como "los ingresos de los pobres se generan en la economía informal, los precios de la canasta básica se determinan en la economía formal", por cuanto –según IDESA- se incrementa la "vulnerabilidad social". A ello deben agregarse las "presiones inflacionarias debido a que los precios de los bienes y servicios que integran la canasta básica se determinan en mercados formales, o sea, donde inciden las paritarias, los impuestos y los mayores costos laborales del bono".