La selección argentina dio un gran primer paso para conquistar el bicampeonato: contundencia sin brillo

Por qué sin deslumbrar y hasta sufriendo por momentos el seleccionado pudo ganar por goleada. Empezó con el pie derecho con el 2 a 0 frente a Canadá y se reafirma como el gran candidato de la Copa América

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El analisis de Martin Liberman desde Estados Unidos sobre el triunfo de Argentina ante Canada

Y por fin rompió el maleficio. La selección argentina de fútbol arrancó con el pie derecho su participación en la Copa América. Cuando hablo de maleficio me refiero a las dificultades que tuvo que atravesar el seleccionado que conduce Lionel Scaloni desde que él es el entrenador. Una malograda participación en el comienzo de la Copa América del 2019, con derrota frente a Colombia por 2 a 0. Empate 1 a 1 contra Chile en la Copa América, que finalmente termina con los 28 años de sequía de la selección nacional y el inesperado traspié frente a Arabia Saudita, el USAID en el arranque mismo de la Copa del Mundo de Qatar.

Tres comienzos sinuosos para la selección de Scaloni, que hoy pudo romper finalmente esa racha y arranca con el pie derecho jugando un torneo importante. Los tres anteriores no había podido. Ahora, como campeón del mundo, vigente como campeón de América, también ostentando ese título, el seleccionado argentino arranca sumando de a tres en un grupo que en la teoría no debiera revertir cierta dificultad, independientemente del de sobrellevar algunas situaciones dentro de cada partido.

Argentina claramente es más que Canadá, es más que Chile y es más que Perú. Pero partidos son partidos, siempre hay que jugarlos. Hace un rato se sufrió y bastante. En algunos pasajes del encuentro en el estadio se vivieron momentos de zozobra cuando Argentina no conseguía abrir la cuenta en el primer tiempo. Al equipo nacional no le sobró tanto. Seguramente si nos quedamos con las intervenciones del arquero canadiense y su impedimento para que Argentina marque muchos goles, varios de Messi, alguno de Julián, también malas resoluciones, mala definición de los goles argentinos. Di María mano a mano. Si nos quedamos en la cantidad de situaciones de riesgo y en el volumen de Argentina de mitad de cancha hacia adelante, la goleada hubiera estado bien, pero creo que también hubiera sido mentirosa porque el partido no fue tan cómodo para el seleccionado nacional. Si bien tuvo muchas situaciones de riesgo, evidenció, exacerbó las falencias defensivas del rival. Creo que en el primer tiempo fue bastante parejo, más allá que Argentina tuvo las mejores situaciones. Argentina fue mucho más claro, pero también tuvo que intervenir Dibu Martínez frente a Eustaquio.

Entonces hubo situaciones de Canadá, también de Alfonso Davis, el crack del Bayern Munich, el capitán del seleccionado canadiense que atención porque en el primer tiempo jugó bastante bien. La selección argentina se presentó llamativamente para mí con Lisandro Martínez. Sin Enzo Fernández, esto no es tan llamativo porque Enzo Fernández arrastraba una lesión y porque Paredes es una de las debilidades que tiene el entrenador. Sí me llamó la atención que no jugara Lautaro Martínez. Y sí lo hiciera Julián Álvarez desde el arranque, porque para Scaloni su nueve siempre históricamente, había sido Lautaro Martínez. Recuerden que con Lautaro también arranca frente a Arabia, aunque después terminó jugando un gran Mundial con cuatro goles del mismo Julián Álvarez y evidentemente se ganó su lugar en las prácticas.

En los partidos previos los técnicos ven cosas que nosotros no conocemos y el equipo que salió a jugar a la cancha tenía estos cambios llamativos. También fue llamativo lo de Acuña por Tagliafico. Esto demuestra que el técnico no se casa con nadie y que jugará quien le entienda que debe jugar cada uno de los partidos. No hay dos partidos iguales, así como no hay dos rivales iguales. Yo creo que este partido Argentina lo saca adelante con suficiencia y sin sufrir, producto de sentirse un equipo diferente, producto de las victorias, de las coronaciones, de los títulos de la Copa América, de la finalísima del Mundial de Qatar. Este mismo partido en otro momento terminaba mal, era para empate, no era victoria porque Argentina no lograba traducir en goles en el arco rival su volumen de juego, su dominio, su predominio. Incluso en el campo rival no había insinuaciones, pero también quedaba medio mal parado en defensa. Y cada vez que Canadá apretó un poquito, encontró algunas, algunas flaquezas en la defensa argentina, sobre todo por el lado de Lisandro Martínez y de Acuña, que no se conocen mucho, que casi no han jugado juntos. Y creo que esto se notó claro.

Es un gran paso. El primer paso que da el equipo de Scaloni en los Estados Unidos para revalidar, para intentar conseguir el bicampeonato de América. 28 años de sequía. Ahora va por la consecución de dos títulos que perfectamente pueden serlo. Creo que todos vamos a coincidir, ustedes y yo, que Argentina es el máximo favorito, que Argentina es el gran candidato a quedarse con esta Copa, que Brasil está alicaído como pocas veces lo hemos visto, que Colombia está muy bien, pero que ganó una sola vez en la historia su Copa América, la que organizó como local en el 2001, en la que Argentina no participó y Brasil fue como un equipo alternativo, que está muy bien Uruguay, pero es nuevo esto de Bielsa, mientras que Scaloni tiene más de seis años de trabajo. Gran primer paso, insisto, con puntos altos en el equipo. Las apariciones de Messi fueron decisivas en los dos goles. Dos grandes habilitaciones para la resolución de Julián Álvarez primero y de Lautaro después para tres puntos que le dan mucha tranquilidad y un viaje a New Jersey de cara al próximo partido frente a Chile, sabiendo que se hizo lo que había que hacer, que se vio un buen primer paso y como suele ser en estos torneos, es de menos a más. Ojalá ese sea el ritmo y el andar del equipo argentino.

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