En la Argentina se roban 118 automóviles cada 100.000 habitantes, de acuerdo con estadísticas del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI). Si bien estas cifras implican una leve merma del 2,6 %, respecto de la medición anterior, de 2016, los especialistas señalan que aún resta intensificar controles, en particular en lo referido a los desarmaderos ilegales.

Las modalidades de robo varían, especialmente a nivel geográfico. En el 32 % de los casos a nivel nacional, además, se trató de robos a mano armada. Este porcentaje se elevó hasta el 39 % en el Gran Buenos Aires, mientras que en la capital del país fue de solo el 21 %. Además, el robo de autos representa el 80 % del total de robos de automotores, seguido de lejos por las pick-ups, con un 6,42 % y las SUV, con el 5,45 %.

El VW Gol es el auto más buscado por los delincuentes, seguido por el Chevrolet Corsa y el Renault Clio. De acuerdo con el CESVI, el 50 % de los automóviles robados se usan para vender sus partes como repuestos. Esa modalidad delictiva aumentó en un 18,3 % a nivel nacional.

Las estadísticas de este delito también varían según la geografía. Del total de automóviles robados en 2017, el 59 % de los casos se dieron en el Gran Buenos Aires, en particular en zona oeste –zona que, según CESVI, históricamente registra la mayor cantidad de robos–, que representó el 41,24 % del total de casos registrados en Gran Buenos Aires. El partido de Luján, al contrario de la tendencia nacional, experimentó un aumento del 41,1 % de este tipo de delitos entre 2016 y 2017. Los robos de vehículos cometidos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en cambio, representaron el 15,3 %, mientras que los del resto del país el 26,5 %.

La caída en las denuncias de robos de vehículos en el país, según Marcelo Aiello, gerente general de CESVI, se explican por el mayor control policial sobre la venta de repuestos no permitidos y el control sobre los desarmaderos ilegales. Sin embargo, sostuvo, que falta intensificar esos controles, y continuar la lucha contra los desarmaderos ilegales que, aseguró, "son el destino de gran parte de los robos vehiculares".

El especialista celebró la implementación obligatoria del grabado de autopartes a fin de paliar este delito, aunque admitió que "aún no es suficiente, porque se siguen robando piezas de vehículos, como los neumáticos que no llevan grabado".

Aiello también enumeró algunas medidas que los propietarios de los vehículos pueden tomar para reducir la probabilidad de convertirse en víctimas de este tipo de delitos. "En primer lugar, y aunque parezca una obviedad para estos tiempos, quiero remarcar la importancia de que todos cuenten con seguro", señaló.

"En términos más personales, hay que intentar que el vehículo siempre quede en un lugar seguro, utilizar algún sistema de alarma, contratar algún sistema de monitoreo y seguimiento en caso de robo, y evitar circular por zonas consideradas riesgosas o más propensas al delito", añadió.

*La versión original de esta nota fue publicada en la revista DEF N.121