Daniel Reimundes sobre los 125 años de la SMSV: “Somos modernidad, pero manteniendo la tradición”

Con 125 años, 112.000 socios y productos entre los más competitivos del mercado, la Sociedad Militar Seguro de Vida celebra su aniversario. El general Daniel Reimundes explica cómo una mutual nacida para atender a los veteranos y familiares de las campañas militares de fin del siglo XIX se convirtió en referencia del mutualismo argentino

Al frente de Sociedad Militar Seguro de Vida está el general de Brigada (R) Daniel Reimundes (Fotos: Giovanni Sachetto)

Pocas instituciones argentinas pueden mirar más de 100 años atrás y reconocerse, sin saltos ni rupturas, en aquello que sus creadores imaginaron. Si hacemos un repaso rápido, podemos identificar al Banco de la Nación Argentina (135 años), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (171 años) y la Universidad de Buenos Aires (205 años). Son excepciones, organismos que, contra la costumbre nacional de fundar y disolver, de comenzar y abandonar, lograron atravesar crisis, gobiernos y transformaciones sin perder su razón de ser. La Sociedad Militar Seguro de Vida (SMSV), entidad mutual con 125 años recién cumplidos, integra ese grupo selecto.

La SMSV nació el 1.º de mayo de 1901 para responder a una urgencia concreta y acuciante: las viudas y los huérfanos que dejaban las campañas militares de fines del siglo XIX vivían en la indigencia porque no existía estructura alguna que los contuviera. De esa necesidad elemental y con el impulso del por entonces teniente coronel Ricardo Cornell surgió una mutual que hoy agrupa a 112.000 socios, mantiene 24 filiales y representantes en todo el país, opera con estándares de eficiencia para el pago de retiros y pensiones con una tasa de efectividad superior al 99,8% mensual y ofrece una cartera de productos mutuales en las mejores condiciones del mercado.

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Al frente de esta institución está el general de Brigada (R) Daniel Reimundes. En diálogo con DEF, Reimundes habla de continuidad, de responsabilidad y del desafío de transformarse sin perder la esencia y la cercanía con los socios. En definitiva, de una organización que ya proyecta sus 150 años.

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El presente de Sociedad Militar Seguro de Vida

-¿Cómo definiría hoy el estado de la Sociedad Militar Seguro de Vida?

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-Llegamos a los 125 años, que es una cantidad de años que nos coloca dentro de las organizaciones afianzadas en la Argentina. Esta trayectoria nos permite decir que estamos maduros, que hemos acompañado a la Argentina y a nuestros socios en todas las épocas. Llegamos a los 112.000 socios, un número que nos ubica a la cabeza de las organizaciones mutuales. Con una aclaración importante, seguimos conociendo a nuestra gente. Como somos una mutual, lo más importante es la satisfacción de las necesidades de nuestros asociados. Creo que estos 125 años de historia son el resultado de un aprendizaje permanente sobre las expectativas de quienes depositan su confianza en nosotros y de la capacidad de dar respuestas concretas a ellas en cada etapa. Un balance exitoso para nosotros es que los socios estén un poco mejor asociándose a la Mutual.

Las mutuales son espacios donde lo que prima no es la búsqueda del lucro, sino la del bien común. Donde cada asociado es, al mismo tiempo, protagonista y beneficiario. La SMSV encarna ese modelo con convicción, una institución donde la solidaridad y la eficiencia no son valores opuestos, sino pilares que se refuerzan mutuamente al servicio de quienes dedican su vida a la Patria, y que se ha transformado en la Casa Mutual de los uniformados.

"Llegamos a los 125 años, que es una cantidad de años que nos coloca dentro de las organizaciones afianzadas en la Argentina", explica Reimundes

-¿Cómo logran esa cercanía con los socios?

-Aquello que permitió a la SMSV ocupar su actual inserción fue su capacidad de dar respuestas concretas a las necesidades reales de sus asociados, su resiliencia para adaptarse a cada nueva realidad sin perder su esencia y una profunda vocación de servicio que atraviesa cada decisión institucional.

Tenemos una organización con un sistema de conducción que le permite al socio interactuar siempre con otro socio. El 98% de nuestros empleados son asociados de la mutual. Tenemos un sistema de conducción muy particular, regulado por un estatuto, donde el directorio es elegido y representa a los socios. Hay un grupo técnico, que tiene su historia en la mutual, que tiene el espíritu y tiene “colocada la camiseta” de la Sociedad Militar, que ejecuta con eficiencia y dedicación los aspectos específicos de la tarea.

-O sea que la institución mezcla el trabajo de militares y civiles.

-Sí, la SMSV presenta un modelo de gestión original y singular: la conducción estratégica está en manos de miembros de las Fuerzas y la gestión administrativa en civiles quienes son, además, socios de la mutual. Esta integración eleva el compromiso, la transparencia y la calidad de cada decisión.

Una vida junto a la mutual

¿Recuerda cuál fue su primer contacto con la SMSV?

-Creo que es muy similar al de todos los socios, por lo menos los de mi generación. Cuando nosotros egresábamos del Colegio Militar, de la Escuela Naval, de la Escuela de Aviación Militar o de los institutos de Seguridad, nos asociábamos directamente a la mutual. Ya llevo 67 años de socio. Mi padre también era militar y también estaba asociado. Mi primer auto es producto de una ayuda económica de la Mutual, de manera que todos tenemos algo en que la SMSV nos ha permitido estar mejor.

-¿Cómo fue su acercamiento a la parte institucional de la Mutual?

-Transité la carrera militar y, hace 31 años, me invitaron a formar parte de la Asamblea de Delegados, que es el órgano máximo de conducción de la SMSV. Está compuesto por miembros de las Fuerzas Armadas, de todas las jerarquías, que se van incorporando para representar a los socios con la responsabilidad estatutaria de la conducción estratégica de la mutual. Nos regimos por la Ley de Mutualidades, que obliga a que la Asamblea de Delegados se reúna una vez por año para aprobar los balances. Nosotros lo hacemos tres veces al año y vamos orientando las decisiones para que nos mantengamos actualizados. En la Asamblea hay jerarquías, edades y percepciones diferentes y de ese intercambio de visiones se produce la síntesis que muestra nuevos intereses y le da modernidad a la mutual. De manera que hace 31 años que estoy aprendiendo sobre la conducción de la mutual y seguimos tratando de incorporar nuevos conceptos.

-Mencionó recién a su padre militar y su carrera. ¿Cómo es la vida militar? Se lo pregunto porque la SMSV justamente acompaña esa vida.

-La vida militar es apasionante. Si yo volviese a nacer, sería militar de nuevo. En general, esto es lo que todos sentimos cuando terminamos el ciclo activo de nuestra carrera. Pero como sucede con casi todas las profesiones de servicio en Argentina y en el mundo, es una carrera que no tiene la remuneración que su dedicación exclusiva ameritaría. Necesita un complemento. Ahí es donde la SMSV cumple un rol, ayudando a potenciar lo recibido. El mutualismo es, en esencia, la unión de esfuerzos para cubrir necesidades. Y esas necesidades siempre existen. Nosotros buscamos estar cerca de nuestros socios para entenderlas y satisfacerlas.

El 98% de los empleados de SMSV son asociados de la mutual

-¿Qué es lo que le parece que distingue a la Sociedad Militar Seguro de Vida de otras mutuales?

-No competimos con otras mutuales, competimos con nosotros mismos. Conocemos profundamente a nuestros socios porque tenemos el mismo origen. No son clientes, son asociados. Ese conocimiento nos permite crear productos acordes a sus expectativas y hacerlo de forma moderna. Desde el momento en que se reciben y necesitan comprarse el uniforme, hasta el momento en que tienen que pensar qué va a pasar el día que se mueran, está todo ofrecido para que puedan decidir.

-¿Cuándo se planteó la posibilidad de acceder a la presidencia?

-Nunca. Hay que ser realista, uno tiene un esquema de su profesión y esto es un complemento. Me invitaron a formar parte de la Asamblea y fui viendo cómo trabajaba. La experiencia fue haciendo que quienes nos precedieron pensasen que podía estar entre los elegibles. Y uno tiene la voluntad de dedicarle tiempo y espacio a este rol. La elección de la Asamblea hizo el resto.

-¿Se planteó un plan de gestión?

-Por supuesto, dentro de una continuidad. Este es un proyecto colectivo que se sostiene en el tiempo y en el que el Directorio, junto con la Gerencia General y toda la estructura, tiene la responsabilidad de continuar y proyectar con una visión de crecimiento sostenido. Trabajamos con los fondos de los socios, lo que implica una doble responsabilidad. Nuestros socios aportan una cuota social, que es de las más bajas, pero además disponemos de dinero que nuestra gente deposita en la Institución para que esos fondos puedan crecer. Somos responsables de la confianza que ellos depositan en nosotros.

La fusión entre adaptabilidad e historia

-¿Cómo hizo la institución para sobrevivir a lo largo de estos 125 años?

-Primero, con una flexibilidad muy marcada. Por ejemplo, actualmente, el 13% del personal de la mutual forma parte del área de sistemas. Y, después, tener gente formada. Hay una carrera en la Sociedad Militar. Hoy tenemos el 10% del personal haciendo cursos o estudiando. Y tenemos una conducción con experiencia, con profesionales que han trabajado en el tema toda su vida. Buscamos siempre la mejor solución pensando en gente que conocemos.

-¿Cuál es la receta para atravesar las crisis que caracterizaron a nuestro país?

-Nuestra receta es saber que lo más importante son nuestros socios. La Sociedad se ha sobrepuesto a todos los problemas de la Argentina, viejos y nuevos, y transitamos esa situación sabiendo que apostamos siempre a que a la Argentina le vaya bien. Permanentemente nos esforzamos en esa dirección, porque si no le va bien al país, nos va mal a nosotros. Pero, además, como no todo ha podido ser previsto, nos esforzamos para que la Sociedad sea el amortiguador de los problemas para nuestra gente. Y hemos cumplido siempre lo que prometimos.

"Este es un proyecto colectivo que se sostiene en el tiempo y en el que el Directorio, junto con la Gerencia General y toda la estructura, tiene la responsabilidad de continuar y proyectar con una visión de crecimiento sostenido", destaca Reimundes

-¿Cuáles son los desafíos actuales para la Institución?

-Adaptarnos al mundo actual. Hoy los jóvenes son absolutamente distintos en su comportamiento a la gente más grande. No concurren a las filiales, quieren hacer todo a distancia, a través de los sistemas. No es solo con nosotros, es con todas las organizaciones como la nuestra. Y, simultáneamente, tenemos un universo de socios retirados que ven en la concurrencia a las Filiales un motivo para juntarse, para verse y para sentirse integrados. Entonces, tenemos distintas necesidades, el socio mayor quiere encontrar acá el consejo, la contención y la seguridad, y el socio joven quiere tener el producto más moderno, con los mejores estándares. Son sofisticados y quieren las mayores ventajas del mercado.

-Imagino que los servicios financieros son muy requeridos.

-Sin crédito no hay desarrollo posible. Sin ayudas económicas, que es lo mismo, no hay crecimiento personal. Nuestros jóvenes hacen encuestas para tener el producto más barato y en mejores condiciones. En la actualidad, la SMSV ofrece los productos financieros en las mejores condiciones del mercado. Esto es consecuencia de un equilibrio en la estructura, de una corrección permanente de la organización y de ir agregando productos innovadores que les permitan mejorar sus estándares. Los 125 años de SMSV demuestran que el mutualismo es un camino posible. Su éxito institucional es el resultado de un circuito virtuoso donde cada recurso que se genera vuelve al asociado, a través de un esfuerzo económico sostenido, visible en beneficios que permiten ofrecer condiciones difícilmente igualables fuera de la Institución.

Esta es una organización viva, nacida cuando el creador de la mutual tuvo que juntar dinero para poder enterrar a un camarada porque sus familiares carecían de fondos suficientes. Eso lo seguimos haciendo, pero hoy tenemos decenas de nuevos productos.

La transformación de Sociedad Militar Seguro de Vida

-¿La fuerte digitalización que llevó a cabo la SMSV durante los últimos tiempos trajo dinámicas nuevas?

-Sí, con la aclaración que la conducción de la SMSV es más compleja que la de una organización común, porque acá se busca el equilibrio. Tenemos que buscar satisfacer los requerimientos de aquel que todo lo desea realizar por sistemas y aquel otro socio que todo lo prefiere hacer personalmente. Entonces, somos modernidad, pero manteniendo la atención personalizada.

-¿Cómo imagina el camino a los 150 años de la institución? ¿A qué aspiran?

-Tenemos la mutual, que es nuestra esencia. La Ley de Seguros nos obligó a dejar de hacer seguros directamente y entonces creamos dos sociedades anónimas que cumplen esa función. Y tenemos una fundación. Pensamos que tenemos la experiencia y la madurez para crecer. Lo que hoy hacemos con procesos controlados, queremos expandirlo. Tenemos el pago de retiros y pensiones para personal militar y de seguridad con un nivel de eficiencia superior al 99,8% todos los meses. Queremos llevar esa capacidad de pago de haberes a todas las organizaciones militares y de seguridad, y asegurar todo aquello que es del sector, con trato personalizado y seguir ayudando, con la fundación, a todos nuestros asociados que no califican para otros servicios. En el futuro no tienen destino las organizaciones que no tengan masividad con atención personalizada. Nosotros tenemos muy desarrollada la segmentación de nuestra gente: por edad, por ingresos, por situación de revista. Tenemos un producto para cada uno de nuestros socios. El futuro de la SMSV es claro: sostener su esencia mutualista y la atención personalizada, mientras avanza con firmeza en la vanguardia tecnológica para ofrecer servicios cada vez más eficientes, modernos y alineados con las nuevas demandas de nuestros asociados.

Su éxito institucional es el resultado de un circuito virtuoso donde cada recurso que se genera vuelve al asociado, a través de un esfuerzo económico sostenido (Fotos: Giovanni Sachetto)

Al cumplir 125 años, la Sociedad Militar Seguro de Vida celebra su pasado con orgullo y mira hacia el futuro con la misma convicción que animó a sus fundadores, que una institución forjada sobre valores verdaderos, capaz de transformarse sin traicionarse, no se debilita con el tiempo. Se fortalece. Y se proyecta, con la misma fuerza y el mismo compromiso de siempre, hacia los años que vienen.

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