
Este sábado 10 y domingo 11 de octubre toca en Buenos Aires el celebrado trombonista y compositor Delfeayo Marsalis, con dos conciertos cada noche, a las 20 y a las 22 en La Carbonera (Carlos Calvo 299, San Telmo) El ganador del Grammy y también prestigioso productor, presentará aquí composiciones de su último disco, Crescent City Jewels, además de una escrita especialmente para compartir con los músicos argentinos del grupo Tango Jazz Quartet, que lo secundarán en esta gira.
El vínculo entre ambos nació de manera casual en New Orleans, cuando Marsalis invitó a los músicos del cuarteto a tocar juntos en el club Snug Harbor, y se consolidó en 2024 con cuatro conciertos a sala llena en Buenos Aires. De ese encuentro surgió además la versión de Tango Jazz Quartet de “El último café”, que Marsalis grabó junto a su hermano Branford. En diálogo con Infobae Cultura, el músico estadounidense contó su historia de amor con el tango y habló del presente del jazz en su país.
PUBLICIDAD
—Tu relación con el tango no es algo nuevo. ¿Cómo sentís que cambió desde tu primer encuentro con Tango Jazz Quartet hasta el presente?
—La primera vez que vine a Argentina fue una experiencia que amplió mi visión, porque estuve en contacto con la gente y su cultura muy de cerca. Buenos Aires me recuerda a Nueva Orleans en el modo en que la música es parte de todos los días. El ritmo de Nueva Orleans es diferente, ¡pero estoy seguro de que ahora sé cómo encajar mejor en el groove del tango!
—De vez en cuando, surgen artistas en el jazz y en otros géneros musicales que despiertan debates o controversia sobre la tradición versus innovación. ¿Cuál es tu postura en estas situaciones?
PUBLICIDAD
—La tradición es mucho más importante que la innovación, ya que es lo que nos aporta raíces y cimientos. Puedes optar por innovar en lo que cenas o en tus actividades de ocio, pero nunca en el lugar donde vives, si puedes evitarlo. Necesitas saber dónde está tu base, tu hogar... eso es como la tradición. Aunque creo que todas las personas —y los músicos en particular— deberían conocer al máximo su propia cultura y patrimonio, me opongo a la idea de que el objetivo principal de alguien sea recrear lo que ya existe. Debemos incorporar elementos de épocas pasadas que hayamos podido estudiar, pero es nuestro deber interpretar música que represente a la sociedad actual. En cuanto a la innovación, no es una elección personal: o la tienes o no la tienes.

—¿Estuviste produciendo proyectos desde muy joven. ¿Sentís que el rol de productor cambió desde entonces hasta ahora?
—Tuve la suerte de trabajar como productor en una época en la que los artistas (y los productores) abrazaban tanto la vieja escuela como lo nuevo. Las habilidades que desarrollé trabajando con equipos analógicos ya no son útiles hoy en día, pero me ayudaron a cultivar mi creatividad. Los inicios de la era digital plantearon nuevos desafíos, pero guardaban cierta cercanía con la vieja escuela. Ahora, a los productores e ingenieros les resulta más fácil abusar de la tecnología. Ante el auge de la inteligencia artificial, el público busca experiencias auténticas; por eso, prefiero utilizar la tecnología solo en la medida estrictamente necesaria.
PUBLICIDAD
—Basándote en tu experiencia, ¿cómo definirías el papel del trombón en un grupo de jazz?
—Mi rol con TJQ es una combinación de tocar la melodía, apoyando al saxofón y contribuyendo con el sonido general de todo el grupo. En la música de Nueva Orleans, la trompeta es el líder melódico, el saxofón suele responder o acompañar a la trompeta y el trombón se guarda un poco más y actúa con tranquilidad. ¡Podríamos decir que es quien mantiene la paz en la banda!
—¿Pensás en la audiencia cuando estás componiendo? ¿Qué esperas con respecto a la audiencia, qué te gusta entregarles?
—No pienso específicamente en el público cuando compongo, pero sí lo tengo muy presente a la hora de plantear cómo se presenta la música: qué instrumento hará el solo y qué arco emocional seguirá la actuación. Lo más importante en mis presentaciones musicales es la variedad. Me gusta ofrecer música que abarque todos los estilos: blues, swing, funk, bandas de metales (brass bands), R&B, romanticismo, humor, introspección, extroversión... Todo ello se traduce en una experiencia musical más enriquecedora para el público.
PUBLICIDAD
—¿Cómo ves la escena del jazz actualmente en Estados Unidos? ¿Y fuera del país?
—Diría que la escena del jazz en Estados Unidos se ve bien, generalmente es así. La música siempre deviene de lo que la sociedad necesita en el momento. Algunas personas quieren reivindicar los años 50 o los años 60, por cómo quieren que suene su música, pero pienso que tendríamos que volver a los tiempos en los que estábamos viviendo en aquel entonces, y no estoy seguro de que mucha gente quiera eso. Escuché muy buena música fuera de Estados Unidos y siempre que tenga los elementos del blues y el swing, ¡pueden llamarlo jazz! No de manera exclusiva, ¡sí definitivamente inclusiva!
PUBLICIDAD
*Delfeayo Marsalis se presenta además en San Miguel del Monte (12 de octubre), City Bell (15 de octubre), y dará clases magistrales en El Mercadito de las Artes (Ramos Mejía) el 13 de octubre y en la Escuela de Música Popular de Cañuelas, el 14 de octubre.
[Fotos: prensa Delfeayo Marsalis]
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Jorge Drexler: “No soy un cronista de la actualidad, mi trabajo es emocionar”
El cantautor uruguayo ganador del Oscar reflexiona sobre el auge del español en la música global, su admiración por Bad Bunny y el papel del arte frente a un mundo cada vez más polarizado

“Un distinguido coleccionista privado”: Jeff Koons subasta una parte de su colección privada valuada en 100 millones de dólares
Gran parte del paquete que ofrece Christie’s procede de una oleada de compras a finales de la década de 2000 e incluye arte de la Edad de Oro neerlandesa y obras de Manet y Picasso

Anne Carson, la profesora de griego contra la estupidez machista
Sin confesiones directas, habló de su vida y de la todos. Especialista en la lengua de Homero, hasta supo hacer un duelo a partir de una traducción. Esta semana accedió a la fama mundial

‘Furious’, la serie que se atreve a mirar después del abuso con un incómodo relato
La producción de Hulu, una de las mejores del año, desarticula las convenciones del thriller criminal para construir una narrativa centrada en las sobrevivientes, sus heridas y un sistema de complicidad

Alejandro González Iñárritu hizo la película más controvertida del año, pero ese era el objetivo: “Lo prefiero a una recepción tibia”
El director mexicano habla sobre ‘Digger’, su nueva película protagonizada por Tom Cruise, las críticas negativas que recibió y por qué el cine debe incomodar. “Me gusta correr riesgos”, afirma



