En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos.
En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que una persona posee; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.
Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien redactado habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.
PUBLICIDAD
Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.
En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, a través de la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.
PUBLICIDAD
Usos y ejemplos
Recepcionar no es un mero sinónimo de recibir , por lo que conviene conocer los contextos en que se usa este verbo.
En la prensa es habitual ver frases como estas: «El patio del colegio recepcionó a todo el alumnado para una acción compartida», «A su llegada a la plaza, recepcionaron a todos los niños, que pudieron subir al escenario a saludarles» o «La secretaria ha recepcionado a los asistentes y ha agradecido la presencia de los ponentes de la jornada».
Este verbo es, en primer lugar, propio del ámbito administrativo, donde se emplea para hablar, bien de aquello a lo que se da entrada o cuya entrada formal se registra («Son los dos enclaves donde se recepciona la ropa»), bien de algo cuya entrega se acepta formalmente, como una obra («La Junta ya recepcionó el nuevo centro de salud»), según el Diccionario panhispánico de dudas .
PUBLICIDAD
También es apropiado recepcionar en alusión a una radio o una televisión que recibe ondas de transmisión , empleado así en algunos países («Recepcionaban las señales analógicas»). Finalmente, designa en deportes la acción de recibir y controlar la pelota que otro jugador pasa.
Estos casos concretos contrastan con el uso de recepcionar como un simple equivalente de recibir o atender , que se desaconseja , conforme a la anterior obra citada.
Por tanto, en los ejemplos lo adecuado habría sido escribir «El patio del colegio recibió a todo el alumnado para una acción compartida», «A su llegada a la plaza, recibieron a todos los niños, que pudieron subir al escenario a saludarles» y «La secretaria ha recibido a los asistentes y ha agradecido la presencia de los ponentes de la jornada».
PUBLICIDAD
¿Para qué sirve la RAE?
Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.
Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.
Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.
PUBLICIDAD
Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.
Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.
PUBLICIDAD
La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.