Vuelve el Festival Internacional de Buenos Aires: figuras internacionales, grandes nombres y hasta archivos de la dictadura

Del 9 al 20 de septiembre, el FIBA regresa con once días de teatro, danza y circo en el que habrá compañías de cuatro continentes y grandes espectáculos nacionales

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Lo que se vio en el FIBA

“Y esto es toooodoooo”, dice, como un suspiro, Federico Irazábal, semisentado en un escenario junto a Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Esto es toodooo: acaban de anunciar la extensa programación del Festival Internacional de Buenos Aires 2026, que se hará del 9 al 20 septiembre.

La ministra y el Director Artístico del FIBA se dieron algunos gustos en el anuncio: contaron, por ejemplo, que habrá una obra de Bob Wilson, el director teatral vanguardista que en Buenos Aires, vimos, por ejemplo, con Michail Baryshnikov. También danza con el coreógrafo francés Rachid Ouramdane; Dorian, la compañia surcoreana Liquid Sound; más danza con NO/MAS/SACRE, del español Reinaldo Ribeiro; y La Luna en el Amazonas, una obra producida por los colombianos de Mapa Teatro a partir del hallazgo de una comunidad aislada en la gran selva americana. " Es una pieza de teatro documental, una de esas grandes muestras de teatro político contemporáneo", dice Irazábal.

Estrenos mundiales, cooperación entre el Teatro Colón y el San Martín en el marco del festival, circo y, como siempre, muchas producciones nacionales. Una puesta completa después de que, en 2025, se suspendiera el Festival y, en cambio se hicieran charlas de reflexión. “Era momento de sentarnos a discutir. Había cambiado la coyuntura, había cambiado la escena, habían cambiado las lógicas de los viajes, los intercambios culturales y era necesario sentarnos a conversar entre todos”, dice Irázabal.

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La ministra Gabriela Ricardes y Federico Irazábal, Director Artístico del Festival Internacional de Buenos Aires, en el lanzamiento del FIBA 2026

El Festival abrirá, justamente, con la obra de Bob Wilson -que murió en julio del año pasado- en el Teatro Coliseo. La obra entrelaza la novela El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, con las vidas del pintor Francis Bacon y el propio Wilde. “Hay varias obras de Wilson dando vueltas y esta producción lituana tiene mucho, más allá de la sonoridad del idioma, que siempre es una de las grandes perlas del FIBA”, dice Irázabal.

Y el FIBA cerrará, contó Ricardes, con un espectáculo de danza en el Teatro San Martín. Se trata de Contre-nature, del coreógrafo francés Rachid Ouramdane. “Rachid desarrolla una una propuesta absolutamente física ligada entre las artes visuales, la danza profunda y la acrobacia”, dice la ministra. “Es una pieza conmovedora y entre los intérpretes hay argentinos que vuelven después de muchos años, que han sido formados acá”. La obra se trata de la infancia y del envejecimiento. “Necesitamos gente con orígenes ligeramente híbridos, es decir, gente que se sienta igual de a gusto en el aire que en el suelo, todas estas formas de bailar, moverse, proyectarse, que se compartan”, contó hace tiempo el coreógrafo.

El Teatro San Martín tendrá un lugar importante en el FIBA.

Otro de los hitos del festival -es estreno mundial- será Letters, de Diego Aramburo, un artista boliviano que se unió a la suiza Beatrice Fleischlin. “Trabajan sobre el universo de las cartas, de las cartas manuscritas, de las cartas en papel”, dice Irázabal. “Y básicamente lo que hacen es reconstruir el universo de un artista que vive en una gran ciudad y que le escribe cartas a su madre, que cría cerdos en la montaña. Y el de Diego Aramburo, que le escribe a su madre y que le escribe a su hija para tratar de recuperarla porque transicionó. Y la familia de su hija, la madre y los abuelos, no dejan tener contacto a la familia de Diego”.

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Tambén estará el acróbata argentino Juan Ignacio Tula con su espectáculo Instante. Tula vive en Francia y los responsables del festival destacan la posibilidad de ver a compatriotas que están fuera del país. “La compañía lo difunde como un espectáculo hipnótico y les aseguro que es un espectáculo hipnótico, francamente uno queda metido dentro de ese disco que no para nunca de girar gracias a las dotes acrobáticas de este maravilloso artista”, dice Irázabal.

Así, con entusiasmo, transcurre la charla. La programación internacional -que estará completa en las páginas del festival- se extiende y en un rato explicarán que se podrán adquirir entradas de manera individual o en abonos. No están decididos los precios pero en el gobierno dejaron saber a Infobae que los espectáculos mayores tendrán tickets “por abajo y por arriba de los 50.000 pesos”, de acuerdo con la ublicación.

Y por casa

La programación, por supuesto, tiene muchísimas obras nacionales. Esta vez, anuncia la ministra, la entrada a ellas no será gratuita. Con esto intentan evitar que se saquen entradas que luego nadie usa y, a la vez, quede gente afuera o haciendo largas colas. No se anunció oficialmente cuánto costarán, pero se estimaba, segun pudo saber Infobae que rondarán los 8.000 pesos.

Habrá una obra de la gran Marilú Marini, ya un mito del teatro nacional.

Entre los puntos destacados de este tramo del festival está la Ópera de los tres centavos (sí, tres) de Gabriel Calderón, una coproducción del Teatro Colón y el Complejo Teatral de Buenos Aires.

También se dará La lluvia de fuego, de Marilú Marini, que ya es un mito del teatro argentino. Y el Teatro Colón presentará Principio de éxtasis de Goyo Montero, inspirado en El Aleph de Jorge Luis Borges.

El Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín se hará presente con Rossini Cards, de Bigonzetti. Y se verán Una sombra voraz de Mariano Pensotti, El trabajo, de Federico León y En mitad de tanto fuego de Alejandro Tantanian, entre muchas otras obras.

“Esto es lo que hace a la programación nacional una programación muy variada, muy variada en sus búsquedas, en sus lenguajes, en las edades de los artistas, en las prácticas, en el modo de concebir el teatro, en lo independiente, en lo oficial, en gran formato, pequeño formato, indoor, outdoor. O sea, hay francamente para todos los gustos”, celebra el director del festival.

El teatro en dictaduras

Finalmente, en el subsuelo de la Casa de la Cultura, habrá una muestra titulada La isla. El Teatro San Martín en Dictaduras, curada por la artista Débora Staiff, que es la hija de Kive Staiff, un histórico director de ese teatro: estuvo al frente de él durante 30 años.

A partir del arcivo de Kive Staiff habrá una muestra sobre el San Martín en las dictaduras.

La muestra, contaron se baja justamente en el archivo de Staiff, al que en el ambiente conocían -y conocen- simplemente como “Kive”. Con eso, y los archivos del Teatro, se arma “esta muestra con la posibilidad de entender qué fue lo que pasó en las entrañas del Teatro San Martín durante esos años oscuros, cómo funcionaba la censura, cómo la censura operaba sobre los textos”.

Irázabal adelantó que “vamos a encontrarnos con textos marcados, con textos tachados, por supuesto, con las listas negras de esos artistas que tenían prohibido trabajar. Vamos a encontrarnos con información que fue confidencial hasta hace muy poquito tiempo y que ahora la vamos a poder tener, la vamos a poder ver. Vamos a poder comprender una parte de nuestra historia, de nuestra historia de las artes escénicas. Con muchísimo dolor, por supuesto, pero siempre viene bien mirarlo de frente y entender cómo operó esa zona tan oscura de nuestro país, que no abarca únicamente a la última dictadura, sino que arranca con Onganía y recorre todo ese largo periodo y triste periodo”.

Las entradas a las obras internacionales estarán a la venta en la web del Festival desde este 15 de julio. Y, para las nacionales, desde el 23.