“El movimiento que insiste” es un festival de teatro, danza y performance que resulta del encuentro entre Doce Veinticuatro y la Asociación de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Doce Veinticuatro es una plataforma de investigación, práctica, creación y publicación en Artes Vivas que desde hace diez años trabaja junto a artistas e instituciones referentes de la cultura y los derechos humanos, promoviendo la invención de formatos nuevos en diálogo con las transformaciones del campo artístico.
La gestación de este encuentro empieza en la quinta edición de Doce Veinticuatro, en 2024, cuando decidimos llevarla adelante junto a lxs trabajadorxs del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti. Hasta ese momento, las actividades de la plataforma habían sucedido en alianza con espacios independientes de la escena porteña. Pero ese año, el primer año del gobierno de Milei, entendimos que el gesto más punk era acompañar a lxs trabajadorxs del único centro cultural público nacional que dependía de la Secretaría de Derechos Humanos, y se encontraba acéfalo y desfinanciado.
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Durante ese proceso, un trabajador del Conti propuso sumar a Madres Línea Fundadora, y comenzamos a imaginar una edición coproducida. A fines de ese año el vaciamiento del organismo se profundizó, hubo despidos masivos, y al mismo tiempo nos rechazaron por primera vez un apoyo público solicitado a través de la Asociación Civil de Madres. Respiramos profundo, respiramos juntas y entendimos que teníamos que seguir haciendo. Seguir insistiendo.
Durante 2025 hicimos una edición breve alojada por El Galpón de Guevara y Ciudad Cultural Konex, mientras esperábamos solicitudes de reconsideración y buscábamos nuevos apoyos. Finalmente nos reconsideraron positivamente con valores devaluados, pero suficientes para retomar el trabajo. En ese camino advertimos que 2026 reunía tres marcas de tiempo que para nosotras eran ineludibles: 50 años del último golpe cívico-militar, 49 años de la primera ronda de las Madres y 10 años de Doce Veinticuatro. Diez años es un ciclo, y en este encuentro asociamos ese ciclo a la importancia de caminar juntas, de dar una vuelta.
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Hoy, diez años más tarde, nos resulta urgente trabajar junto a quienes consideramos un faro ético y político: las Madres de Plaza de Mayo. Desde nuestra perspectiva, las rondas son una práctica performativa de persistencia y producción de sentido. Desde ahí pensamos el Festival “El movimiento que insiste como un dispositivo para señalar algo que podemos hacer: caminar juntas y nunca silenciarnos.
Ahí aparecieron decisiones e invitaciones concretas. La teoría de la bolsa de la ficción pone en escena una imaginación narrativa que desplaza la centralidad del héroe, La obra de danza Cuerpo Etc activa un archivo vivo de una comunidad de las danzas; La instalación performática Triggear, de Damiana Poggi, propone una experiencia sobre control y violencia institucional.
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La obra de teatro CRU trabaja, desde el territorio como mapa emocional y colectivo, preguntándose cómo se organizan nuestros cuerpos en común. Y la obra de teatro El David Marrón tensiona las relaciones entre deseo, blanquitud, racismo estructural y el imaginario eurocéntico disfórico del arte nacional. Y la obra de apertura, ¿Cómo hacer ver? presentado por el elenco de expresión corporal de la UNA y dirigido por Jazmin Titiuknik nace atravesada por las represiones frente al Congreso y por el disparo criminal a Pablo Grillo, haciendo del vértigo contemporáneo, la saturación de imágenes y la violencia estatal materia sensible de una pregunta urgente: cómo haremos ver. Por eso me parecía importante que abriera el Festival.
Esa constelación se expande en laboratorios artísticos de Dominique Melhem, Hugo Martínez, Margarita Molfino, Teatro Tesoro, Guadalupe Arriegue, Brai Kobla, Jessica Pinkus y Eugenia Estevez, Diana Szeinblum y Jazmín Tesone, Maia Mazzarella y Cecilia Benavidez, Laurent Tropikalia Labeija y Fiordi Bakeneko Labeija, Grupo Corina Wilson y Grupo NEEELI
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Me interesaba que esos laboratorios fueran zonas donde las preguntas del Festival pasan a ser prácticas compartidas: investigación en movimiento, exploración dramatúrgica, edición de imágenes, danza, pensamiento sobre identidad, derechos humanos y formas de imaginar en común.
También se prolonga en residencias y aperturas públicas de procesos, que para mí son parte del pensamiento del Festival: compartir los tiempos de los procesos.
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Y para presentar todo esto quisimos hacer una fiesta celebración de inicio: el sábado 2 de mayo, una apertura que reunió la Escuela Popular de Música, una muestra de arte gráfico del colectivo Tinta y Memoria, Canciones del Tiempo, una jam coordinada por ex trabajadores del área de danza del Conti, la presentación del libro de los 10 años de Doce Veinticuatro, la obra Cómo hacer ver, el acto por los 49 años de la primera ronda de las Madres y el cierre musical de Tita Print presentada por el ciclo Trovatrolxs de Mercuria Cultural.
El Festival “El movimiento que insiste” nace desde una convicción: que las artes escénicas pueden seguir siendo un espacio para pensar juntas, producir escucha y defender una idea de vida democrática. Que hacer un festival todavía puede ser una forma de intervenir en el mundo.
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*FESTIVAL: “El movimiento que insiste”. Desde el Sábado 2 de mayo a las 15hs. Entrada libre y gratuita. En: Casa Nuestros Hijos, la Vida y la Esperanza (Av. Del Libertador 8151, Ex-Esma, CABA) Programación completa en: https://doceveinticuatro.com/
*La autora es directora del festival
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