Pat Steir, figura emblemática de la abstracción pictórica internacional, falleció en Manhattan a los 87 años. Reconocida por su serie “Cascadas”, la artista murió el 25 de marzo, según confirmaron su esposo Joost Elffers y su sobrina Lily Sukoneck-Cohen y recogido por Artnet.
Pat Steir fue una pintora y grabadora estadounidense cuyas obras redefinieron la abstracción contemporánea. Su serie “Cascadas” y su trayectoria docente, así como su experimentación con la pintura vertida, influyeron en varias generaciones y la ubicaron como referente mundial en la pintura contemporánea.
Nacida en Newark, Nueva Jersey, en 1938, Steir creció en el seno de una familia marcada por las dificultades económicas y los sueños artísticos de sus padres, que, aunque frustrados, apoyaron su vocación desde temprano.
En 1956, emprendió su formación artística en el Instituto Pratt de Brooklyn, donde estudió bajo la guía de Philip Guston y Richard Lindner, dos figuras influyentes en su desarrollo inicial.
Tras pasar un tiempo en Boston, Steir finalizó sus estudios en 1962 y participó en exposiciones colectivas en instituciones como el High Museum of Art de Atlanta, el Museo de Arte de Filadelfia y el MoMA de Nueva York.
Evolución artística y primeros reconocimientos
Steir inició su carrera profesional como ilustradora en editoriales como Doubleday y Harper & Row. Este trabajo le permitió más tarde impartir clases de ilustración en Parsons The New School for Design y de pintura en el Instituto de las Artes de California, compaginando la docencia con la creación artística.
En 1976, cofundó Printed Matter, una librería de arte sin ánimo de lucro junto a Sol LeWitt. Al año siguiente, colaboró en la fundación de la revista feminista Heresies y comenzó a trabajar en la imprenta Crown Point Press, dirigida por Kathan Brown.
En 1973, Steir presentó sus primeras pinturas de rosas tachadas, inspiradas en Gertrude Stein. “Con la rosa no me refería a ningún significado en particular; era simplemente un símbolo genérico”, explicó Steir en 2011. Al tachar el símbolo, buscaba alcanzar la pintura sin imagen y desafiar las interpretaciones convencionales.
Poco después, presentó su monumental obra La serie Brueghel en el Museo de Brooklyn, formada por 64 paneles que reinterpretan el arte occidental mediante la citación y el reuso creativo. En 1982, viajó a Japón para perfeccionarse en el grabado en madera, lo que amplió su relación con la cultura visual asiática y con la tradición intelectual china.
Legado de la serie Cascadas y su impacto en la abstracción
Las pinturas de la serie “Cascadas” consolidaron a Steir en la vanguardia internacional. Inspiradas por el arte asiático y el uso de la gravedad como herramienta creativa, estas obras se caracterizan por la “pintura vertida” sobre lienzos verticales. “Me subí a una escalera, hice un gesto de ola y arrojé la pintura al lienzo”, relató Steir en 2019.
La artista subrayó: “Nunca dejé caer la pintura. La vertí o la arrojé. Dejar caer no me parece lo suficientemente masculino”. Entre 1990 y 2025, Steir presentó anualmente exposiciones en museos y galerías de prestigio en todo el mundo, ratificando la vigencia de su propuesta.
En 2018, el mercado del arte consagró su relevancia cuando su obra Elective Affinity Waterfall (1992) fue subastada por 2,2 millones de dólares. El cambio de galería en 2016, al integrarse en Lévy Gorvy Dayan, amplió aún más su proyección internacional.
Las influencias asiáticas, en especial del grabado japonés y la pintura china, potenciaron la dimensión conceptual de las “Cascadas”. Además, Steir expuso en espacios como el Museum Hirshhorn y desarrolló nuevas series como Split, ampliando el diálogo entre la pintura y la filosofía visual.
Vigencia e influencia de Pat Steir
Hasta el final de su vida, Steir mantuvo una creatividad renovada y se dejó inspirar por artistas más jóvenes, como Mickalene Thomas y Rita Ackermann. En 2023, presentó nuevas obras en Hauser & Wirth, galería que, junto a las de Aspen, Filadelfia y Berlín, continúa representando su legado.
Marc Payot, presidente de Hauser & Wirth, destacó la singularidad de su legado: “Surgió del minimalismo y el conceptualismo, pero Pat creó un lenguaje visual completamente propio: un nuevo tipo de abstracción que abarca poesía y filosofía”.
El próximo mes, el Museo de Arte Parrish inaugurará una exposición retrospectiva de su obra, confirmando la proyección duradera de su influencia en la pintura contemporánea.
El permanente compromiso de Pat Steir con la experimentación y su energía creadora la consolidan como una de las voces más firmes de la innovación pictórica en nuestro tiempo.