Veinteañeros o treinteañeros que van con sus padres a un recital de rock, y viceversa. El fenómeno musical que atraviesa y une varias generaciones lo provoca Genetics, que amplía y perfecciona el concepto de las bandas tributo: recrea milimétrica y virtuosamente el repertorio de Genesis, el grupo británico que se convirtió en un emblema del rock progresivo de todos los tiempos.
Ahora, en su concierto de este domingo, a las 21, en el Movistar Arena, Genetics se presentará nuevamente junto con Steve Hackett, el guitarrista que moldeó el sonido de Genesis entre 1971 y 1977, como cierre de una gira latinoamericana en la que le dan nueva vida a clásicos como Supper’s Ready, Firth of Fifth, Carpet Crawlers, Blood on the Rooftops y The Cinema Show, entre otros.
En diálogo con Infobae Cultura, el baterista de Genetics, Daniel Rawsi, contó cómo conocieron a Hackett y cómo él llegó a considerarlos como “su banda para Sudamérica”.
“De chicos, con Ignacio (Rodríguez Genta) fantaseábamos con tocar esta música, apagábamos la luz y hacíamos que tocábamos en mi cuarto. Después, hace unos 35 años, nació Rael, que fue el primer grupo tributo a Génesis en aquella época. No había nada, no había información, no había video, no había nada de Génesis, todo era de oreja” contó Rawsi, de 65 años, que es médico oftalmólogo, al recordar a su amigo y primer cantante de Genetics, cuya muerte en un accidente, en 2015, abrió el contacto con Hackett.
“Steve se entera de la muerte de Nacho a través de Armando Gallo, un periodista italiano que hizo un libro sobre Genesis, y justo coincidió con que él venía con su banda a la Argentina -relató Dawsi-. Me mandó un mail con las condolencias del caso y, de cara dura, le propuse: Mirá, Steve, yo sé que venís a Buenos Aires, ¿no querés venir a comer un asadito a casa? Y me dijo que sí“.
— ¿Qué pasó ese día?
— Vino con su esposa, comimos algo con todos los Genetics y después cuando tocó con su banda le dedicó el show a Ignacio. Por eso cuando se fue a Inglaterra le comenté que íbamos a hacerle un concierto homenaje a Nacho en el Teatro Coliseo y que queríamos invitarlo para que tocara un tema. “Voy y toco lo que quieran. ¿Qué querés que toque?”, respondió enseguida.
— Así se consolidó la relación entre ustedes.
—Hicimos dos shows en el Coliseo y así empezó la relación hasta que nos hicimos muy amigos. Ya compartimos tres giras juntos y ahora esta gira por México, Perú, Brasil, Chile y la Argentina. Steve nos considera su banda para Sudamérica.
Pasó mucho tiempo desde que Rawsi conoció la música de Genesis. Tenía 16 años, estaba en el colegio secundario y cuando fue a la casa de un amigo escuchó Watcher Of The Skies, del disco Genesis Live. “Cuando puso la introducción del tema dije: ¿Y esto qué es? Qué cosa más rara. A partir de ahí empecé a escuchar a Genesis y no paré hasta hoy. Me encanta toda la música, pero Genesis en especial es muy fuerte, nos llega al cuore".
— ¿Qué siente un viejo admirador de Genesis cuando comparte el escenario con su guitarrista más célebre?
— Es muy raro. La primera vez que tocamos con él hicimos dos ensayos y no entendíamos nada. Era Hackett y estaba tocando el solo de Firth of Fifth, por ejemplo, pero siempre muy serio, muy educado. Fueron pasando los años y, aunque para mí es un ídolo absoluto, es una relación de igual a igual. En un ensayo se da vuelta y le dice a Claudio (Lafalce): “Che, ¿qué acorde es este? Me olvidé”. O pregunta: ¿Están conformes con esto? Lo repetimos”.
— ¿Qué van a escuchar los que vayan al concierto del Movistar Arena?
— Primero, tres temas de los discos de Steve y después una lista de clásicos de Genesis, Supper’s Ready, Watcher Of The Skies, Firth of Fifth, Blood on the Rooftops, Dance on a Volcano... Es un show de casi dos horas y media.
— ¿Qué representa para vos tocar en el lugar de un baterista como Phil Collins?
— Es una responsabilidad enorme. Phil Collins es un músico superdotado. Es tremendamente difícil lo que él hace. Todos días le descubro algo nuevo. Así que es un desafío muy grande. Llegar a tocar como él es como tocar el cielo con las manos. Se hace lo que se puede (se ríe).
— ¿En todos estos años tuvieron contacto con otros de los músicos de Genesis, además de Hackett?
— Sí, estuvimos en contacto con Peter Gabriel desde la época de Amnesty, sabe de nosotros. En algún momentop también lo invitamos a tocar a Mike Rutherford, pero estaba con una agenda cargada con su grupo Mike and the Mechanics. Así que no pudo ser. Tony Banks prefirió no hacer nada de Génesis. Está haciendo sus propias obras. Y por supuesto que a Phil Collins no se lo puede llamar porque su estado de salud es terrible, pobrecito.
— ¿Por qué en este momento de la música todavía tiene vigencia un grupo como Genesis?
— No sé, el promedio de edad de nuestro público es de 50 años para arriba, pero hay mucha gente joven que está escuchando esto. Lo vemos en los shows. Siempre digo que si venís a ver a Genetics no venís a ver a una banda tributo sino que venís a escuchar música clásica. Es una interpretación de la música que tanto amamos y que ama tanta gente. Lo lindo es que mucha gente viene con sus hijos, aunque hoy existen músicos impresionantes. Y pese a que existe algo terrorífico como la Inteligencia Artificial, que suple la creatividad y reemplaza a gente virtuosa que estudió miles de horas para tocar como tocan y ahora hay una aplicación que hace lo mismo apretando un botón.
— Conociste y tocaste con otro ídolo como Luis Alberto Spinetta. Contame cómo fue esa relación.
— Luis era como un hermano para mí. Habíamos forjado una linda amistad. Tuve la oportunidad de acompañarlo en las Bandas Eternas y en algunos otros lugares. Al margen de la música, lo veo a Luis como un ídolo, un poeta, algo extraterrestre. Aparte, yo era un poco el médico de él. Cuando viajaba se sentía apoyado por mí: en algunos momentos que estaba afónico, se quedaba sin voz, y hacíamos el tratamiento correspondiente. Compartimos una época muy hermosa y fue muy triste cuando nos dejó.
— ¿Seguís ejerciendo como oftalmólogo?
— Sí, claro. Es difícil, pero bueno... Durante el día es el consultorio y después de las 7 de la tarde son los ensayos. Soy como el Doctor Jekyll y Mister Hyde.