Con el recambio de quincena, las rutinas se modifican y el verano despliega su promesa de descanso. Muchas personas aprovechan estos días para viajar, reencontrarse con amigos o simplemente desconectarse del trabajo y las obligaciones diarias. En ese contexto, una buena novela puede convertirse en la mejor compañía: una historia capaz de transportar la mente lejos del calor y el bullicio, brindando un refugio de calma y entretenimiento. Leer durante las vacaciones no solo relaja, sino que también impacta en el cerebro de maneras profundas y medibles.
Un estudio internacional, citado por el profesor Mikael Roll de la Universidad de Lund, reveló que el cerebro de quienes leen con frecuencia muestra diferencias estructurales respecto a quienes no lo hacen. Entre los hallazgos más destacados, la investigación publicada en Neuroimage identificó cambios en áreas del hemisferio izquierdo asociadas al procesamiento verbal y la percepción sonora. La lectura frecuente fortalece la empatía, la memoria verbal y el pensamiento abstracto, consolidándose como una herramienta evolutiva esencial. Según los expertos, practicar la lectura modifica físicamente la estructura cerebral, aumentando la mielina en la corteza auditiva y el grosor cortical en regiones clave para la comprensión del lenguaje.
Las vacaciones son un momento propicio para renovar la pila de libros y dejarse llevar por narrativas que invitan a la pausa y a la desconexión digital. Las siguientes cinco novelas para adultos, de géneros y estilos diversos, se presentan como aliados ideales para quienes buscan una lectura atrapante, capaz de acompañar tardes de playa, siestas largas o noches frescas bajo las estrellas. Desde relatos epistolares y thrillers psicológicos hasta historias de amor e investigaciones familiares, esta selección ofrece alternativas para todo tipo de lector.
1. “La corresponsal” de Virginia Evans
La corresponsal, una novela epistolar de Virginia Evans, explora el perdón, el dolor y la búsqueda de sentido a través de la correspondencia de su protagonista, Sybil Van Antwerp.
Sybil, abogada retirada de 72 años, dedica sus mañanas a escribir cartas a su hermano, a amigas, a figuras literarias y a una persona especial a la que nunca envía sus mensajes. La vida de Sybil cambia cuando recibe una carta inesperada que la obliga a confrontar un pasado doloroso. La novela, construida únicamente a partir de cartas y correos electrónicos, expone los vínculos, errores, pérdidas y la profunda búsqueda del perdón de la protagonista.
Esta obra se posicionó en 2025 en el primer puesto de la lista de best sellers de The New York Times en el género de ficción. La autora, nacida en el noreste de Estados Unidos, sitúa a Sybil frente a la necesidad de que su historia más íntima salga a la luz. La correspondencia se transforma así en un instrumento para reconstruir la memoria y buscar redención.
2. “Actos desesperados” de Megan Nolan
La escritora Megan Nolan, originaria de Waterford, Irlanda, y residente en Londres, debuta con Actos desesperados, una novela que sumerge al lector en la intensidad de una relación marcada por la obsesión y la pérdida de control.
La narradora, una joven con deseos de afirmación y pertenencia, se enamora de un escritor llamado Ciaran y queda atrapada en una espiral de deseo, celos y sumisión. El romance inicial se convierte en una experiencia devastadora cuando él la rechaza abruptamente, lo que la empuja a una obsesión cargada de inseguridades.
Nolan, colaboradora de medios como The Guardian y The Sunday Times, construye una novela que es tanto una confesión como una crítica a las estructuras de poder en las relaciones sentimentales. La historia desafía los relatos románticos tradicionales y explora la dependencia emocional, el deseo incontrolado y la dificultad para romper ciclos dañinos.
3. “Un hambre insaciable” de Chelsea G. Summers
Chelsea G. Summers propone en Un hambre insaciable un relato que combina el policial, el humor negro y la sátira social con un enfoque feminista. La protagonista, Dorothy Daniels, es una crítica gastronómica de renombre en Nueva York cuya vida profesional exitosa encubre una inclinación criminal: confiesa, desde la cárcel, haber asesinado a varios amantes.
La novela alterna entre la infancia de Dorothy en el campo, su paso por la universidad, la vida de excesos y su coronación como figura influyente en el mundo de la gastronomía, hasta el crimen que cambia su destino.
Summers utiliza sarcasticamente la voz de Dorothy para retratar la vanidad de los foodies, la cultura de las apariencias y la obsesión por el placer. La novela tiene a una protagonista que utiliza su inteligencia y apetitos para desafiar los límites morales y sociales.
4. “Fervor” de David Moragas
El escritor catalán David Moragas debuta en la literatura con Fervor, una novela ambientada en la Barcelona actual que explora el amor, la identidad y la experiencia de los jóvenes adultos. En diálogo con Infobae, Moragas explica que “el amor, que es un argumento universal, tiene que actualizarse constantemente”.
La trama sigue a un joven que conoce a un chico en una charla, se enamora y debe aprender a navegar los códigos afectivos contemporáneos en una ciudad que funciona como testimonio generacional.
Fervor indaga en cómo las experiencias previas, los relatos culturales y la diversidad de la sociedad actual moldean la manera de amar. La novela convierte a Barcelona en un personaje central y ofrece una mirada realista sobre los vínculos en tiempos modernos, lejos de las idealizaciones.
5. “Secretos de sangre” de Viviana Rivero
La autora cordobesa Viviana Rivero incorpora Secretos de sangre a su repertorio de novelas históricas y realistas, entrelazando dos épocas y dos historias de amor marcadas por secretos familiares.
En conversación con Infobae, Rivero cuenta que la trama sigue a Alex Müller, un médico argentino radicado en Nueva York, que tras una acusación pública decide investigar el pasado nazista de su abuelo, un diplomático alemán refugiado en Mar Chiquita, Córdoba. La investigación de Alex lo lleva a descubrir silencios, documentos y testimonios cruzados, mientras en el presente se relaciona con Coralina Carreño, una joven que también oculta su historia.
La novela alterna capítulos entre la Segunda Guerra Mundial y la actualidad, retomando personajes de su libro Secreto bien guardado y fusionando sus destinos con nuevas generaciones. Rivero subraya la importancia de la documentación histórica y la memoria oral, al tiempo que define su estilo como “realismo romántico”.
“Dicen que escribo realismo romántico. Es como decir: hablar del amor, pero con realidad”. Secretos de sangre expone las marcas del pasado en el presente y explora la construcción de la identidad a través de la memoria y los lazos familiares.