Durante febrero, la Casa Nacional del Bicentenario propone su ya tradicional ciclo Grandes ficciones argentinas, una selección de las películas nacionales más destacadas y reconocidas en los festivales internacionales recientes. El evento no solo reúne a algunas de las obras más premiadas y aclamadas de la cinematografía argentina, sino que también refleja la diversidad de géneros y problemáticas que marcan el pulso creativo local, consolidando a cada uno de estos títulos como referencias de la escena contemporánea.
Hacia el cierre del ciclo, el sábado 28 de febrero, tendrá lugar un homenaje especial con la proyección de Diablo, de Nicanor Loreti, celebrando el 15º aniversario de su estreno. Considerada por críticos y especialistas como una obra de culto, Diablo redefinió las posibilidades del cine de acción argentino y anticipó muchas de las tendencias que dominarían el género en la década siguiente.
Entre los aspectos distintivos de esta edición, cada función contará con la presencia de los directores y miembros del elenco, quienes compartirán un espacio de conversación con el público al finalizar las proyecciones. Las funciones, programadas todos los sábados y domingos de febrero a las 20, se realizarán sin suspensión por condiciones climáticas adversas.
La propuesta reúne, a lo largo de sus ocho fechas, un repertorio de thrillers, narrativas de suspenso, dramas, sátiras políticas y relatos que abordan cuestiones sociales y religiosas. El itinerario se abre el domingo 1 de febrero con El Jockey (2024), dirigida por Luis Ortega, donde un jockey legendario, Remo Manfredini, enfrenta sus propios límites mientras un accidente en pleno Buenos Aires lo obliga a reapropiarse de su identidad, bajo la amenaza constante de su jefe mafioso, Sirena.
El sábado 7 de febrero es el turno de Gatillero (2025), de Cristian Tapia Marchiori, una producción filmada íntegramente en la Isla Maciel y contada en un único plano secuencia. La historia aborda la tragedia y la redención a través de una narración donde el tiempo real amplifica la tensión, bajo la forma de un thriller crudo e impactante.
La programación continúa el domingo 8 de febrero con El prófugo (2020), dirigida por Natalia Meta y protagonizada por Érica Rivas. En el relato, Inés debe enfrentar el límite entre lo real y lo onírico tras un episodio traumático, mientras amenazas surgidas de sus pesadillas insisten en infiltrarse en su vida cotidiana, incluso cuando intenta reconstruirse junto a su madre y Alberto, un joven que entra en su rutina sin reparos. El prófugo fue una de las películas nacionales más reconocidas internacionalmente en su año y es recomendada para mayores de 13 años.
El sábado 14, La llegada del hijo (2024), de Cecilia Atán y Valeria Pivato, explora la compleja distancia emocional entre Sofía y su hijo, recién salido de prisión. La película plantea un encuentro marcado por la necesidad de ambos personajes de superar un duelo secreto y las heridas que dejó un crimen en el pasado.
Por tu bien (2024), de Axel Monsú, acompaña el domingo 15 la historia de Zulma, una adolescente de una familia pobre que debe tomar decisiones decisivas para protegerse a sí misma y a sus seres queridos ante las presiones de una comunidad religiosa cerrada. La protagonista se ve obligada a romper normas impuestas por el miedo, la lealtad y la culpa en busca de salvar lo propio. El sábado 21 destaca El santo (2023), escrita y dirigida por Agustín Carbonere. El film narra la trayectoria de Rubén, un curandero de métodos extravagantes, cuya vida da un vuelco con la llegada de Benjamín: la fama lo rodea hasta que, convertido en objeto de un culto, la popularidad se convierte en su propia condena.
El domingo 22 llega El mensaje (2025) de Iván Fund, donde una niña de nueve años con la capacidad de comunicarse con los animales se convierte en la esperanza económica de su familia durante una crisis nacional. La ruta familiar por la campiña argentina, a bordo de una autocaravana, lleva a los personajes a confrontar sus dificultades para comunicarse entre sí y a visitar a la madre de la niña, internada en una institución psiquiátrica.
El ciclo se cierra con la ya mencionada función de Diablo. En esta película, Marcos Wainsberg, boxeador retirado tras causar la muerte accidental de un rival, debe enfrentar intrigas y amenazas en medio de un Buenos Aires caótico, mientras rumores sobre favores oscuros y el crimen organizado marcan el tono. Esta función es recomendada para mayores de 16 años. La sede, la Casa Nacional del Bicentenario (Riobamba 985, CABA), mantiene su calendario habitual de proyecciones e invita al público a recorrer estos distintos universos fílmicos, acompañados por sus propios protagonistas.