Agregar Infobae enGoogle

Imagino que Rosario está triste

Murió el periodista Mauricio Maronna y luego de la conmoción y la tristeza por la noticia, llegan los recuerdos de los colegas, como en esta columna

Mauricio Maronna tenía 57 años y una gran trayectoria en los medios gráficos y audiovisuales como periodista político

Hace mucho vi una entrevista en televisión a Tomás Abraham. Le hicieron esa pregunta extraña de que cree que hay después de la muerte o algo así, Tomás abrió bien los ojos y dijo yo odio la muerte y agregó algo así como la muerte es una mierda, la detesto. Me sorprendí ante lo obvio pero que nadie verbaliza. Porque es así: la muerte es una mierda. Y en día como hoy esa frase retumba en mi cabeza cuándo un amigo me llama para avisarme que se murió Mauricio Maronna.

Lo conocí hace más de veinte años y siempre lo vi en Rosario. En su redacción del diario La Capital, en su programa de tele o deambulando por la peatonal enfundado en su remera de Ñuls. Mauricio era un sabio. Conocí pocas personas con esa amplitud de conocimientos en la literatura, la música o el fútbol. Podías no estar de acuerdo pero siempre sus palabras eran precisas y su análisis, ecuánime. Era un tipo de ponderar lo que creía que estaba bien. Podía detallarte con admiración cosas de Reutemann (incluso las más curiosas), como de Hermes Binner o de Miguel Lifschitz.

Las últimas veces que hablamos me contó de sus libros de relatos cortos -el publicado y los que iban a venir- y ahora puteo al cielo cuándo me entero en la misma charla con mi amigo que presentó Perro negro y que pocas horas después se murió. Me da bronca no haberlo leído. Pero me da mucha alegría haber sido privilegiado: en nuestras últimas conversaciones me contó cómo lo ayudó Fabián Casas y me leyó algunos textos. Vos estás, me dijo riéndose, y me contó que en uno de los textos breves narró un almuerzo que tuvimos con Lilita al borde del Paraná. Cuento el día que nos morfamos tres bogas con la gorda, me contó en una carcajada.

Murió Maronna, uno de los gigantes del periodismo argentino, de esos curtidos en una redacción, de los que arrancaron haciendo vestuarios y llegaron a entrevistar presidentes sin mancharse los dedos, de los que aman un párrafo bien escrito. De los que siempre hacen la entrevista diferente. Y los que pueden hablar con la misma pasión y solvencia, sobre el esquema del técnico de Newell´s, de David Foster Wallace o del futuro de un concejal rosarino.

La última vez que nos vimos fue en un parador al borde de la ruta 9, donde comimos unos ravioles y él degustó un tiramisú hasta la emoción. Se lo veía golpeado por la pandemia y preocupado porque la política santafesina ya no sería la misma sin Reutemann ni Lifschitz.

Murió Maronna. Imagino que Rosario está triste y tengo la certeza que el periodismo es un poquito peor sin su pluma. Odio la muerte.

SEGUIR LEYENDO:

Más Noticias

El nuevo documental de Pulp es un lúcido ensayo sobre la clase trabajadora, el envejecimiento y la obstinación del arte pop

‘¿Qué harías por una canción más? ‘llega a Mubi en América latina con una propuesta que desarma las convenciones del género: en lugar de celebrar el regreso de la banda, lo interroga y examina

Córdoba abre su Mercado de Arte Contemporáneo con 59 galerías, una sede nueva y actividades por toda la provincia

Hasta el domingo 27, Espacio UNMOL se transforma en un mapa de escenas regionales. Con entrada gratuita, habrá obras, talleres, performances y actividades para todas las edades

La historia de la artista prisionera de Auschwitz que trabajó para Mengele: ahora sus hijas exigen la devolución de las obras

Dina Gottliebova Babbitt sobrevivió pintando retratos por orden del médico nazi. Ocho décadas después, dos herederas demandan al museo del campo de concentración para recuperar las acuarelas

Origen, auge y evolución de la industria farmacéutica en Estados Unidos, entre los avances médicos y el debate sobre sus precios

El periodista historiador Barry Werth recorre el siglo XX para entender cómo los laboratorios estadounidenses pasaron de salvar vidas a convertirse en blanco de escándalo político

La Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires premiará a Marta Minujín y contará con la presencia del Premio Pritzer 2026

La artista recibirá un premio a la trayectoria y el arquitecto chileno destacan en el encuentro que presenta, hasta el 18 de octubre, la muestra ‘Habitar’ en el Museo Nacional de Bellas Artes