En Santiago de Cuba, el arzobispo Dionisio García Ibáñez pidió este martes, durante la festividad de la Virgen de la Caridad del Cobre, que se hagan “los cambios necesarios” para que el país viva “con más tranquilidad”, en una homilía que también reclamó a los gobernantes actuar en beneficio del pueblo y no en beneficio propio, en medio de una crisis que, según Diario de Cuba, transcurre entre represión política, indigencia y precariedad material.
La celebración del 8 de septiembre reunió el significado religioso de la patrona nacional con una lectura política del presente cubano. El pedido del prelado se formuló en la Basílica Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, durante la primera homilía de la jornada dedicada a la Virgen.
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“Vamos a pedirle al Señor que también le dé la gracia a este pueblo, fortaleza, sabiduría y decisión para que sepamos superar la situación que estamos viviendo, que es triste y que ningún pueblo la merece”, dijo García Ibáñez, citado por Diario de Cuba.
El arzobispo también pidió que las transformaciones en curso no sean superficiales. “Vamos a pedirle al Señor que cualquier cambio que se haga, los cambios que se están haciendo, no se queden en la periferia, sino que profundicen y que toquen todas las estructuras de nuestra vida, la vida de cada cubano, de cada persona”, afirmó.
El arzobispo reclamó a los gobernantes que actúen en provecho del pueblo
El tramo más directo de su mensaje estuvo dedicado al ejercicio del poder. García Ibáñez planteó que cada persona debe cumplir con lo que le corresponde “por nuestro estado, por nuestra condición” y trasladó esa idea al plano político.
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“¿Cómo un gobernante puede hacer la voluntad de Dios? Gobernando en provecho del pueblo y no en provecho propio. Es lo primero. Y después tratando de que se haga lo que el pueblo necesite y quiere, y no mi capricho, o que mi voluntad o mi manera de pensar sea lo que se cumpla porque esa es la única que vale”, sostuvo el prelado.
La homilía incluyó además una referencia a la lectura bíblica escogida para la jornada. Según el medio, el pasaje del Antiguo Testamento había sido dispuesto “para que el pueblo cogiera ánimo, supiera luchar y se apartara de la mano de la maldad”.
La intervención de García Ibáñez se produjo en una fecha central para los católicos cubanos, que veneran a la Virgen de la Caridad del Cobre como patrona nacional y símbolo cultural del país. En ese marco, obispos, sacerdotes, monjas, laicos y devotos afrontan, según la publicación, el reto de mantener viva la fe cristiana pese a la represión política, la precariedad material y el silencio de una parte amplia de la jerarquía católica.
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La homilía repitió pedidos ya expresados por el prelado en 2025
El diario señaló que el mensaje de este año no se apartó demasiado del pronunciado por el arzobispo en la misma festividad de 2025. Entonces, García Ibáñez había pedido rezar “por los gobernantes, para que encuentren soluciones lógicas, soluciones duraderas, soluciones que satisfagan ese deseo del cubano de vivir en paz, en tranquilidad, que su trabajo se vea correspondido con un salario, que la vida no sea dura”.
En aquella celebración también aludió a los cubanos emigrados. “No hay momento más grande para un cubano que está lejos de su Patria que encontrarse con la Virgen, este día 8 de septiembre de manera especial, este 8 de septiembre que llevamos todos y cada uno en nuestros corazones. Entonces, hermanos, pidamos a la Virgen, intercede por nosotros, acudamos a ella”, expresó.
Pese a la repetición de estos llamados, Diario de Cuba sostuvo que la Iglesia Católica mantiene alguna forma de acompañamiento al pueblo cubano mediante mensajes y acciones concretas. Entre ellas mencionó la labor de Cáritas en la distribución de ayuda humanitaria enviada desde Estados Unidos.
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En paralelo a la cobertura de la festividad, el medio publicó este martes un editorial sobre la situación eclesial en la isla. El texto concluyó: “La Iglesia Católica necesita urgentemente líderes con proyectos, salud y energía para acompañar a los cubanos. Es momento de conceder el retiro a quienes, con sus luces y sombras, han sostenido esa responsabilidad”.
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