La población de Cuba afronta este miércoles una nueva jornada de extensos apagones que dejarán hasta 65% de la isla sin electricidad durante el horario de mayor demanda, según informaron fuentes oficiales citadas por EFE. La situación energética, que se ha agravado desde mediados de 2024, muestra el colapso del sistema eléctrico nacional y su impacto en la vida cotidiana.
Según datos de la Unión Eléctrica (UNE), la capacidad de generación disponible para la tarde-noche se limita a 1,200 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima estimada se eleva a 3,300 MW. Esto implica una afectación de 2,130 MW desconectados, una cifra que representa una desconexión simultánea de gran parte de la red nacional y que, de acuerdo con EFE, busca evitar apagones y colapsos.
Las causas de esta crisis energética son múltiples, pero destacan el estado del sistema eléctrico, la falta de inversiones durante décadas y las dificultades para adquirir combustibles. Desde enero de 2026, el escenario se ha visto agravado por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que ha limitado la importación de diésel y fueloil, elementos clave para la matriz energética cubana. EFE detalla que los generadores que dependían de estos combustibles, responsables de aproximadamente 40% de la electricidad, han quedado paralizados.
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El resto de la generación depende en parte de las plantas termoeléctricas, que aportan otro 40% de la generación y funcionan con crudo nacional. Sin embargo, siete de las 16 unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio por averías o mantenimiento, consecuencia de años de infrafinanciación y falta de repuestos. Además, EFE reporta que únicamente el 20% de la oferta eléctrica proviene de fuentes alternativas, como el gas y las energías renovables, fundamentalmente la solar, esta última con tecnología suministrada por China.
Los cortes generales de agosto
El inicio de agosto evidenció la fragilidad del sistema, cuando se registró un apagón parcial seguido por dos cortes generales que dejaron a casi toda la isla sin energía durante tres días consecutivos. EFE subraya que lo habitual es que la mayoría de la población permanezca sin electricidad cerca de veinte horas diarias. En los últimos veinticuatro meses, Cuba ha sufrido doce apagones generales, siete de ellos en lo que va de 2026.
La Unión Eléctrica insiste en que la gestión de los cortes busca evitar daños mayores en la infraestructura y priorizar la estabilidad de los servicios básicos. Sin embargo, las interrupciones prolongadas impactan en todos los sectores productivos, en la conservación de alimentos y en el acceso a servicios esenciales como la salud y la educación.
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El impacto en la vida cotidiana
La crisis energética ha intensificado el malestar social y las dificultades cotidianas en la isla. Las expectativas de una pronta solución son escasas, ya que, según los analistas, los problemas estructurales y las restricciones externas impiden una recuperación rápida del suministro regular de electricidad.
De acuerdo con la información recabada por EFE, la incertidumbre sobre el futuro energético en Cuba persiste, mientras la población y las autoridades buscan alternativas para enfrentar una de las crisis más severas de las últimas décadas.
Cuánto costaría modernizar el sistema
Expertos independientes consultados por la agencia calculan que la modernización completa del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) requeriría entre USD 8,000 millones y USD 10,000 millones. El monto supera ampliamente la capacidad de financiamiento actual del régimen cubano, que enfrenta una falta de divisas y restricciones de crédito internacional.
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