La primera diplomatura sobre Educación Sexual Integral (ESI) que organizó la UBA para docentes de todos los niveles educativos superó las expectativas. En el primer día de inscripción se completó el cupo de 480 inscriptos y  hay 250 postulantes en lista de espera informaron desde la institución.

Desde la UBA destacaron la repercusión que tuvo el diplomado en ESI que se dictará en la Facultad de Filosofía y Letras dentro de dos semanas: "Superó el pronóstico de inscriptos", expresaron voceros de la universidad.

El objetivo del diplomado en Educación Sexual Integral es "la formación en los contenidos y la perspectiva" establecidos en la Ley ESI (Ley 26.150 sancionada en 2006), "tratando de trascender fuertemente el modelo biomédico antes hegemónico y también los intentos de retroceso que algunas visiones moralizantes están intentando llevar adelante", expresó la decana de la Facultad de Filosofía Graciela Morgade en diálogo con Télam.

Al respecto del alto número de inscriptos en el diplomado que no ofrece puntaje docente, Morgade manifestó que "tiene que ver con una demanda y también con una trayectoria de nuestro equipo que viene investigando desde hace más de 15 años en ESI" y agregó que este "movimiento pedagógico" es impulsado por los propios estudiantes a partir del "estado de interrogación" en discusiones "por el lenguaje inclusivo, las violencias de género o la legalización del aborto".

La doctora en Educación y coordinadora académica de la diplomatura aclaró que "efectivamente es la primera experiencia porque en realidad la UBA y las universidades en general lo que tienen que hacer es incluir en sus planes de grado, la perspectiva de género y la ESI. Pero ése es un proceso que es más lento porque tiene mucha discusión y participación de las comunidades".

El diplomado sobre Educación Sexual Integral cuenta con una carga horaria total de 210 horas y está dirigido a educadores y estudiantes avanzados. Es gratuito para la comunidad educativa de la facultad, y la cursada se estructurará en torno a dos encuentros mensuales, entre mayo y diciembre.

Entre sus fundamentos el programa de estudios hace referencia a la situación en materia de Educación Sexual Integral. Según un estudio realizado por Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) y el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) en 2016, uno de cada tres adolescentes no tuvo ESI durante su educación secundaria en la Ciudad, mientras que los que tuvieron sólo cursaron en promedio dos horas al año.

Entre otras investigaciones mencionadas se destaca un informe de la Campaña Argentina por el Derecho a la Educación (CADE) realizado en 2017 que arrojó que sólo el 4,5 por ciento de los docentes habían sido capacitados en ESI en la Capital Federal.

Entre los argumentos se hace mención a un relevamiento a nivel nacional de La Fábrica Porteña que evidencia que el presupuesto para el Programa Nacional (PNESI) se redujo de 55 millones de pesos en 2015 a 43 millones de pesos en 2017.

SEGUÍ LEYENDO: