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Las lluvias intensas reducen hasta un 60% la producción de cacao en el Caribe costarricense

Las precipitaciones de 2026 afectaron fincas de Talamanca, provocaron la caída de flores y dificultaron el secado del grano. Los productores prevén que estas condiciones también repercutan en la cosecha que recogerían dentro de seis meses

Las lluvias intensas de 2026 redujeron entre un 50% y un 60% la producción de cacao en fincas del Caribe y Talamanca. (Fotografía facilitada por:Lambert Motilal de la Universidad de las Indias Occidentales)

Algunas fincas cacaoteras del Caribe y Talamanca, en Costa Rica, registraron reducciones de entre 50% y 60% en su producción debido a las lluvias intensas de 2026. Los productores prevén que la pérdida de flores y las dificultades para procesar el grano también repercutan en la cosecha que recogerían dentro de seis meses.

El 16 de agosto, nueve estaciones de la Vertiente del Caribe registraron el día más lluvioso de toda su serie de datos. En algunos puntos, la precipitación acumulada estuvo cerca de 360 milímetros en 48 horas, mientras que la mayoría de esas estaciones cuenta con registros de más de 10 años.

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La propietaria de la productora Skenseke Ta, Elena Gaitán, calculó que perdió cerca del 60% de su grano durante este período. La afectación también alteró la previsión de entregar 10 toneladas de cacao a sus clientes en marzo, una meta que ya no pudo cumplir en las condiciones previstas, según informó El Observador.

“Es que ahora no llueve como antes, que empezaba a lloviznar y ya. No, ahora es primero un viento fuerte que se lleva lo que tenga que llevarse, árboles y todo”, dijo Gaitán a El Observador. La productora señaló que, después de los vientos, se producen aguaceros de gran intensidad que terminan por derribar las flores de los árboles.

Gaitán sostuvo que las flores vinculadas con la cosecha de estos meses ya cayeron y que la misma situación se observa en la producción posterior. Esa pérdida limita la formación de mazorcas, ya que las flores que se desprenden antes de tiempo no llegan a transformarse en los frutos que contienen el cacao.

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Nueve estaciones de la Vertiente del Caribe registraron el acumulado de lluvia más alto de sus registros históricos. (REUTERS/Johannes Christo)

El productor de Finca La Fe en Talamanca, José Alberto Moore, estimó que las lluvias afectaron entre 50% y 60% de las flores de sus plantaciones. La menor disponibilidad de grano lo llevó, en algunas oportunidades, a comprar cacao a otros agricultores para cumplir con la cuota de venta que tenía establecida.

La humedad también favorece enfermedades y limita la polinización

El investigador Carlos Hernández, de la Escuela de Agronomía de la Universidad Nacional, explicó que la reducción de la floración se traduce en menos grano disponible para comercializar durante los meses siguientes. El efecto puede alcanzar a más de 1,500 familias productoras de cacao en el país, cuyos ingresos dependen en buena medida del resultado de la cosecha.

“Estamos hablando de una gran cantidad de familias que van a percibir una menor cantidad de recursos”, afirmó Hernández ante el diario. El investigador añadió que numerosas familias cacaoteras viven en comunidades de la región norte, zonas fronterizas y territorios indígenas, donde las condiciones económicas suelen ser más complejas.

El exceso de humedad también altera la actividad de Forcipomyia, un mosquito que interviene en la polinización de las flores del cacao. Hernández indicó que las lluvias reducen su capacidad para desplazarse entre las plantas, lo que limita el proceso de polinización y puede aumentar la caída de flores.

Las condiciones de humedad favorecen, además, la propagación de la mazorca negra, una enfermedad provocada por Phytophthora palmivora. Hernández señaló que ese problema afecta a los cacaotales de las áreas con exceso de lluvia, que incluyen todo el Caribe y la zona de Talamanca.

“Esa enfermedad está afectando muchísimo los cacaotales actualmente en la zona donde hay exceso de lluvias, que es todo el Caribe y la zona de Talamanca”, sostuvo el investigador ante la publicación. A la pérdida de flores y la presencia de la enfermedad se suma la dificultad para secar el cacao una vez cosechado.

Más de 1.500 familias cacaoteras de Costa Rica afrontan disminuciones en sus ingresos por la pérdida de floración en las plantas. (Foto: Lida Plant Research)

El secado representa un obstáculo particular para los pequeños productores, que suelen utilizar el sol para completar ese proceso en sus fincas. La persistencia de las precipitaciones impide que el grano se seque en las condiciones habituales y agrega una limitación a la producción que todavía logra recolectarse.

La actividad enfrenta problemas de precios y cambios productivos

La producción de cacao se concentra mayoritariamente en el Caribe costarricense y se ha reducido con el paso de los años. Moore afirmó que varios agricultores cambiaron al cultivo de plátano porque el precio del cacao es bajo y no resulta competitivo frente al valor de los racimos de banano.

El productor busca complementar los ingresos de su finca con alternativas vinculadas al turismo rural comunitario. Esa decisión responde a un escenario en el que los agricultores enfrentan, al mismo tiempo, dificultades climáticas, condiciones de mercado y una menor disponibilidad de cacao para vender.

“Somos sobrevivientes. Esa ha sido nuestra política todo el tiempo: sobrevivir a todo tipo de inclemencia de tiempo, de precio, de mercado”, dijo Moore. Para las familias que dependen del cultivo como fuente principal de recursos, la merma de la cosecha ya comienza a reflejarse en menores ingresos.

La magnitud final de la afectación dependerá de la evolución de las lluvias, del alcance de las enfermedades en las plantaciones y de la posibilidad de los productores de secar y comercializar el grano. La pérdida de flores registrada durante este período también condiciona la disponibilidad futura de cacao.

Un estudio analizó pérdidas de cacao vinculadas con extremos de lluvia

La acumulación de humedad frena el desplazamiento del mosquito Forcipomyia y altera la polinización de los cacaotales. (REUTERS/Johannes Christo)

El fenómeno observado en Costa Rica coincide con hallazgos de otras regiones tropicales. Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, citado por El Observador, revisó dos décadas de datos sobre la producción de cacao en Ghana y vinculó los extremos climáticos con variaciones en los rendimientos.

La investigación concluyó que el exceso de lluvia durante la temporada húmeda, junto con la sequía en la estación seca, explicó el 68% de la variabilidad anual de la producción cacaotera en ese país. El trabajo fue titulado Las lluvias extremas impulsan pérdidas de rendimiento del cacao en los trópicos.

Los investigadores también identificaron respuestas negativas ante precipitaciones intensas en Ecuador e Indonesia. Según el estudio, ese patrón sugiere la existencia de un mecanismo común que afecta a las regiones tropicales productoras de cacao cuando las lluvias alcanzan niveles extremos.

Durante la temporada 2023/2024, África Occidental registró pérdidas de hasta 40% después de varios años de producción reducida. Esas caídas amenazaron la principal fuente de ingresos de cerca de dos millones de pequeños agricultores de la región.

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