La muerte de Francis Elena Santana, una joven nicaragüense de veintiocho años, ha dejado a tres niños en la orfandad y a una familia sumida en el dolor.
El hecho ocurrió en la comunidad de Cascadas 5, en Guápiles, Costa Rica, y las autoridades investigan a su propia hermana como principal sospechosa del crimen.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica informó que Francis llegó herida de gravedad al hospital local, pero los médicos no lograron salvarle la vida. Las lesiones, provocadas por arma blanca, afectaron su tórax, abdomen, muslo y rodilla izquierda.
PUBLICIDAD
La presunta agresora, Milka Chausler Santana, de veintisiete años, permaneció en el lugar de los hechos hasta la llegada de los agentes judiciales, quienes la detuvieron de inmediato.
Actualmente enfrenta una investigación por homicidio calificado, delito que en Costa Rica puede conllevar una pena de hasta treinta y cinco años de prisión.
La relación entre ambas hermanas, según allegados, venía deteriorándose desde hace años por conflictos personales, rumores y discusiones frecuentes. Varios vecinos y familiares aseguran que las peleas eran habituales y que incluso habían llegado a retarse mutuamente en ocasiones anteriores.
PUBLICIDAD
De acuerdo con versiones recogidas por medios locales, el altercado fatal se habría originado cuando Francis fue a la vivienda de su hermana para confrontarla por supuestos chismes. No obstante, las autoridades aún no han confirmado oficialmente esta hipótesis y mantienen abiertas otras líneas de investigación.
Testimonios de una amistad cercana
María Rocío Sánchez, amiga cercana de Francis, relató que fue testigo parcial del suceso. “Vi a Francis correr hacia la casa de su hermana. Me llamó por mi nombre y cuando llegué, me pedía agua y que la ayudara a salir de ahí”, contó al medio La Teja. María Rocío también recordó que la sospechosa repetía frases como: “¿Qué hice?, ¿qué hice? Yo no lo quise hacer. Me voy a ir presa, pero si no era ella, era yo”.
Mientras esperaban la llegada de la ambulancia, María Rocío intentó avisar al esposo de Francis. La amiga lamenta profundamente la pérdida y la forma en que ocurrió, recordando la solidaridad de la víctima y el cariño que tenía por su familia.
PUBLICIDAD
Investigaciones y consecuencias
El OIJ confirmó que el ataque ocurrió poco después de las once de la mañana del miércoles 3 de junio. Tras el hecho, los agentes allanaron la vivienda y decomisaron el cuchillo que habría sido utilizado en la agresión.
Actualmente, la investigación sigue abierta y las autoridades costarricenses intentan reconstruir la secuencia exacta de los hechos, mientras la familia de Francis exige justicia y protección para los tres menores que quedaron sin su madre.
El trágico desenlace subraya cómo los conflictos familiares pueden escalar hasta consecuencias irremediables. Tanto la víctima como la supuesta agresora son madres de tres hijos, por lo que el caso ha impactado profundamente a la comunidad nicaragüense en Costa Rica y a quienes conocían a ambas mujeres.
PUBLICIDAD
La pérdida de Francis Elena Santana representa una tragedia para sus hijos y deja a dos familias marcadas por una larga historia de disputas no resueltas.