Un cargamento de aproximadamente dos toneladas de cocaína fue decomisado la mañana de este domingo luego de que el Servicio Nacional de Guardacostas localizara una embarcación tipo go fast encallada en Playa Ventanas, en el sector de Punta Aguja, en la provincia de Puntarenas. El hallazgo se produjo como parte de una operación conjunta en la que participaron autoridades costarricenses y agencias estadounidenses.
De acuerdo con el reporte oficial, dentro de la nave fueron encontrados 2,262 paquetes de cocaína, distribuidos en varios sacos negros junto con estañones de combustible utilizados para la navegación marítima. Al momento de la intervención, no se ubicaron ocupantes ni en la embarcación ni en sus alrededores.
La alerta inicial fue emitida por la Estación de Guardacostas de Caldera, que desplegó dos unidades interceptoras tras recibir información proporcionada por agencias de Estados Unidos sobre el avistamiento de una embarcación sospechosa en la zona del Pacífico central costarricense. En el operativo participó la Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta del Sur, vinculada al Comando Sur de Estados Unidos, así como el FBI.
Tras confirmar la presencia de la lancha encallada, las autoridades procedieron con el aseguramiento del sitio y el inicio de las diligencias correspondientes. El procedimiento incluyó el reflote de la embarcación y su posterior traslado hasta la Estación de Guardacostas de Caldera, donde quedó bajo custodia oficial.
Posteriormente, agentes de la Policía de Control de Drogas asumieron el procesamiento de la escena y el resguardo del material decomisado, como parte de la cadena de custodia que permitirá continuar con la investigación penal.
Reacción oficial y cooperación internacional
El ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, destacó la magnitud del decomiso y subrayó la coordinación internacional que hizo posible el operativo.
“Dos toneladas de cocaína hoy, primero de marzo. Un gran golpe de nuestro guardacostas en cooperación con la Unidad de Tareas Conjuntas del Comando Sur de los Estados Unidos en el área de Caldera”, afirmó el jerarca.
Zamora resaltó que la articulación entre las autoridades costarricenses y estadounidenses fue determinante para ubicar la embarcación y evitar que el cargamento continuara su ruta. Según explicó, el intercambio de información oportuna permitió activar de inmediato los protocolos de interdicción marítima.
Este tipo de embarcaciones, conocidas como go fast, son utilizadas con frecuencia por organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico debido a su alta velocidad y capacidad para transportar grandes cantidades de droga por rutas marítimas. En muchos casos, navegan con abundante combustible a bordo para realizar trayectos largos sin necesidad de detenerse.
Las autoridades no han confirmado hasta el momento el destino final del cargamento ni si existe alguna persona identificada como sospechosa en relación con este caso. Tampoco se ha informado sobre detenciones vinculadas directamente a la incautación.
Costa Rica se ha convertido en los últimos años en un punto estratégico para el trasiego internacional de cocaína, principalmente hacia mercados de Norteamérica y Europa, debido a su ubicación geográfica y a la extensión de sus costas en el Pacífico y el Caribe.
El decomiso de este domingo se suma a una serie de operativos realizados en puertos, carreteras y aguas territoriales, en el marco de la cooperación regional contra el narcotráfico. Las autoridades insistieron en que continuarán fortaleciendo las acciones conjuntas y el intercambio de inteligencia para enfrentar a las estructuras criminales que operan en la región.
Mientras avanzan las investigaciones, el cargamento permanece bajo custodia judicial y será sometido a los análisis correspondientes para su posterior destrucción, conforme lo establece la normativa vigente.