El Comité de Vigilancia del IVM de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) recomendó modificar el esquema actual de pensiones para introducir una tasa única de reemplazo considerablemente menor a la vigente, con el objetivo de ajustar los beneficios a las posibilidades reales del sistema y contener un déficit que se ha adelantado más de una década respecto de las previsiones originales.
Esta reformulación implicaría que los jubilados del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte dejarían de percibir el 60% de sus mejores salarios y pasarían a recibir un valor que oscilaría entre el 34,98% y el 40,81%, lo que representa una reducción promedio a 38%.
En 2025, el régimen del IVM alcanzó dos hitos críticos previstos originalmente para 2030 y 2041: la necesidad de utilizar los intereses generados por la reserva para pagar pensiones y, en el mismo año, el uso de la reserva principal, lo que supuso un fuerte retroceso en la posición financiera del fondo.
Rafael Vanegas, presidente del Comité de Vigilancia, confirmó que en 2025 fue necesario tomar ₡60 mil millones en intereses. Por su parte, según CRHOY, Ubaldo Carrillo, director de pensiones de la CCSS, precisó: “Para el 2025 se utilizó el 100% de los intereses para financiar el gasto y además se tuvieron que usar recursos de la reserva misma”. Carrillo agregó que “el músculo para producir intereses se nos está reduciendo”.
La deuda del Gobierno central agrava esta situación: para mayo de 2025, el Estado adeudaba más de ₡769 mil millones al seguro de pensiones, monto equivalente a más del 30% de la reserva, que es de ₡2,5 billones. No existe actualmente un plan de pagos entre el Gobierno y la Gerencia de Pensiones.
El Comité de Vigilancia advirtió que el escenario de colapso del sistema, inicialmente calendarizado para 2047, se adelantaría por el impacto de esta deuda. La tendencia al agotamiento de los fondos, combinada con el incremento de cargas no financiadas y el rápido envejecimiento de la población, exige, según el Comité, medidas drásticas para restablecer el equilibrio financiero del IVM.
Propuesta de reducción: adecuar la tasa de reemplazo al aporte realizado
La principal propuesta del Comité de Vigilancia consiste en limitar el beneficio pensionario a un rango de entre 3 y 3,5 veces el aporte acumulado durante la vida laboral, con una relación proporcional a la prima de cotización, que desde enero de 2025 se sitúa en 11,66% (4,33% aporte obrero, 5,58% patronal, 1,75% estatal).
Vanegas sostuvo a CRHoy que “la tasa de reemplazo actual no es proporcional. La recomendación es que estas tasas de reemplazo tienen que establecerse técnicamente y conforme a las primas que recibe... La Junta Directiva de la Caja debe determinar cuál debería ser esa tasa de reemplazo que sea, reitero nuevamente, proporcional a las cotizaciones que se hacen”.
El oficio dirigido a la presidenta ejecutiva de la CCSS, Mónica Taylor, el 12 de diciembre de 2024, incluye esta y otras medidas urgentes para que los beneficios reflejen adecuadamente el esfuerzo contributivo de cada trabajador. Actualmente, la tasa de reemplazo del IVM ronda el 60%, lo que implica que en promedio un pensionado recibe 5,1 veces lo aportado.
El documento enviado por el Comité señala: “La tabla de porcentajes de cuantías básicas provoca que los beneficios que reciben los afiliados sean mayores a los que debieran recibir por su esfuerzo contributivo (...) cuando lo técnicamente recomendado en un régimen equilibrado es que la relación tasa de reemplazo/aporte oscile entre 3 y 3,5 veces”.
El Comité de Vigilancia del régimen de IVM-CCSS actúa como órgano independiente encargado de monitorear la situación financiera y las proyecciones del régimen de pensiones, pero la decisión final sobre la adopción de la tasa de reemplazo única y sus términos corresponderá a la Junta Directiva y la Gerencia de Pensiones de la CCSS, quienes evaluarán la recomendación a la luz del contexto financiero y social.