Más de 1,400 estudiantes en condición de vulnerabilidad iniciaran el curso lectivo 2026 con un respaldo adicional en sus mochilas. La Asociación Damas Israelitas confirmó la entrega de 1,411 kits escolares en distintas regiones del país, como parte de su campaña nacional “Regreso a Clases 2026”, una iniciativa orientada a reducir las brechas de acceso educativo en comunidades con mayores desafíos socioeconómicos.
Según detalló la organización, la campaña permitió distribuir 5,856 cuadernos y una amplia gama de materiales esenciales, entre ellos bultos, loncheras, cartucheras, lápices, crayolas, reglas, tijeras, borradores, tajadores y termos.
La meta fue asegurar que niñas y niños de preescolar y primaria comenzaran el año con los insumos básicos para su proceso de aprendizaje.
La ayuda se concentró en territorios donde el impacto del desempleo, la informalidad y la pobreza incide directamente en la permanencia escolar. Entre las comunidades beneficiadas figuran Talamanca, Isla Chira, Isla Venado, Purral, Pocosol, Los Guido, Alajuelita, Turrialba, Quepos, La Cruz y Pavas, zonas que históricamente enfrentan limitaciones de acceso a recursos y servicios.
La entrega se realizó en coordinación con asociaciones comunales, fundaciones y centros educativos públicos, lo que permitió identificar con mayor precisión a las familias con mayores necesidades. La articulación con actores locales fue clave para garantizar que los insumos llegaran directamente a los estudiantes priorizados.
El contexto económico en el que se desarrolla la campaña no es menor. En los últimos años, el costo de la canasta escolar ha representado una presión significativa para los hogares de ingresos bajos y medios, particularmente aquellos con más de un hijo en edad escolar. Uniformes, útiles y transporte pueden convertirse en factores que condicionan la asistencia regular a clases, especialmente en zonas rurales y costeras.
La Asociación Damas Israelitas subrayó que el objetivo central es “reducir barreras de acceso y contribuir a que estudiantes de preescolar y primaria inicien el ciclo lectivo con los materiales indispensables para su aprendizaje”. La organización enfatizó que contar con útiles completos no solo facilita el desempeño académico, sino que también fortalece la autoestima y la integración en el entorno escolar.
Diversos estudios en materia educativa han señalado que la falta de recursos básicos puede influir en la deserción temprana o en el rezago académico, particularmente en contextos vulnerables.
El acceso oportuno a materiales escolares, por el contrario, tiende a mejorar la participación en clase y el sentido de pertenencia al sistema educativo.
Para la Asociación, el alcance de la campaña trasciende la dimensión material. “Cuando una niña o un niño recibe útiles, también recibe motivación, dignidad y esperanza para empezar el año con fuerza”, indicó la organización.
La campaña “Regreso a Clases” se ha convertido en uno de los programas recurrentes de la agrupación, que cada año moviliza donaciones y voluntariado para ampliar su cobertura. En 2026, el reto fue sostener e incluso ampliar el alcance en medio de un escenario económico complejo para muchas familias costarricenses.
Con la entrega de más de 1,400 kits, la organización busca contribuir a que el inicio del ciclo lectivo no sea un obstáculo adicional para quienes ya enfrentan condiciones adversas. En un país donde la educación pública continúa siendo una de las principales herramientas de movilidad social, el apoyo a estudiantes en situación vulnerable se perfila como una inversión directa en oportunidades futuras.