El Ministerio de Salud actualizó las disposiciones sanitarias relacionadas con la fiebre amarilla y confirmó que se mantendrá la vacunación obligatoria para personas que viajen a nuevas zonas consideradas de riesgo, en medio de un escenario epidemiológico regional que ha encendido las alertas.
La decisión fue comunicada este viernes 20 de febrero de 2026, tras la revisión de la normativa vigente y el análisis del comportamiento reciente de la enfermedad en América del Sur y África.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral aguda transmitida por la picadura de mosquitos infectados, principalmente de los géneros Aedes y Haemagogus, y puede evolucionar hacia cuadros graves con compromiso hepático y hemorrágico.
En este contexto, las autoridades decidieron prorrogar la entrada en vigor de la Resolución Ministerial N.° MS-DM-RC-2214-2024, que actualiza la lista de zonas geográficas en riesgo, debido a la alta demanda de la vacuna tanto a nivel nacional como internacional. No obstante, la vacunación obligatoria se mantiene bajo un cronograma escalonado.
A partir del 1° de marzo continuará siendo obligatoria para personas que viajen a Colombia. Posteriormente, desde el 16 de marzo, la exigencia se ampliará a quienes se desplacen a Brasil, Perú y países del continente africano. La disposición aplica para costarricenses y residentes en Costa Rica que tengan previsto viajar a esos destinos.
La cartera sanitaria enfatizó que la vacuna debe aplicarse al menos 10 días antes del viaje, plazo necesario para que el organismo desarrolle la protección adecuada y el certificado internacional tenga validez. Sin este requisito, los viajeros podrían enfrentar restricciones de ingreso en los países de destino o inconvenientes a su regreso.
En Costa Rica no se registraban casos positivos desde 1956. Sin embargo, en octubre de 2025 se confirmó un caso importado en un ciudadano estadounidense de 29 años que había visitado la región amazónica de Perú e ingresó al país el 8 de octubre. Aunque el contagio no se produjo en territorio nacional, el episodio reforzó la vigilancia sanitaria ante el riesgo de introducción del virus.
El Ministerio recordó que la fiebre amarilla tiene un período de incubación de entre tres y seis días después de la picadura del mosquito infectado. Datos recientes en Suramérica indican que, desde 2024, algunos brotes han alcanzado tasas de letalidad cercanas al 50%, lo que representa un alto riesgo epidemiológico, especialmente en zonas selváticas o con baja cobertura de vacunación.
La actualización responde a la necesidad de armonizar la normativa nacional con los lineamientos internacionales de prevención y control de enfermedades transmisibles, especialmente ante el aumento de la movilidad global. El Ministerio hizo un llamado a la población a verificar con anticipación su esquema de vacunación y gestionar la cita correspondiente con tiempo suficiente.
Las autoridades reiteraron que, aunque el país no registra transmisión local desde hace décadas, la presencia del mosquito vector y el flujo constante de viajeros hacia zonas endémicas obligan a mantener medidas preventivas estrictas.
Con esta actualización, el Ministerio de Salud busca reforzar la protección individual y colectiva, reducir el riesgo de casos importados y preservar el estatus sanitario de Costa Rica frente a una enfermedad que, pese a los avances médicos, continúa representando una amenaza significativa en varias regiones del mundo.