La Municipalidad de Santa Ana negó que el evento titulado Therians previsto para el parque municipal cuente con autorización oficial. A través de sus redes sociales, la municipalidad mostró el anuncio original al advertir que no ha dado aval al desarrollo de esa actividad.
Especialistas en comunicación digital aconsejaron a la población verificar la fuente antes de aceptar como auténticas este tipo de convocatorias, especialmente cuando se promueven en redes sociales para espacios públicos.
Según expertos, las imágenes relacionadas con el evento podrían haber sido elaboradas como contenido falso o con fines humorísticos y, con frecuencia, se replican adaptando las ubicaciones para provocar interacción y confusión entre los usuarios.
Además, una tienda costarricense dedicada a productos para mascotas instaló un letrero prohibiendo la entrada a “therians” tras recibir preguntas sobre este fenómeno. La decisión fue tomada por Bryan González, propietario de Perro Caffé, quien colocó el aviso en sus locales luego de recibir numerosas consultas, lo que provocó comentarios y reacciones en las redes sociales de la tienda.
En días recientes, videos de personas desplazándose en cuatro extremidades y usando máscaras y accesorios con características animales circulan en redes sociales, lo que motivó el interés y las consultas a Perro Caffé. González explicó: “Hemos recibido varios mensajes que si vendemos productos para therians, desde ya nos estamos anticipando”.
El mensaje No se permite el ingreso de Therians quedó exhibido en las instalaciones de la tienda, lo que generó debate entre clientes y usuarios en plataformas digitales.
Sobre la tendencia
El auge del fenómeno therian en redes sociales genera inquietud entre especialistas, quienes advierten que la manifestación va más allá de simples disfraces o expresiones juveniles. Según el psiquiatra y psicoanalista infantojuvenil Francisco Guerrini, esta tendencia puede ser un reflejo de sufrimiento emocional y déficits de contención, especialmente cuando involucra conductas extremas o genera malestar dentro del núcleo familiar.
Guerrini advierte que el uso excesivo de tecnologías y redes sociales puede tener consecuencias neurobiológicas en los jóvenes: “El pensamiento crítico caduca por el uso excesivo de redes. El problema central de la familia hoy es que están scrolleando todo el día. Esto tiene impacto en lo neurobiológico: se reduce la corteza frontal, caducan de pensamiento crítico y no pueden concentrarse ni estudiar después”, sostuvo en diálogo con LN+.
Además, el especialista indica que la situación se vuelve preocupante cuando las manifestaciones superan lo lúdico: “Si una persona se disfraza y muerde a otra persona, ya estamos hablando de un cuadro psicótico”, señaló, y agregó que deben encenderse señales de alarma ante comportamientos agresivos o deterioro en la convivencia. Estas conductas pueden estar bordeando cuadros patológicos.
Guerrini destaca la importancia de observar el contexto familiar en estos casos. Detalla que, en su práctica profesional, lo primero es analizar la dinámica interna: “Tengo una serie de entrevistas largas con el padre para ver qué pasó en esa familia”, manifiesta.
Plantea que el desdibujamiento de las figuras de referencia en el hogar es motivo de preocupación: “La figura central del padre no está ocupando el lugar ideal de identificación”, remarca Guerrini. La ausencia de modelos adultos sólidos lleva a los adolescentes a buscar referentes fuera del ámbito familiar.
Para Guerrini, no todo es preocupante en el fenómeno therian. Reconoce que existe una dimensión lúdica que es válida como parte de la exploración adolescente. No obstante, precisa que hay límites y que las alertas deben activarse cuando las conductas generan sufrimiento en el joven o en su entorno.