El exmagistrado y exministro de Seguridad de Costa Rica, Celso Gamboa Sánchez, se despedirá este 11 de febrero de sus hijos en los tribunales de San José, antes de su extradición a Estados Unidos, país que lo requiere bajo sospecha de tráfico internacional de drogas.
El Poder Judicial costarricense, al ratificar la extradición, ordenó conceder a Gamboa un espacio para reunirse en privado con sus hijos menores, una medida que responde a meses de reclamos del exfuncionario, quien alegó en varias audiencias no haber podido verlos desde su detención en junio de 2023.
Terminado este trámite, Gamboa quedará a la espera de la documentación final de las autoridades estadounidenses, el paso previo a ser enviado en una aeronave dispuesta desde el país norteamericano, aunque la fecha exacta de su traslado aún no ha sido comunicada.
El Tribunal Penal de San José coordinó este encuentro, autorizando un período de entre 45 minutos y una hora para que Gamboa compartiera con los menores.
La reunión se lleva a cabo en una sala del I Circuito Judicial de San José, con estrictas medidas de seguridad y privacidad. De acuerdo con la resolución judicial, solo pueden estar presentes las madres de los menores junto a Gamboa, garantizando confidencialidad en este acto.
El Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de San José confirmó el 3 de febrero la extradición tanto de Gamboa como de Edwin López, alias Pecho de Rata. La decisión siguió a la resolución de cinco recursos de apelación presentados contra la sentencia ordenando la extradición, después de que ambos permanecieran detenidos en el módulo de máxima seguridad de la cárcel conocida como La Reforma.
En la comunicación oficial del Poder Judicial se dispuso: “Asimismo, el Tribunal ordenó al órgano de instancia que facilite un espacio en los tribunales, con las medidas de seguridad y privacidad que correspondan, para que las personas a entregar puedan despedirse de sus hijos e hijas menores de edad que, por esta razón, no han tenido acceso al centro penitenciario en que están recluidos”. Con esta instrucción, el tribunal reconoció el impacto familiar de la extradición, concediendo una despedida que hasta ahora había sido denegada.
Durante el semestre posterior a su captura, Gamboa se quejó repetidamente en distintos tribunales de la prohibición de visitas familiares en La Reforma.
En ese período, se encontraba en detención provisional por la solicitud de extradición, además de enfrentar otros procesos penales en Costa Rica. Las autoridades nacionales están a la espera de la documentación definitiva de Estados Unidos para proceder con el traslado.
Gamboa es padre de un adolescente y de un niño de nueve años, ambos impedidos durante meses de ingresar al centro penitenciario. Esta audiencia privada representa la última posibilidad de compartir con ellos en territorio costarricense, justo antes de enfrentar un proceso judicial en Texas, donde una corte lo requiere por los presuntos delitos.