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Expertos en nutrición recomiendan: durante la menopausia esto es lo que debe incluir en un almuerzo ideal para frenar la caída del cabello

Una revisión científica disponible en el Centro Nacional de Información Biotecnológica (Ncbi) asoció una ingesta insuficiente de proteínas con alteraciones en la salud capilar, entre ellas la reducción del diámetro y la pigmentación del bulbo del pelo

Una mujer revisa la pérdida de cabello en su cepillo y cuero cabelludo junto a ilustraciones sobre la menopausia y los folículos pilosos - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

La disminución de estrógenos durante la menopausia puede alterar el ciclo del folículo y favorecer el afinamiento del cabello, sobre todo en la línea central y frontal. En ese contexto, los huevos y las legumbres aportan proteínas, hierro, zinc y vitaminas del grupo B, nutrientes vinculados con la formación y el mantenimiento de la fibra capilar.

La alimentación no reemplaza la consulta médica ni constituye un tratamiento único contra la alopecia. La caída persistente, la pérdida visible de densidad o el ensanchamiento de la raya requieren una evaluación dermatológica para descartar anemia, déficit de hierro, problemas tiroideos, deficiencia de vitamina D, estrés o efectos de medicamentos.

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Las proteínas son necesarias para producir queratina

El cabello está formado principalmente por queratina, una proteína cuya síntesis depende de aminoácidos como la cisteína, la metionina y la lisina.

Una revisión científica disponible en el Centro Nacional de Información Biotecnológica (Ncbi) asoció una ingesta insuficiente de proteínas con alteraciones en la salud capilar, entre ellas la reducción del diámetro y la pigmentación del bulbo del pelo.

Una imagen ilustra la relación entre el consumo de legumbres y huevos con el cuidado capilar femenino durante la menopausia - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los huevos contienen proteínas completas y aminoácidos esenciales. También aportan vitamina B12, biotina y selenio. Las legumbres —lentejas, garbanzos, frijoles, guisantes, habas y soja— suman proteína vegetal, hierro, zinc, magnesio y fibra.

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Combinar legumbres con cereales integrales, como arroz integral, avena o pan de centeno, permite mejorar el aporte de aminoácidos en comidas de origen vegetal. Algunas opciones son una ensalada de garbanzos con huevo duro, un guiso de lentejas con vegetales o una tortilla con espinaca y frijoles.

El hierro y el zinc también deben formar parte de la dieta

El hierro interviene en el transporte de oxígeno a los tejidos y el zinc participa en la renovación celular y la síntesis de proteínas. Las vitaminas del grupo B colaboran con el metabolismo energético, mientras que la vitamina C mejora la absorción del hierro de origen vegetal.

La revisión alojada en el Centro Nacional de Información Biotecnológica (Ncbi) identificó una relación entre mayores niveles de hierro y vitamina D y una menor presencia o gravedad de algunas formas de alopecia. Esto no significa que los suplementos sean necesarios para todas las mujeres con caída de cabello.

Una ilustración compara la pérdida de pelo con la recuperación capilar asociada al consumo de huevos y legumbres - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

El hierro de las legumbres se absorbe mejor cuando se combina con vitamina C. Por eso, las lentejas, los garbanzos o los frijoles pueden acompañarse con tomate, pimiento, brócoli, kiwi o cítricos. El té y el café, en cambio, pueden reducir esa absorción si se consumen inmediatamente después de comer.

Evitar dietas restrictivas puede proteger la fibra capilar

Las legumbres también contienen fibra y carbohidratos complejos, que contribuyen a una alimentación más estable desde el punto de vista metabólico. En la menopausia, las dietas muy bajas en calorías, la pérdida rápida de peso y un aporte proteico insuficiente pueden afectar el crecimiento y la resistencia del cabello.

La estrategia nutricional debe incluir verduras, frutas, cereales integrales, frutos secos, semillas, pescado, aceite de oliva, huevos y legumbres. El objetivo no es encontrar un alimento que detenga por sí solo la caída, sino evitar carencias que puedan afectar al folículo.

Cuándo consultar a un especialista

Una caída superior a 100 cabellos por día durante varias semanas, la disminución marcada de volumen o síntomas como fatiga, palidez, cambios de peso e intolerancia al frío justifican una consulta profesional.

Una ilustración vincula la pérdida de pelo con el aporte nutricional de alimentos como huevos y diversos tipos de legumbres - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

El médico puede solicitar estudios de hemograma, ferritina, hierro, función tiroidea, vitamina D y vitamina B12. Los suplementos de hierro, zinc o biotina no deben utilizarse sin diagnóstico, ya que no todas las formas de caída capilar responden a una deficiencia nutricional.

La salud capilar durante la menopausia requiere un abordaje que combine hábitos alimentarios sostenibles y atención médica cuando existan signos de alarma. Priorizar comidas variadas y evitar restricciones sin supervisión puede contribuir al bienestar general, pero solo una evaluación profesional permite identificar la causa de la caída y definir el tratamiento adecuado en cada caso.

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