La Fundación Orquesta Sinfónica de Bogotá (FOSBO) y el Teatro Cassia llevan a escena una versión de cámara de la ópera Hänsel y Gretel, la obra de Engelbert Humperdinck basada en el cuento de los hermanos Grimm, con dos funciones los domingos 25 de octubre y 8 de noviembre en el norte de la capital colombiana. La propuesta busca abrir las puertas de la lírica a familias y a espectadores que no frecuentan el género, con un formato íntimo que reemplaza la orquesta tradicional por un quinteto de cuerdas con piano y conserva, sin embargo, la ópera completa y todos sus personajes originales.
Un quinteto de cuerdas y piano sostiene la partitura completa de Humperdinck
A diferencia de las producciones convencionales, que suelen requerir una orquesta sinfónica de gran formato, este montaje comprime el acompañamiento instrumental en un ensamble de cámara. “Vamos a tener un quinteto de cuerdas con piano, así como todos los personajes originales de la ópera, y vamos a hacer la ópera completa”, explicó Adam Zajac, director escénico de la producción. El resultado es una experiencia en la que las voces ganan protagonismo y el público puede percibir cada matiz de la interpretación desde una distancia reducida.
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La dirección musical corre por cuenta de Julián Naranjo, mientras que Zajac —creador de El Bosque Blanco, fantasía escénico-musical estrenada en el Teatro Colón de Bogotá— asume la puesta en escena. Ambos proponen una lectura que resalta la densidad expresiva de la partitura y refuerza su dimensión teatral y visual.
La dirección de arte cruza el diseño industrial con la tradición escenográfica checa
La concepción visual del espectáculo está en manos de Mónica Bustos, diseñadora industrial con formación en escenografía en la República Checa y profesora de esa disciplina en la Universidad de los Andes. Su intervención dota al montaje de una identidad plástica que dialoga con la atmósfera fantástica del relato original.
El elenco proviene de la Sociedad Coral de Bogotá. Los solistas del conjunto asumen cada uno de los roles de la ópera —Hänsel, Gretel, la Bruja, los padres, el Hombre de Arena y el Hada del Rocío— y aportan, según los organizadores, sensibilidad y rigor artístico a una pieza que exige tanto solvencia vocal como capacidad actoral.
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La versión se canta en español con la traducción de Ángela Simbaqueba
Otro rasgo distintivo del montaje es el idioma. La FOSBO adoptó la traducción al español realizada por la maestra Ángela Simbaqueba, profesora del conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia. La versión original, con libreto de la escritora y guionista Adelheid Wette, fue concebida en alemán. Cantar en español elimina la barrera idiomática y facilita que el público —en especial el infantil— siga la trama sin depender de sobretítulos.
La ópera de Wette y Humperdinck se estrenó el 23 de diciembre de 1893 en el Hoftheater de Weimar, Alemania, bajo la batuta de Richard Strauss. Humperdinck había sido asistente en el Festival de Bayreuth, colaborador directo de Richard Wagner, y esa influencia se percibe en la escritura orquestal densa que subyace a melodías de apariencia sencilla e infantil. La obra transita entre el juego de los protagonistas, la pobreza familiar, la fantasía del bosque y el clima amenazante que rodea a la bruja.
“Vivimos tiempos tan desafiantes que estos temas son completamente vigentes”
Más allá del atractivo musical, Zajac subraya la vigencia temática de la historia. “Hansel y Gretel nos pone en un panorama y unas condiciones sociales donde existe una hambruna profunda y una pobreza sistemática, y eso tiene su efecto en las familias”, señaló el director escénico. “Uno piensa en el peligro que representa la bruja, pero hay una serie de condiciones que el cuento deja como moralejas sobre la importancia de la unidad familiar. Vivimos tiempos tan desafiantes en los que estamos viviendo desastres naturales, conflictos y tensiones estructurales que todas las familias, de alguna u otra manera, vivimos”.
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La reflexión del director apunta a una lectura que trasciende el registro infantil. El argumento conserva el núcleo del relato tradicional: dos hermanos de una familia empobrecida se pierden en el bosque, descubren una casa hecha de dulces habitada por una bruja que pretende devorar a Hänsel, y logran vencerla empujándola al horno antes de reunirse con sus padres. Hambre, miedo, valentía y esperanza se entrelazan en un arco que conecta con públicos de todas las edades.
Las funciones serán el 25 de octubre a las 11:00 a.m. y el 8 de noviembre a las 3:00 p.m.
La primera función tendrá lugar el domingo 25 de octubre a las 11:00 a.m. y la segunda el domingo 8 de noviembre a las 3:00 p.m. Ambas se realizarán en el Teatro Cassia, ubicado en la calle 104 n.° 17-22, en el norte de Bogotá. El formato matinal y vespertino de las funciones está pensado para facilitar la asistencia de familias con niños.
Hänsel y Gretel suele considerarse una puerta de entrada al mundo de la ópera para el público familiar, aunque su música y su tratamiento de la pobreza, el hambre y el miedo exceden con creces el registro infantil. Esta coproducción entre la FOSBO y el Teatro Cassia apuesta por ese doble alcance: acercar a los niños a la lírica y, al mismo tiempo, ofrecer a los adultos una experiencia escénica que deja, en palabras de sus creadores, “reflexiones, puntos de vista y perspectivas que fortalecen nuestra percepción del mundo”.
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