Una mujer de 30 años identificada como Daniela Sánchez Morales, y oriunda de la ciudad de Montería (Córdoba), se ha vuelto viral en redes sociales luego de hacer una difícil solicitud: que le apliquen la eutanasia.
Pero a la vez, Sánchez hizo una petición al Gobierno de Abelardo de la Espriella como último recurso para poder sobrellevar la porfiria intermitente aguda, la enfermedad huérfana que padece.
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“También sufro de endometriosis grado cuatro y también tengo disautonomía POTS”, que se refiere al síndrome de taquicardia postural ortostática, un trastorno de la regulación automática del organismo, y especial de la circulación al cambiar de posición, y que provoca síntomas al pasar de estar acostado o sentado a estar de pie.
La joven monteriana destacó en el video que se difundió por el portal regional La Lengua Caribe, además del informe de Río Noticias el martes 20 de octubre de 2026, “sin cura” estos tres diagnósticos, y después aclaró que “por lo general, no tienen un tratamiento específico”.
Por todo lo anterior, Sánchez se dirigió de forma directa al presidente De la Espriella, al comentar en la grabación: “Estoy haciendo un llamado a la Presidencia de la República para que me pueda ayudar a tener ayuda para acceder a un medicamento que se llama Givosiran”.
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La monteriana explicó que “este medicamento es para ayudarme para la porfiria, para que no me den tantas crisis de seguido”.
Más adelante, Sánchez afirmó, luego de un deterioro en salud después del video que ella compartió en marzo de 2026, y también pidiendo colaboraciones en esa ocasión para realizarse un exámen especial referente a su endometriosis: “Yo solamente quiero seguir luchando por mi vida”.
“Estoy en hospitalizaciones constantes desde hace cuatro meses, donde solo he pasado máximo cinco días fuera de la clínica y mi salud y mis órganos se han venido deteriorando poco a poco. Ya no aguanto más, vivo dopada por las medicinas y ya los médicos dicen que no pueden hacer más nada por mí”, detalló la mujer.
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Sánchez pidió que la asistan por un motivo especial. “Por favor, solicito su ayuda. Necesito estar bien para mi hijo de nueve años con autismo. Espero puedan ayudarme y pueda llegar esto a las personas adecuadas”, concluyó el mensaje.
En marzo de 2026 Daniela Sánchez pidió ayuda para tratar complicaciones asociadas con endometriosis
En marzo de 2026, Sánchez Morales, en ese entonces con 29 años, publicó un video en redes sociales para pedir apoyo económico que le permitiera acceder a exámenes, consultas y un procedimiento médico especializado.
La joven aseguró que enfrenta una crisis de salud asociada con la endometriosis que padece desde los 17 años y con otros diagnósticos que afectan su calidad de vida.
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Sánchez explicó en ese ocasión que requería una venografía pélvica, examen que permitiría evaluar una congestión venosa pélvica detectada meses antes.
De acuerdo con su testimonio, esa condición, también conocida como várices pélvicas, le provoca dolor persistente y se suma a los efectos de la endometriosis y el dolor pélvico crónico.
“Quiero vivir, quiero estar aquí mucho más tiempo”, expresó en el video la mujer, que decidió hacer pública su situación después de cuatro meses de complicaciones, hospitalizaciones y dificultades para recibir atención especializada.
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Siete cirugías y la pérdida de cuatro órganos
Sánchez relató que ha pasado por siete cirugías debido a la endometriosis y a otros diagnósticos derivados de esa enfermedad.
Durante ese proceso le retiraron cuatro órganos, una situación que, dijo, afectó la funcionalidad de su cuerpo.
La endometriosis es una enfermedad en la que un tejido similar al endometrio se desarrolla fuera del útero y puede generar dolor, inflamación y otras complicaciones. En su caso, Sánchez sostuvo que durante años normalizó los síntomas por la falta de diagnósticos oportunos y por la escasez de especialistas en su ciudad.
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“No es normal que todo el tiempo te duela algo, no es normal que todo el tiempo te sientas fatigada o cansada”, contó en el video que reveló . También señaló que, en su experiencia, varios médicos restaron importancia a sus síntomas.
La mujer indicó que los analgésicos convencionales dejaron de surtir efecto y que recibe medicamentos de alta potencia para controlar el dolor. Según explicó, esos fármacos le han permitido caminar y realizar actividades cotidianas, pero también han tenido efectos sobre otras funciones de su organismo.
La venografía pélvica hacía parte de un proceso médico más amplio
Sánchez dijo que el diagnóstico de congestión pélvica venosa surgió tras un examen que se practicó por el aumento de los dolores. La venografía pélvica que buscaba realizarse hacía parte de los procedimientos necesarios para precisar el estado de las venas de la pelvis y definir una ruta de atención.
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Además de la endometriosis y las várices pélvicas, mencionó diagnósticos de disautonomía y dolor pélvico crónico. La disautonomía agrupa trastornos que afectan el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la digestión.
Sánchez dijo necesitaba atención por parte de un equipo multidisciplinario que incluyera cardiología, neurología, urología, gastroenterología, ginecología especializada en endometriosis, proctología, medicina del dolor, fisioterapia, nutrición y psicología.
Sumado a todo lo anterior, mencionó la necesidad de fisioterapia de piso pélvico para intentar mejorar el manejo de las molestias físicas.
Cuatro hospitalizaciones y un viaje a Medellín
La joven señaló que estuvo hospitalizada cuatro veces durante los cuatro meses previos a la publicación del video. La estadía más corta fue de cinco días y, en medio de esas atenciones, recibió explicaciones que atribuían sus síntomas a factores psicológicos.
Ante esa situación, aseguró que viajó por sus propios medios a Medellín, donde fue valorada por una especialista en endometriosis. Allí se realizó un mapeo de la enfermedad que, de acuerdo con su versión, confirmó los diagnósticos y le permitió conocer los pasos médicos que debía seguir.
“Me tocó por mis propios medios conseguir la manera de irme a otra ciudad”, relató Sánchez, y sostuvo que su entidad prestadora de salud (EPS) atravesaba una situación crítica e intervenida, por lo que no recibía respuestas suficientes para la atención que requería.
La situación económica fue uno de los motivos de su llamado en redes sociales. Sánchez solicitó aportes para costear traslados, estudios, consultas y los procedimientos indicados por los especialistas.
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