Investigadores de la Universidad de Medellín, la Corporación Universitaria Remington y la Universidad de Antioquia desarrollaron una metodología sencilla para neutralizar medicamentos vencidos antes de desecharlos, con el propósito de reducir la contaminación de ríos, quebradas y fuentes hídricas.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, la iniciativa busca que los ciudadanos puedan tratar desde sus hogares ciertos residuos farmacéuticos que, cuando son arrojados al desagüe, pueden terminar afectando ecosistemas acuáticos y organismos vivos.
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El procedimiento se basa en una técnica de oxidación avanzada conocida como fotoFenton, que utiliza elementos de fácil acceso y la exposición a la luz solar durante un tiempo determinado. Según la investigación, este proceso permite degradar principios activos presentes en medicamentos vencidos y disminuir su impacto ambiental.
Una alternativa desde los hogares
La propuesta surge frente a una práctica frecuente: desechar medicamentos vencidos por lavamanos, sanitarios o desagües. Aunque parezca una acción menor, estos residuos pueden llegar a las fuentes de agua y convertirse en contaminantes difíciles de eliminar mediante procesos convencionales.
La investigación plantea una alternativa simple para reducir ese riesgo. Según lo explicado por los investigadores, los medicamentos vencidos se depositan en una botella plástica, se les añade sulfato ferroso y agua oxigenada, y luego la mezcla se expone a la luz solar durante un periodo definido.
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La docente Nancy Yamile Acelas, quien lidera el proyecto, explicó que el propósito era diseñar un método fácil de aplicar y que pudiera ser usado por las personas en casa para degradar medicamentos vencidos antes de su eliminación.
“Lo que nosotros quisimos buscar a través de ese proyecto fue un método fácil, y que las personas también lo pudieran hacer en la casa para degradar esos medicamentos vencidos en unas especies o en otras sustancias que pudieran eliminarse a través del agua”, aseguró Acelas.
Durante las pruebas de laboratorio, la investigación registró porcentajes de eliminación superiores al 80 % y, en algunos compuestos específicos, de hasta el 99 %. Entre los medicamentos evaluados estuvieron acetaminofén, ibuprofeno, losartán, amoxicilina y ciprofloxacina.
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Menos toxicidad y actividad antimicrobiana
El estudio comprobó que el tratamiento no solo degrada principios activos presentes en analgésicos, antihipertensivos y antibióticos. También logró anular la actividad antimicrobiana y reducir de forma importante la toxicidad de los residuos para organismos vivos.
Este punto es clave porque algunos medicamentos, especialmente antibióticos, pueden mantener efectos biológicos incluso después de ser descartados. Si llegan al agua sin ningún tratamiento, pueden alterar microorganismos, afectar especies y aumentar la presión ambiental sobre ecosistemas ya vulnerables.
La iniciativa de las universidades antioqueñas apunta a cerrar esa brecha entre el consumo cotidiano de medicamentos y su disposición final. En muchos hogares se acumulan tabletas, cápsulas o frascos vencidos que luego terminan en la basura común o en el sistema de alcantarillado, sin una neutralización previa.
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El desarrollo de una metodología de fácil acceso busca ofrecer una respuesta práctica a ese problema ambiental. Según los resultados reportados, la técnica fotoFenton permitió reducir significativamente la presencia de compuestos farmacéuticos en las pruebas realizadas.
La investigación también abre la puerta a campañas de educación ciudadana sobre el manejo responsable de medicamentos vencidos. Para los investigadores, no se trata solo de evitar que estos productos sean consumidos después de su fecha de vencimiento, sino de impedir que sus residuos terminen contaminando el agua.
Aunque el estudio muestra resultados prometedores en laboratorio, el reto estará en llevar la metodología a un uso seguro, informado y masivo. Su aplicación requeriría orientación clara para los ciudadanos, así como articulación con autoridades ambientales, universidades, droguerías y programas de recolección.
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Por ahora, el avance científico plantea una alternativa sencilla frente a un problema cotidiano. La neutralización de medicamentos vencidos podría convertirse en una herramienta complementaria para disminuir la contaminación hídrica y promover una cultura de disposición responsable en los hogares colombianos.
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