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Marco Rubio dejó abierta la posibilidad de instalar una base militar de Estados Unidos en Colombia tras reunión con Abelardo de la Espriella

El funcionario estadounidense señaló que la iniciativa tendría que nacer de las autoridades colombianas y luego pasar por análisis logísticos, operativos y de seguridad en ambos países

Marco Rubio dejó abierta la posibilidad de una instalación militar conjunta en Colombia, pero aclaró que no existe una decisión ni un pedido formal para una base de Estados Unidos- crédito REUTERS

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dejó abierta la posibilidad de una instalación militar conjunta en Colombia, pero aclaró que no existe una decisión adoptada ni un pedido formal para crear una base estadounidense en el país.

La eventual medida dependería de una invitación de las autoridades colombianas, de estudios técnicos y financieros en Washington y de los procedimientos institucionales que correspondan en ambos países.

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Así lo explicó Rubio el martes 8 de septiembre, tras reunirse con el presidente Abelardo de la Espriella en el Batallón Paraíso de Barranquilla, sede alterna de la Presidencia colombiana. El encuentro abordó la cooperación en seguridad, la lucha contra el narcotráfico, la migración, el comercio y la relación regional con Venezuela.

Consultado sobre una posible presencia militar estadounidense permanente en territorio colombiano, Rubio señaló que Estados Unidos no puede instalar una base por decisión unilateral. Según indicó, cualquier iniciativa debe surgir de una solicitud de Colombia y después ser analizada por las autoridades de ambos países.

“Hay que estudiar a ver si eso es factible. En muchos casos, esas bases son bases en común”, afirmó el secretario de Estado. También dijo que el Gobierno estadounidense tendría que evaluar los costos, las condiciones operativas y la viabilidad de una eventual instalación.

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La reunión entre Marco Rubio y Abelardo de la Espriella en Barranquilla abordó la cooperación en seguridad, el narcotráfico, la migración, el comercio y la relación regional con Venezuela - crédito REUTERS

Las declaraciones del funcionario estadounidense no implican que haya una base aprobada ni un acuerdo en marcha para establecer tropas de Estados Unidos en Colombia. Rubio planteó que Washington está dispuesto a atender las necesidades que presente el Gobierno De la Espriella, dentro de los mecanismos de cooperación bilateral. “Todo lo que nos pidan estamos dispuestos a proveerlo, si es posible, por la importancia que tiene Colombia”, expresó durante la rueda de prensa posterior a la reunión.

El secretario de Estado precisó que el presidente colombiano le presentó alternativas que serán revisadas por las autoridades de Washington. Entre las necesidades expuestas figuran equipos militares, sistemas de radar, intercambio de inteligencia y programas de capacitación especializada para las fuerzas colombianas.

Rubio sostuvo que la mayor parte de la respuesta frente a las organizaciones criminales debe recaer en las autoridades de Colombia, con respaldo estadounidense en áreas específicas. “Necesitan nuestra ayuda con equipos. Necesitan nuestra ayuda con inteligencia. A veces necesitan nuestra ayuda con entrenamiento especializado”, señaló.

La posibilidad de una instalación militar surgió dentro de las conversaciones sobre el denominado Escudo de las Américas, una estrategia de cooperación regional que busca enfrentar el narcotráfico, las estructuras armadas y otras amenazas transnacionales.

Cualquier acuerdo requeriría decisiones de Colombia y Estados Unidos

La eventual base militar en Colombia dependería de una invitación del Gobierno colombiano, de estudios técnicos y financieros en Washington y de procedimientos institucionales en ambos países - crédito Reuters

Una eventual base o instalación conjunta tendría implicaciones jurídicas y políticas en Colombia. El antecedente más cercano se remonta a 2009, cuando Bogotá y Washington suscribieron un acuerdo que permitía el acceso de personal estadounidense a instalaciones militares colombianas.

La Corte Constitucional de Colombia concluyó entonces que el acuerdo debía tramitarse como un tratado internacional, con aprobación del Congreso y una revisión posterior del alto tribunal. Ese precedente establece que una decisión sobre presencia militar extranjera no podría depender únicamente de los gobiernos de turno.

Rubio insistió en que la soberanía colombiana sería un elemento central de cualquier conversación. En ese sentido, afirmó que no hay, por ahora, una solicitud para el envío de soldados estadounidenses ni para la apertura de una base militar propia en el país.

El funcionario añadió que, si Colombia formalizara una propuesta, el Gobierno estadounidense también debería someterla a una evaluación. El análisis incluiría asuntos logísticos, presupuestarios, operativos y de seguridad. “Lo que no hay duda ninguna es que los Estados Unidos van a cooperar con el Gobierno colombiano en todo lo necesario para enfrentarnos a esta amenaza regional”, declaró Rubio.

La seguridad y el narcotráfico marcaron la reunión en Barranquilla

La posibilidad de una instalación militar apareció en las conversaciones sobre el Escudo de las Américas, una estrategia regional contra el narcotráfico y las amenazas transnacionales - crédito Europa Press

La cita entre Rubio y De la Espriella buscó relanzar la cooperación entre ambos gobiernos después de los cambios políticos registrados en Colombia. El secretario de Estado señaló que Washington pretende recuperar los niveles de coordinación en seguridad que mantuvo con Bogotá durante casi dos décadas.

“Tenemos una gran base sobre la cual construir, porque durante casi dos décadas la cooperación de seguridad más estrecha de todo el hemisferio fue entre Estados Unidos y Colombia”, afirmó.

La agenda incluyó la lucha contra el narcotráfico y la próxima evaluación estadounidense sobre la cooperación antidrogas. Rubio dijo que la determinación tendrá en cuenta el cambio de postura que, según él, muestra el nuevo Gobierno colombiano frente a esa materia.

“La cooperación que este nuevo gobierno está enseñando es distinta al pasado y eso va a ser tomado en cuenta (sic)”, manifestó. La definición sobre ese proceso, añadió, corresponderá a la próxima evaluación anual de Washington.

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