Un sicariato registrado en el norte de Bogotá dejó como víctima a Edilson Castro Castellanos, un esmeraldero y expolítico de Boyacá que fue atacado cuando se movilizaba en un Mercedes Benz 230E, modelo 87. El crimen ocurrió hacia las 8:30 de la noche del jueves 20 de agosto, en el barrio San Antonio Occidental, localidad de Usaquén.
De acuerdo con la información publicada por la Unidad Investigativa de El Tiempo, un sicario que se desplazaba en motocicleta accionó un arma contra el hombre que iba dentro del vehículo. Las autoridades adelantan los actos urgentes para establecer con precisión cómo ocurrió el ataque, revisar cámaras de seguridad y ubicar al responsable.
La identidad de la víctima fue establecida como Edilson Castro Castellanos, oriundo de Maripí, Boyacá. Según el reporte, Castro Castellanos fue concejal de ese municipio en por lo menos dos períodos y tenía negocios relacionados con la venta de gemas en la capital del país.
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Víctima tenía trayectoria política y vínculos con esmeraldas
El asesinato vuelve a poner la atención sobre el mundo esmeraldero y sus conexiones regionales, especialmente en el occidente de Boyacá. Fuentes de esa zona confirmaron el caso a El Tiempo y entregaron detalles que ya están bajo análisis de las autoridades encargadas de la investigación.
Una de esas fuentes aseguró que en las minas se conocía que Castro y varios allegados serían aparentemente cercanos al clan Rincón, al que pertenecían los esmeralderos Horacio Triana Romero y Gilberto Rincón, extraditados a Estados Unidos. La información aún deberá ser verificada dentro de las pesquisas, por lo que las autoridades tendrán que determinar si ese entorno tiene alguna relación con el ataque.
Un político local también dijo que Castro era conocido en la zona como “Bichiro” y afirmó que era cercano a Omar Rincón. “Era de confianza de Omar Rincón, siempre se les veía juntos”, sostuvo la fuente citada por el diario.
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Aunque el crimen ocurrió en Bogotá, varios de los elementos que rodean la vida de Castro Castellanos conducen hacia Boyacá, donde tuvo participación política y relaciones con actividades asociadas a la comercialización de esmeraldas. Por ahora, los investigadores buscan reconstruir sus movimientos recientes y establecer si había recibido amenazas o si existían antecedentes que permitieran anticipar un ataque.
Autoridades buscan al sicario en Bogotá
El caso también quedó relacionado, según las fuentes consultadas por El Tiempo, con otros homicidios ocurridos en el norte de Bogotá después de la pandemia. Una fuente aseguró que dos allegados a Castro fueron asesinados en esa zona de la ciudad y que uno de ellos se llamaba Yesid. Ese dato será clave para determinar si existe un patrón criminal o si los casos responden a hechos aislados.
La modalidad del ataque, ejecutado por un hombre en moto, apunta a una acción planeada. Sin embargo, las autoridades no han entregado una hipótesis oficial sobre los móviles del crimen. La prioridad inmediata es identificar al agresor, establecer la ruta de escape y verificar si participaron otras personas en labores de seguimiento o apoyo.
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El asesinato de Castro Castellanos se suma a los hechos de violencia que mantienen bajo observación los movimientos de personajes vinculados al negocio de las esmeraldas. En este tipo de casos, las líneas de investigación suelen revisar disputas económicas, antiguas alianzas, conflictos regionales o posibles venganzas, pero ninguna de esas hipótesis ha sido confirmada oficialmente.
Por ahora, las autoridades en Bogotá buscan ubicar al sicario que atacó al esmeraldero y expolítico boyacense. La investigación deberá esclarecer por qué Castro Castellanos fue asesinado en Usaquén, qué hacía en ese sector de la ciudad y si su trayectoria política, sus negocios de gemas o sus presuntas relaciones en el occidente de Boyacá tienen alguna conexión con el crimen.
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