El exministro Juan Fernando Cristo afirmó que el empalme entre el gobierno de Gustavo Petro y el presidente electo Abelardo de la Espriella derivó en un juicio político contra el mandatario saliente, una situación que, a su juicio, anticipa años de polarización y exige vigilancia ciudadana sobre la separación de poderes y los derechos protegidos por la Constitución de 1991.
Cristo situó el punto de quiebre en las declaraciones de Carlos Alonso Lucio, principal asesor del próximo gobierno, que dejó abierta la posibilidad de que Petro fuera llevado a juicio e incluso extraditado a Estados Unidos.
“No se ha sabido manejar esto: el gobierno entrante quiso convertir el empalme casi en un juicio al presidente Petro, lo cual también marcó el tono de esta transición”, dijo el exministro Cristo en entrevista con Cambio.
PUBLICIDAD
El exfuncionario sostuvo que esa intervención desató la crisis de una transición que, dijo, avanzaba pese a las dificultades.
Según relató, el actual relevo presidencial no se parece a los traspasos de mando recientes por el nivel de confrontación entre los dos equipos.
Cristo afirmó también que ni siquiera en momentos de fuerte choque político, como la entrega de Ernesto Samper a Andrés Pastrana o de Juan Manuel Santos a Iván Duque, se había alterado de este modo la normalidad institucional. “Recuerdo los casos recientes: el del expresidente Samper entregándole el poder al expresidente Pastrana, después de una pelea política y personal muy dura que se prolongó durante años y que en algunos aspectos todavía se mantiene”, añadió.
PUBLICIDAD
Para el exfuncionario, el problema no se limitó a las diferencias programáticas entre el gobierno saliente y una administración que se definió como de extrema derecha. También intervinieron rencillas personales y disputas arrastradas desde el pasado armado del M-19.
Cristo recordó que, desde el inicio del proceso, Petro designó al ministro de Hacienda para encabezar la comisión de empalme por parte del Ejecutivo. En su interpretación, esa decisión significó un reconocimiento de la elección y una señal de disposición institucional para la entrega del poder.
“Creo que es un proceso inédito en nuestra democracia, incluso comparado con los momentos de enfrentamiento más duros entre gobiernos salientes y entrantes”, dijo Cristo al medio citado. En esa misma línea, remarcó que el relevo ocurre después de una elección resuelta por un margen estrecho, un factor que, según su lectura, profundizó la desconfianza entre ambas partes.
PUBLICIDAD
El exministro respondió además a la acusación de corrupción lanzada por Carlos Alonso Lucio, que aseguró que Cristo “compró a la Comisión Primera de la Cámara” para archivar el referendo que buscaba prohibir la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Cristo rechazó esa versión y sostuvo que la decisión de la comisión obedeció a un debate democrático.
“El doctor Lucio no puede salir a señalar impunemente que el ministro del Interior de la época compró la Comisión Primera para hundir el referendo. No sé en qué se basa una afirmación tan grave”, afirmó. También defendió la legalidad de la actuación del Gobierno en ese episodio.
Juan Fernando Cristo expresó preocupación por la orientación que asumirá la administración de Abelardo de la Espriella, en especial por la influencia que pueda tener Lucio, de quien recordó que fue condenado en su momento por la Corte Suprema de Justicia.
PUBLICIDAD
Su advertencia se extendió a los anuncios sobre seguridad, la eliminación de la JEP y eventuales referendos que afectarían derechos de minorías.
El exministro planteó que la ciudadanía y las instituciones deberán resguardar la independencia de los poderes públicos y las garantías fijadas en la Carta de 1991. En su análisis, esa tarea será central desde el 7 de agosto, cuando el nuevo gobierno comience formalmente a ejercer.
“Vamos a esperar a que el nuevo Gobierno empiece a ejercer el 7 de agosto. Muchos no tenemos esperanzas sobre ese gobierno; no compartimos muchas de sus tesis, propuestas ni primeras decisiones, pero esa es la democracia colombiana y hay que respetarla”, sostuvo.
PUBLICIDAD
Cristo cerró con una previsión de continuidad del conflicto político durante los próximos años.
“Lo que necesitamos es que, a partir del 7 de agosto, el Gobierno se dedique a gobernar y la oposición a ejercer oposición, más allá de juegos pirotécnicos sobre extradiciones, juicios políticos, fraudes o desobediencia civil”, agregó Cristo.
Señaló que el ambiente de confrontación no terminará con la transmisión del mando y pidió mantener la vigilancia para evitar el desmonte de conquistas sociales alcanzadas en gobiernos recientes.
PUBLICIDAD