Salario mínimo de 2027 tendría aumento más moderado con el Gobierno de De La Espriella

El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, dijo que la discusión salarial deberá tener en cuenta la productividad, la inflación y la sostenibilidad económica

Google icon
FOTO DE ARCHIVO. Un empleado cuenta billetes de pesos colombianos en una casa de cambio en Bogotá, Colombia, 11 de julio, 2022. REUTERS/Luisa González

El salario mínimo en Colombia podría tener un cambio de enfoque con la llegada del Gobierno del presidente electo, Abelardo De La Espriella. El ministro designado de Hacienda, Miguel Gómez, anticipó que la próxima discusión para definir el aumento de 2027 estará guiada por criterios de sostenibilidad económica, productividad y protección del poder adquisitivo, pero con incrementos más moderados que los aplicados en el último año.

La información publicada por Revista Semana señala que Gómez comenzó a marcar distancia frente a la política salarial reciente y advirtió que el nuevo Gobierno buscará una línea más racional en la negociación del salario mínimo. El funcionario designado hizo estas declaraciones en entrevista con Caracol Radio, donde cuestionó el incremento del 23 % aprobado para 2026.

- crédito Colprensa

Según Gómez, un aumento de esa magnitud no puede convertirse en una práctica permanente cuando supera ampliamente el comportamiento de la inflación. Para el próximo ministro de Hacienda, el reto será equilibrar la necesidad de mejorar los ingresos de los trabajadores con la estabilidad general de la economía.

PUBLICIDAD

Gómez habla de política salarial racional

Tenemos que volver a una política salarial racional, que proteja el poder adquisitivo de las personas de menores ingresos”, afirmó Miguel Gómez al explicar la posición que tendrá el nuevo Gobierno frente a la discusión salarial. Su planteamiento apunta a que el incremento no pierda de vista la capacidad real de la economía para sostener mayores costos laborales.

El ministro designado también cuestionó el criterio con el que se decretó el aumento del salario mínimo para 2026. Según dijo, esa decisión respondió más a razones políticas que técnicas. “Nosotros no podemos aumentar el salario mínimo cuatro o cinco veces por encima de la inflación, como se hizo de manera populista en el 2025 para el 2026”, afirmó durante la entrevista.

Las declaraciones anticipan una diferencia clara frente al manejo que recibió el salario mínimo en el último periodo. Aunque Gómez sostuvo que se debe proteger el ingreso de las personas de menores recursos, también insistió en que las decisiones salariales deben ser compatibles con la productividad del país.

PUBLICIDAD

Para el equipo económico entrante, los aumentos deben estar respaldados por el crecimiento de la productividad. Esa será una de las variables centrales en la discusión que cada año reúne al Gobierno, los empresarios y las centrales obreras para definir el salario mínimo que regirá en el siguiente año.

Billetes Colombia - crédito Colombia.travel

Productividad y estabilidad económica

El mensaje de Gómez apunta a que el salario mínimo de 2027 tendría un incremento más moderado que el de 2026. La decisión, según lo planteado por el ministro designado, deberá evitar efectos negativos sobre el empleo, la competitividad empresarial y la inflación, factores que suelen ocupar un lugar central en el debate salarial.

El funcionario no entregó una cifra concreta sobre cuál debería ser el aumento, pero sí dejó claro que el nuevo Gobierno no respaldaría incrementos muy superiores a la inflación. En su visión, la política salarial debe proteger a los trabajadores sin generar presiones que terminen afectando el funcionamiento de las empresas o el mercado laboral.

La discusión del salario mínimo será una de las primeras pruebas económicas para la administración de Abelardo De La Espriella. Aunque el debate formal se dará más adelante, las palabras del futuro ministro de Hacienda ya muestran la orientación que tendrá el Gobierno entrante: moderación, criterios técnicos y vínculo entre salarios y productividad.

El giro también anticipa una negociación posiblemente más tensa con las centrales obreras, que suelen defender aumentos significativos para compensar el costo de vida. Del otro lado, el equipo económico entrante buscará presentar una fórmula que, según Gómez, combine protección del poder adquisitivo y sostenibilidad.

Con estas declaraciones, el nuevo Gobierno envía sus primeros indicios sobre el salario mínimo. El aumento para 2027 no estaría guiado por una lógica de alzas fuertes, sino por una política que el ministro designado define como racional y ajustada al desempeño de la economía.