El 24 de junio, Noticias Caracol reveló detalles inéditos de las negociaciones entre el Gobierno nacional y el Clan del Golfo en 2022, apenas semanas después del inicio del mandato de Gustavo Petro. Según una grabación difundida, el entonces comisionado de paz, Danilo Rueda, se reunió con alias Jerónimo, comandante del Clan del Golfo, y acordó pausar todas las operaciones de la fuerza pública contra la organización, incluyendo bombardeos, y la salida de oficiales de inteligencia de las zonas de injerencia del grupo.
El comisionado también se comprometió a no extraditar a integrantes del clan en el marco de una eventual concentración para avanzar en el proceso de negociación.
Durante la conversación, Rueda admitió que el Gobierno había iniciado una depuración en la Policía y las Fuerzas Militares, lo que incluyó la salida de más de 35 generales y la remoción de oficiales clave en inteligencia y antinarcóticos.
PUBLICIDAD
El informe destacó que, pese a la postura pública del Ministerio de Defensa sobre los bombardeos, en la práctica se suspendieron estos ataques durante los dos primeros años del Gobierno. Como resultado, cifras oficiales muestran que el Clan del Golfo duplicó su presencia territorial y su número de integrantes pasó a ser de más de 9.000 hombres en 2025.
Gustavo Petro reaccionó al informe sobre la negociación con el Clan del Golfo en 2022
En su cuenta de X, citando el pronunciamiento que hizo el exministro de Defensa Iván Velásquez, el presidente Gustavo Petro se refirió al informe acerca de negociaciones entre el Gobierno y el Clan del Golfo, y aunque se trataba de un tema diferente, volvió a hablar sobre los resultados de las elecciones presidenciales del 21 de junio.
Petro cuestionó la salida de oficiales de la fuerza pública, afirmando que “a nadie en la fuerza pública de Colombia se le ha retirado sino por solicitud propia o violación de derechos humanos, por participación en política o por indicios de corrupción”.
PUBLICIDAD
Sostuvo que el triunfo de Abelardo de la Espriella implica “un regreso a las líneas de Zapateiro y Vargas a la fuerza pública”, lo que en su concepto representaría “una actividad de asociación para delinquir con graves afectaciones al derecho humano”.
El mandatario señaló que el país “retrocedió lo avanzado, cuando teníamos el más alto nivel de valoración de las fuerzas armadas y policiales por la sociedad en algo tan importante para la vida colombiana”. Entre sus advertencias, mencionó que la soberanía nacional está en riesgo porque será compartida entre Colombia y Estados Unidos.
Petro indicó que la mayor amenaza será el fortalecimiento de las relaciones de complicidad entre oficiales de la fuerza pública y las organizaciones armadas ilegales del narcotráfico, lo que describió como “el mayor peligro para la nación”. También se refirió a la ciudadanía estadounidense del presidente electo, afirmando que “nos lleva dos siglos y medio atrás: al virreinato”.
PUBLICIDAD
Petro se refirió a la situación electoral indicando que “nunca tuvimos un sistema electoral tan vulnerable como el que tenemos hoy. Un sistema al servicio de uno de los candidatos”.
Cuestionó la transparencia de los resultados al indicar que ciudadanos que fueron al mundial votaron siete veces en las urnas y que los jurados en el exterior fueron llevados desde Colombia, por lo que debería anularse la votación de las mesas.
Por último, Petro afirmó que “estamos ante un enorme problema de la nación”, que se dividirá entre entregar más clientelismo o consolidar un “acuerdo nacional fundamental en el que tiene que participar el presidente Donald Trump”, al que acusó de participar directamente en los comicios presidenciales de Colombia de diferentes formas.
PUBLICIDAD