A menos de seis semanas para la salida del presidente Gustavo Petro de la Casa de Nariño, se conocieron polémicas grabaciones que revelarían las presuntas condiciones establecidas entre la delegación del Gobierno nacional y el Clan del Golfo, autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), antes de que el proceso de negociación de paz fuera formalizado en 2025.
En los audios, revelados por Noticias Caracol, se contempla una reunión privada entre Danilo Rueda, entonces alto Comisionado de Paz, frente a Luis Armando Pérez, alias Jerónimo, uno de los comandantes del grupo armado, junto con dos abogados y dos asesores de la organización ilegal, encuentro que se habría desarrollado el 2 de septiembre de 2022.
Allí, el jefe criminal recordó el cese al fuego unilateral anunciado el 7 de agosto de 2022, el mismo día de la posesión presidencial, y pidió sacar de sus zonas de influencia a los grupos especiales infiltrados de la fuerza pública.
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“Si la organización dice de que hay un cese al fuego y está desde el 7 de agosto, de acciones ofensivas, entonces que también haya un gesto de parte del Gobierno sacando los operativos y los grupos de infiltramiento que hay en el área”, manifestó el vocero de la organización ilegal en la grabación difundida por el noticiero nacional.
Ante ello, Rueda aceptó esa solicitud y también se comprometió a cancelar cualquier bombardeo contra la organización.
“Todo el mundo quiere decir: ‘Yo soy fuerte’. Es que nosotros los conocemos, los reconocemos, tranquilo. Mire, en otra región ¿Qué logramos? Usted controla hasta acá. Juguemos a los congelados. Entonces, todos nos quedamos congelados, los tres (...) Ahora, si a alguien le da por moverse, ahí ya empieza el lío, pero juguemos a los congelados”, expresó el entonces alto comisionado de paz en la reunión privada.
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Esa promesa contrastó con la posición pública que sostuvo el entonces ministro de Defensa Iván Velásquez, quien afirmó: “Los bombardeos no están prohibidos, está prohibido bombardear si hay menores presentes”. No obstante, las grabaciones demostrarían todo lo contrario.
Depuración de la fuerza pública
Durante la conversación, Rueda pidió además que la organización entregara información sobre integrantes de la fuerza pública que desobedecieran la orden de frenar las operaciones, y aseguró que tomaría decisiones directamente con el ministro de Defensa.
“Estamos de acuerdo, pero entonces yo les doy dos cosas, dos mensajes: Uno, cese de bombardeos. Dos, decisión de limpieza en la inteligencia policial. Digamos, insisto, es que esto no es fácil porque es que la depuración es compleja, pero se está haciendo. Hay toda, hay toda la voluntad y ya hay muestras públicas, muestras públicas (...) entonces me pasan la información y entonces yo hablo con el ministro (Iván Velásquez) para aclarar y tomar decisiones”, agregó el entonces funcionario.
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Como señal de confianza, les dijo que ya estaba en marcha una depuración policial, militar y de organismos de inteligencia.
En la grabación dijo que había una “depuración policial, militar, pero también de los organismos inteligencia” porque tenían “certeza” de que allí podía haber obstáculos para un proceso que generara credibilidad.
“Se vetaron tres que tenían la misión de sabotear todo”, afirmó Rueda. Cuando otro interlocutor completó: “Y enseguida los sacaron”, respondió: “Porque se tiene una información que no les puedo compartir”.
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Dos semanas antes de ese encuentro, el 12 de agosto de 2022, las Fuerzas Militares y la Policía registraron la mayor sacudida de su historia reciente con la salida de más de 35 generales.
Otras peticiones
La conversación incluyó además garantías futuras sobre la situación judicial de los integrantes del grupo si el proceso avanzaba hacia una concentración de sus miembros. Alias Jerónimo insistió en que debía existir un levantamiento de órdenes de captura y de extradición para crear confianza.
“De órdenes de extradición”, precisó el comandante del Clan del Golfo. A lo que Danilo Rueda contestó: “Todo eso se hace”. Cuando su interlocutor añadió que también se necesitaba “desescalonamiento de los operativos en las áreas”, el entonces comisionado respondió: “Sí”.
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Lo acordado en esa reunión privada coincidió después con la expansión de la mayor estructura criminal del país y con un deterioro de la seguridad en amplias zonas de Colombia.
Según cifras recopiladas por el Ministerio de Defensa, citados por Noticias Caracol, entre 2022 y 2025, la organización pasó de 4.061 integrantes a 9.915, mientras su presencia territorial se duplicó de 145 municipios a 338 municipios. La expansión estuvo acompañada por un aumento de la criminalidad que afectó sobre todo a la población civil, según la investigación de Noticias Caracol.
Tras la salida de Danilo Rueda en noviembre de 2023, el Gobierno nombró como alto comisionado a Otty Patiño y como asesor de la negociación a Álvaro Jiménez.
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Se pretendía que, con la llegada del nuevo equipo y la instalación formal de un espacio de conversación socio jurídico, la mesa con el Clan del Golfo adquirió un nuevo dinamismo.
Sin embargo, el cambio de estrategia combinó presión militar y negociación. A finales de 2024 ocurrió el primer bombardeo contra esa organización y en 2025 hubo cinco más, además de operaciones que terminaron con la muerte de mandos como alias Chirimoya, hechos que facilitaron dos ciclos de diálogos en Doha (Qatar), donde el grupo aceptó movilizarse a una zona de ubicación temporal.
Por el momento, ni el excomisionado de paz ni la entidad oficial han respondido a las grabaciones reveladas por el noticiero nacional.