La incautación de media tonelada de marihuana en el sur de Bogotá marcó un nuevo golpe contra el tráfico de estupefacientes en la capital. Un hombre de 29 años fue capturado cuando se dirigía hacia el municipio de Soacha, Cundinamarca, transportando la droga en un vehículo interceptado en el barrio El Restrepo.
La operación se desarrolló mientras la Policía Nacional realizaba patrullajes preventivos en la localidad de Antonio Nariño. Los agentes observaron un automóvil en actitud sospechosa y lo siguieron hasta detenerlo. Durante el registro, los uniformados hallaron 15 lonas que contenían un total de 512 paquetes. El contenido, por su apariencia y olor, fue identificado preliminarmente como marihuana.
Las autoridades informaron que la sustancia decomisada alcanzaba un peso aproximado de 514 kilogramos, lo que equivale a unas 514.000 dosis. El cargamento tenía como destino el municipio de Soacha y su valor en el mercado ilegal superaría los $400 millones. El capturado fue puesto a disposición judicial junto con la droga y el vehículo incautado.
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En lo corrido de 2026, la Policía Nacional de Bogotá ha intensificado los operativos contra el tráfico de marihuana, logrando incautar más de 2 toneladas de este estupefaciente en diferentes procedimientos. Las autoridades mantienen el despliegue de controles y acciones preventivas para frenar la distribución de drogas en la ciudad y sus alrededores.
Con cada decomiso, las fuerzas de seguridad buscan debilitar las redes de distribución que abastecen a municipios vecinos como Soacha, donde la demanda de estupefacientes representa un desafío constante para las autoridades. El caso evidencia la persistencia del tráfico ilícito y la necesidad de mantener acciones coordinadas para contrarrestarlo.
Más de 21 kilos de marihuana ocultos en latas de fríjoles
Un reciente decomiso en Bogotá reveló una modalidad inédita para ocultar marihuana: más de 21 kilogramos de este estupefaciente fueron hallados dentro de latas de fríjoles que formaban parte de una encomienda enviada desde Cali hacia Soacha. La sustancia se encontraba distribuida en 94 paquetes cilíndricos, todos envueltos en vinipel, y trató de pasar inadvertida entre cientos de envíos diarios.
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El operativo fue posible gracias a la colaboración entre la Estación de Policía Aeropuerto y el canino antinarcóticos Jeico. Durante las inspecciones de rutina en las bodegas de envíos nacionales, el perro detectó la presencia de sustancias ilícitas, lo que llevó a los uniformados a revisar varias latas de alimentos hasta dar con el cargamento oculto.
La droga, que sumó 21.570 gramos de marihuana, fue puesta a disposición de las autoridades competentes. Por el momento, la investigación se centra en identificar a los responsables de este singular método de camuflaje, que buscaba burlar los controles de seguridad mediante el uso de productos en apariencia inocuos.
El caso ilustra cómo las redes de tráfico de estupefacientes recurren a innovaciones constantes para eludir la acción policial. El uso de latas de fríjoles constituye un ejemplo de la creatividad con la que operan las organizaciones dedicadas al narcotráfico en Colombia.
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La Policía Nacional reiteró su llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad sospechosa relacionada con el tráfico de drogas. Los canales oficiales, incluyendo la línea 123, permanecen abiertos para reportes que contribuyan a fortalecer la seguridad y la convivencia en Bogotá y el resto del país.
Las operaciones recientes en Bogotá reflejan la complejidad y el dinamismo del tráfico de drogas en la ciudad y sus alrededores. Los mecanismos de ocultamiento utilizados por los traficantes, así como la magnitud de los cargamentos interceptados, evidencian la capacidad de adaptación de estas redes. Frente a este escenario, la articulación entre las autoridades y la ciudadanía se mantiene como elemento clave para detectar y frenar estas actividades ilícitas.