La Policía Nacional desmanteló una armería clandestina en la ciudad de Cali que presuntamente surtía de armamento modificado a organizaciones delincuenciales activas en la capital del Valle del Cauca y en otros municipios del departamento.
Dos allanamientos simultáneos en los barrios Miraflores y Colseguros dejaron como resultado la incautación de un fusil tipo M-16 de fabricación estadounidense, cerca de 150 partes y componentes para armamento largo, 34 proveedores, maquinaria industrial para la modificación ilegal de armas y la captura de un hombre de 28 años en flagrancia.
Los operativos fueron adelantados por la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) en coordinación con la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Estados Unidos y la Fiscalía General de la Nación, tras labores de inteligencia y seguimiento aduanero que permitieron identificar los dos inmuebles como puntos clave de la red ilegal.
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El arsenal de Miraflores
El primer procedimiento se ejecutó en una vivienda del barrio Miraflores, donde los uniformados hallaron el fusil M-16, junto a un volumen de piezas que confirma la escala de la operación: culatas, resortes, mecanismos de disparo y 34 proveedores para ese tipo de armamento largo. Dos equipos de comunicación completaban el material incautado.
Lo que convierte el hallazgo en algo más que un depósito de armas es la presencia de tornos y maquinaria industrial especializada para la adecuación y modificación ilegal de armamento. La Polfa estableció que el inmueble funcionaba como un laboratorio clandestino de ensamblaje, donde las piezas que llegaban fraccionadas desde el exterior eran convertidas en armas operativas listas para circular en el mercado ilegal.
Captura en flagrancia en Colseguros
De forma paralela, una segunda acción judicial en el barrio Colseguros derivó en la captura en flagrancia de un hombre de 28 años por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego. Al momento de la aprehensión, el detenido tenía en su poder una pistola, dos proveedores con munición y cuatro teléfonos celulares.
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Las investigaciones preliminares apuntan a que este individuo estaba vinculado de forma directa con las operaciones de la armería ilegal identificada en Miraflores, lo que sugiere que ambos puntos formaban parte de una misma red de distribución de armamento hacia las estructuras criminales de la región.
Piezas ocultas en juguetes y electrodomésticos
Uno de los hallazgos más reveladores del operativo tiene que ver con la modalidad de ingreso del armamento al país. Según estableció la Polfa, los componentes llegaban al territorio nacional bajo la figura del tráfico postal o envíos urgentes (courier), fraccionados en distintos paquetes y camuflados en electrodomésticos, herramientas, equipos electrónicos de uso cotidiano e incluso juguetes, con el propósito de evadir los controles en terminales portuarias y aeroportuarias.
Una vez las piezas llegaban a su destino, eran reensambladas en instalaciones clandestinas como la intervenida en Miraflores. La fragmentación del envío es la clave del método: al distribuir el armamento en múltiples paquetes de apariencia inocente, las redes criminales reducen el riesgo de detección en cada punto de control aduanero.
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Personas vulnerables, usadas como correos humanos
Las investigaciones también revelaron una práctica de reclutamiento que expone a civiles a consecuencias penales graves. Los actores criminales detrás de estas redes contactan a personas en condición de vulnerabilidad económica y les ofrecen pequeñas sumas de dinero a cambio de recibir los envíos internacionales en sus domicilios.
Quienes aceptan quedan expuestos a procesos judiciales por tráfico de armas, sin necesariamente conocer el contenido de las encomiendas que reciben. La Policía Nacional advirtió sobre esta práctica e hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie de forma confidencial cualquier actividad sospechosa a través de las líneas de atención habilitadas, con garantía de reserva absoluta.
Controles aduaneros en aumento
El operativo forma parte de una estrategia más amplia para golpear las cadenas de abastecimiento de las estructuras criminales del suroccidente colombiano. La Policía Nacional confirmó que intensificará los controles aduaneros en terminales de carga y ampliará los operativos de registro en la región, con el objetivo de neutralizar las redes dedicadas al contrabando y modificación ilegal de armas antes de que el material llegue a manos de los grupos generadores de violencia en Cali y el Valle del Cauca.
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