El anuncio de que Kleidymar Paola Fernández Sulbarán, identificada mediática y judicialmente como “la mujer del disfraz azul”, será testigo clave en el juicio oral por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, generó expectativa en el proceso judicial.
La decisión, confirmada tras una audiencia preparatoria reciente en Bogotá, podría influir en el rumbo de un caso de alta repercusión en la crónica judicial colombiana, según informó Semana.
Fernández Sulbarán fue llamada como testigo clave porque su nombre figura desde el inicio de la investigación por la muerte de Jaime Esteban Moreno.
PUBLICIDAD
Su presencia la noche de los hechos y el interés inicial de la Fiscalía en señalarla como presunta instigadora convierten su testimonio en una prueba central para esclarecer el crimen y definir responsabilidades.
Acusaciones y controversias sobre su rol
La teoría fiscal indica que Fernández Sulbarán, supuestamente, señaló a la víctima y motivó a los agresores a persistir en la golpiza.
Sin embargo, la defensa sostiene que su testimonio podrá aclarar aspectos poco definidos sobre las discusiones previas y la dinámica real del altercado.
Aunque parezca contradictorio que una prófuga con circular roja sea admitida como testigo, los abogados del caso argumentan que su declaración es fundamental por las siguientes razones:
PUBLICIDAD
- El ente acusador sostiene que la agresión no fue una riña casual.
- Los defensores de Juan Carlos Suárez y Ricardo González afirman que el testimonio de la mujer aclarará los vacíos sobre las discusiones previas ocurridas dentro y fuera del bar Before Club
Las autoridades han descartado que se tratara de una riña fortuita y mantienen la hipótesis de una agresión premeditada con intención de matar, lo que aumenta el interés sobre su declaración.
Esto se debe a que, antes de que se ordenara su captura y huyera, ella alcanzó a rendir un interrogatorio preliminar ante un fiscal delegado. En esa diligencia entregó detalles de lo ocurrido la madrugada del 31 de octubre.
¿Quién es ‘la mujer del disfraz azul’ y su papel en el caso?
El apodo de “mujer del disfraz azul” surgió cuando, tras la difusión del caso, los relatos y grabaciones la ubicaron cerca del momento en que Jaime Esteban Moreno fue agredido fatalmente a las afueras de un club nocturno en Chapinero, Bogotá.
PUBLICIDAD
Fernández Sulbarán aparece en varios de los registros clave, lo que llevó desde el principio a considerarla testigo potencial y persona relevante en la investigación.
En dicha audiencia preparatoria, a la que accedió el medio citado, la Fiscalía y la defensa reconocieron la importancia de su papel para reconstruir los hechos.
La atención mediática la rodeó desde el primero de noviembre de 2025, cuando se revelaron los primeros informes donde su presencia vestida de azul destacó en los videos que documentan instantes previos y posteriores al ataque, según detalló Semana.
PUBLICIDAD
El juicio: pruebas, roles y fecha de inicio
En la audiencia preparatoria, celebrada en los juzgados de Bogotá el martes anterior, se admitieron como pruebas videos de seguridad, registros de celulares, testimonios presenciales y fotografías forenses.
Además, se estableció que Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro continuarán privados de la libertad hasta el juicio, que comenzará el 9 de junio a las 10:00 a.m.
El abogado Camilo Rincón, representante de la familia Moreno, resaltó a Semana la importancia de evitar la liberación de los acusados por vencimiento de términos, una preocupación central para las víctimas.
PUBLICIDAD
La defensa, por su parte, considera que la intervención de Fernández Sulbarán será clave para esclarecer lo ocurrido dentro y fuera del club Before, respaldando la identificación de los responsables del ataque.
Medicina Legal estableció que la muerte fue causada por politraumatismos
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses determinó que la causa de muerte fueron politraumatismos en la cara, el cráneo y el tórax. Ese hallazgo sustenta la acusación formal por homicidio agravado presentada en febrero de 2026 por la Fiscalía General de la Nación.
Los procesados permanecen detenidos en la URI de Paloquemao y en la cárcel La Ternera de Cartagena. La Fiscalía descartó la posibilidad de un preacuerdo dentro de este caso.
PUBLICIDAD
En la audiencia del 2 de febrero de 2026, ambos procesados reconocieron su participación en los hechos ante el juez. La Fiscalía sostuvo: “Sus acciones fueron dolosas, conscientes de los daños que podían causar a la víctima”.