La Fiscalía confirmó, el 27 de mayo de 2026, que Carlos Mario Rodríguez Rosas, que se desempeñaba como gerente corporativo del Banco de Bogotá, fue enviado a prisión por el delito de feminicidio agravado y acceso carnal violento en contra de Ana María Meza, la politóloga bogotana de 36 años que cayó del apartamento de su pareja en Bogotá el 25 de enero de 2026.
Según la información oficial, se confirmó la detención preventiva después de que la jueza descartara la hipótesis de la defensa, que sostenía que la caída había sido accidental o que la víctima se había arrojado al vacío tras una pelea con su novio.
Los elementos materiales probatorios permitieron determinar que en la noche del 24 de enero, la pareja acudió a una reunión y tras regresar a su casa tuvieron una discusión en la que Rodríguez Rosas la habría agredido sexualmente para después lanzarla por la ventana.
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“El hombre habría atacado a la mujer tapándole la boca y nariz, y, en el estado de inconsciencia en el que la dejó, al parecer, la accedió carnalmente de manera violenta. Posteriormente, arrojó el cuerpo desde la ventana de un quinto piso del inmueble e intentó alterar la escena del crimen para hacer creer que la víctima se quitó la vida de manera voluntaria", indica el reporte oficial.
De acuerdo con Volcánicas, las cámaras de seguridad del edificio captaron a la joven cayendo sobre las 12:30 a. m. del domingo 25 de enero, y su cuerpo fue hallado a las 10:00 a. m. por un vecino que salía de su apartamento y dio aviso de inmediato.
De acuerdo con el reporte, la captura ocurrió el sábado 23 de mayo de 2026, cuatro meses después de la muerte de Meza. Durante la audiencia pública que se llevó a cabo el 26 de mayo, la defensa intentó desestimar los hallazgos del Cuerpo Técnico de Investigación, además de cuestionar la sexualidad y vida privada de la víctima.
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Rodríguez Rosas afirmó, tras ser notificado de su detención, que estaba dormido y que no se dio cuenta de lo ocurrido. Su versión fue que Ana María pudo haber caído por la ventana de manera accidental o haberse arrojado después de una discusión, hipótesis que distan completamente de los resultados de la investigación.
Ana María tuvo una muerte violenta
Los dictámenes técnicos y médicos aportados por Medicina Legal, la Fiscalía y la representación legal de la familia señalaron que, durante el levantamiento del cadáver, testigos presenciales dijeron que Rodríguez Rosas tenía rasguños visibles en el rostro e intentó ocultarlos con maquillaje, de acuerdo con la información de Volcánicas.
“La víctima sostenía una relación sentimental con el hoy procesado, en medio de un contexto de violencia basada en género”, puntualizó el comunicado de la Fiscalía.
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La familia y el entorno de la víctima denunciaron violencia psicológica
Pese a que el señalado agresor no aceptó los cargos, personas cercanas a Ana María Meza dijeron a Volcánicas que Rodríguez Rosas tenía comportamientos machistas, ejercía violencia psicológica de forma sistemática contra ella y la inducía a conductas que la ponían en situación de vulnerabilidad.
Tras estas declaraciones, los allegados a la víctima revelaron al medio que están seguros de que no se trató de un accidente, por lo que exigen justicia para la víctima.
Cabe mencionar que Ana María Meza era politóloga egresada de la Universidad del Rosario y había terminado recientemente una maestría en Administración de Empresas en España.
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También trabajaba como artista del maquillaje de caracterización para cine y televisión. Incluso, sus familiares y amigos afirman que tenía muchos proyectos, razón por la que consideran que no habría pensado en suicidarse.
Banco de Bogotá se pronunció sobre lo ocurrido
La entidad para la que trabajaba el señalado agresor emitió un comunicado en la tarde del 27 de mayo, en el que lamentó lo sucedido con Ana María: “Rechazamos de manera categórica cualquier forma de violencia, especialmente aquella que atente contra la vida, la integridad y la dignidad de las mujeres. La violencia de género no puede ser indiferente para la sociedad y nada justifica este tipo de hechos”.
Finalmente, aclaró que el sujeto fue desvinculado de su cargo: “El Banco de Bogotá se permite aclarar que los hechos mencionados son ajenos al ámbito laboral y no guardan relación con las funciones, actividades u operaciones de la entidad. Así mismo, la persona sindicada por los hechos que son materia de investigación no se encuentra actualmente vinculada a la entidad”.
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