Han pasado cuatro meses desde la muerte del cantante de regional colombiano Yeison Jiménez, en un accidente aéreo en zona rural de Paipa (Boyacá) en el que también fallecieron cinco personas de su equipo de trabajo. El artista tenía 34 años cuando ocurrió el siniestro.
El hecho conmocionó a la escena musical nacional, y particularmente a los principales exponentes del género. Uno de los más cercanos al caldense, Luis Alfonso, contó que su fallecimiento le reactivó ataques de pánico y crisis de ansiedad que llevaba años sin sufrir.
El artista originario de Popayán dio a conocer esta situación durante su paso por el programa Los Informantes de Caracol Televisión. “Yo soy un hombre que soy paciente psiquiátrico. Yo tomo droga para la ansiedad. Yo soy muy ansioso y me dan ataques de pánico cuando estoy muy triste”, comentó inicialmente.
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Luego, el cantante agregó que la muerte de uno de sus grandes amigos en la industria volvió a desatar estos episodios ya diagnosticados. “Hace muchos años no me encalambraba ni me daban ataques tan malucos, y desde que pasó lo de Yeison… por ejemplo, yo llegaba a un concierto y estaba la foto de ese man... me metía unas descompuestas ni las hijuemadres”, relató.
El cantante también relató que todavía mantiene presente a Jiménez en su vida cotidiana y en sus prácticas religiosas. “Siempre en mis oraciones, en el altar de mis ánimas benditas del purgatorio lo tengo de primerito, al lado de mi abuelo, mi padre y mi abuelita”, dijo.
En la misma entrevista, definió el vínculo entre ambos como una relación de alto nivel artístico y personal. “Con Yeison tuvimos la calidad musical y la calidad profesional de cogernos en un mano a mano en un estadio, en un Movistar, en un Medplus, en una tarima grande, importante. Con Yeison la cosa no era charlando”, afirmó.
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Ambos artistas grabaron juntos la canción Destino final, una de las más emblemáticas en sus carreras y una que resonó especialmente tras el fallecimiento de Jiménez y su repetida aparición en los homenajes que se le han realizado. Con todo, Luis Alfonso, expresó con melancolía que “nos quedaron por cantar muchas”.
Luis Alfonso ya había atravesado depresión y contempló un internamiento psiquiátrico
La consecuencia central de la pérdida de un colega y amigo tan cercano hizo que volvieran episodios de pánico que el artista consideraba controlados. El propio Luis Alfonso explicó que el duelo actuó como detonante de una recaída en un diagnóstico que ya venía atendiendo.
En otras entrevistas, el payanés se sinceró sobre los momentos de depresión o crisis de ansiedad que lo llevaron a contemplar la posibilidad de ser internado en una clínica psiquiátrica.
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Ese periodo estuvo ligado a la salud de su hijo Agustín, que pasó por una Unidad de Cuidados Intensivos. Esa situación lo afectó al punto de perder las ganas de vivir, dejar de comer y sufrir crisis constantes de ansiedad.
“Ese día dije ‘me voy a morir’. No podía cantar. Se me iba el aire. Un día me llevaron al psiquiatra a donde están los loquitos de verdad, me tenían una pieza, para internarme de loquito, yo ya no quería vivir, quería morir”, dijo Luis Alfonso a La Red de Caracol Televisión en 2024.
Agustín padece síndrome de Williams, condición que le ha causado problemas en el corazón, los riñones y convulsiones. Luis Alfonso es padre de tres hijos: Jerónimo, Laura y Agustín. Su esposa, Luisa Fernanda Pulgarín, forma parte activa de su equipo de trabajo y administra las redes sociales del artista.
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Aunque el cantante sostuvo que logró superar la depresión tras la recuperación de su hijo con el apoyo de su familia, sus cercanos y su equipo de trabajo, todavía lidiaba con ansiedad e hiperactividad y seguía bajo tratamiento médico.