En su acostumbrado espacio virtual de opinión, en el que aprovecha la inteligencia artificial para expresar sus ideas, el exministro y excandidato presidencial Rafael Pardo convirtió el fallido café entre la senadora Paloma Valencia y el exgobernador Sergio Fajardo, ambos partícipes de la campaña electoral, para cuestionar lo que, a su parecer, es la manera de hacer política en el país. Una opinión que se conoció a cinco días de la contienda.
Pardo, que pese a que perdió su capacidad del habla sigue siendo una voz importante en la escena política nacional, parece haber lamentado cómo el aspirante de centro llegó al café con la decisión tomada, rechazó una conversación entre pares con Valencia y respondió a una oferta de alianza con una propuesta académica. “Paloma le ofreció una alianza, él le ofreció una cátedra”, dijo el político en su espacio digital, La voz de Pardo.
Acto seguido, describió la escena como una relación desigual entre el que busca un acuerdo y el que se pone en posición de explicar. “La usó como público cautivo, no como interlocutora”, explicó Pardo, que cuestionó la distancia de Fajardo entre el discurso y la práctica. “Paradoja mayor: el hombre del ‘la política tiene que ser diferente’ demostró que sí, pero no necesariamente mejor. Tener historia no da licencia para el maltrato”.
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En síntesis, el planteo del veterano líder liberal dejó un tema que merece atención, en el que esbozó que el problema no fue solo que no prosperara un acercamiento entre sectores políticos, sino que ese fracaso reveló una forma de relación que, según su lectura, reemplazó la interlocución por la lección y la competencia democrática por el cálculo anticipado de un diálogo del que había grandes expectativas.
Las apreciaciones de Pardo no se limitaron a este episodio, que tuvo lugar en el Hotel El Prado de Barranquilla, en la víspera del cierre de campañas, y que dejó en la opinión pública la sensación de fracaso en lo que sería la intención de Valencia: la de sumar a su aspiración al candidato presidencial; y, del mismo modo, la percepción de una postura cerrada por parte de Fajardo de establecer puentes con la diferencia.
Las críticas de Pardo a las encuestas en Colombia: “Antes de que volvamos a desayunar con un resultado y cenar con otro”
En efecto, el exministro también cuestionó la fiabilidad de las encuestas en Colombia y advirtió sobre la ley que, en su perspectiva, está diseñada para proteger a las firmas encuestadoras antes que a los ciudadanos, como la Ley 2494 de 2025. “Urgente revisarla antes de que volvamos a desayunar con un resultado y cenar con otro”, dijo el político bogotano, que expresó de esta manera sus reparos a la normativa.
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En su análisis, Pardo apuntó tanto a los resultados como a las reglas que ordenan su publicación. “Tendencias claras, lo cual en Colombia es casi una garantía de sorpresa”, agregó el exaspirante presidencial, que luego resumió su diagnóstico sobre el desempeño del sector. “La experiencia con las encuestadoras ha sido nefasta. Dudas metodológicas, comportamientos indebidos y una ley tan mal diseñada”, sostuvo el político capitalino.
A su vez, en el tercer eje de su exposición, Pardo se concentró en la campaña y en el sentido político de evitar el contraste público entre candidatos. “Ganar no es gobernar”, reseñó el exministro, que para ilustrar su idea puso como ejemplo un ejemplo concreto. “Sin debatir, si ganan (Iván) Cepeda y (Abelardo) de la Espriella... tres semanas sin debates no es estrategia, es el primer acto de Gobierno”, afirmó Pardo en su perfil en X.
Con ello, su advertencia final estuvo dirigida, justamente, a la manera en la que estarían desconociendo el derecho de los votantes a conocer las propuestas de unos y otros. “Subestimar así al ciudadano en un país que ya conoce ese guion debería encender todas las alarmas”, puntualizó el excandidato presidencial, que parece ver con cierto escepticismo lo que está ocurriendo a días de que los colombianos acudan a las urnas.
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