En julio de 2023, las autoridades intervinieron una vivienda en Las Palmas, Medellín, en la que funcionaba un museo sobre la historia de Pablo Escobar, uno de los criminales que más daño le hizo a Colombia en el siglo XX.
Este inmueble era administrado por Roberto Escobar, “El Osito”, hermano mayor del fundador del cartel de Medellín, que intentó apelar la intervención al afirmar que el predio había sido adquirido de manera legal.
En los meses siguientes, el inmueble fue demolido y el 20 de mayo de 2026 el alcalde de Medellín, Federico “Fico” Gutiérrez, confirmó que fue dictada la sentencia del Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado en Extinción de Dominio de Medellín, que confirmó que la propiedad fue adquirida con dinero del narcotráfico.
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Resumen de la sentencia
El documento confirma la extinción de dominio sobre el inmueble de matrícula inmobiliaria 001-512095, cuya propietaria inicial fue Gilma Aidée Urdinola Ospina, familiar de Iván Urdinola, cabecilla del extinto cartel del Norte del Valle.
La Fiscalía General de la Nación confirmó que el inmueble perteneció a Pablo Escobar, que lo adquirió con dinero del narcotráfico y que tras la muerte del capo la propiedad fue entregada por su esposa, Victoria Henao, a Marina Escobar y Gloria Escobar, hermanas del criminal. Esta escritura fue radicada en 1996.
En el documento se confirma que las hermanas de Pablo Escobar no vivieron en el inmueble, sino que este fue administrado desde entonces por un tercero, “El Osito”.
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La noticia fue celebrada por el alcalde de Medellín, que en su cuenta de X indicó que el fallo es una muestra de que en Colombia no se debe seguir recordando a los criminales de ninguna forma.
“La Justicia acaba de declarar extinción de dominio sobre el mal llamado “Museo” de Pablo Escobar en Las Palmas. Como ciudadano y alcalde de Medellín, todo mi reconocimiento a la Justicia por esta decisión. No podemos permitir la apología al narcotráfico".
El mandatario de la capital antioqueña recordó algunas de las consecuencias que provocó la guerra que el Estado sostuvo con Pablo Escobar y celebró que el inmueble ahora será administrado por la SAE.
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“La mafia ha dejado infinitas heridas y cicatrices en nuestras familias: camas vacías, huérfanos, viuda. Entre 1983 y 1994 perdieron la vida de manera violenta 46.612 personas en Medellín por culpa del narcotráfico. Esta propiedad, que hoy pasa a manos del Estado, fue obtenida producto de dineros del narcotráfico, secuestros, asesinatos y toda clase de atrocidades”.
Por último, el alcalde de Medellín aprovechó la ocasión para asegurar que este es un mensaje para los criminales que están siendo buscados por las autoridades en la región y criticó la forma con la que el Gobierno Petro ha combatido a la delincuencia en el país durante su administración.
“Esto es un mensaje para todos los cabecillas que hoy estamos combatiendo: los delincuentes no pueden siquiera pensar en la posibilidad de que sus dineros ilícitos sean legalizados. Ese es el deber ser. No como hoy pasa con Gobierno nacional en cabeza de un Petro que lo único que hace es darle beneficios a los peores criminales. Hoy la Justicia les da un golpe contundente donde más les duele”.
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Estos eran algunos de los atractivos con los que se promocionaba el museo intervenido por las autoridades en Las Palmas:
- Vehículos que pertenecieron a Pablo Escobar.
- Muebles caleta.
- Piezas de siniestros de los aviones y helicópteros.
- La wetbike de James Bond.
- El primer carro de competencias de velocidad de Pablo Escobar.
- La moto Lambretta que utilizaba junto a su primo y socio Gustavo Gaviria.
- La historia del barrio que construyó y donó a los más necesitados.
- La histórica avioneta insignia de la hacienda Nápoles.