Estos son los cinco pueblos de Colombia que conquistaron a la ONU y hoy son ejemplo mundial de turismo

Gracias a su apuesta por el turismo rural, la sostenibilidad y la preservación cultural, varios municipios colombianos lograron ingresar al exclusivo programa Best Tourism Villages de la ONU

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Cinco municipios de Colombia fueron reconocidos por ONU Turismo en el programa Best Tourism Villages por su apuesta en turismo rural y sostenibilidad - crédito Gobernación de Cundinamarca

Lejos de las grandes capitales y de los circuitos turísticos tradicionales, varios municipios colombianos empezaron a llamar la atención internacional por algo que va más allá de sus paisajes. Su apuesta por el turismo rural, la conservación ambiental y el fortalecimiento de sus comunidades les abrió un espacio en uno de los reconocimientos más importantes del sector a nivel global.

Desde 2022, cinco pueblos de Colombia lograron ingresar al programa Best Tourism Villages, impulsado por ONU Turismo, iniciativa que destaca destinos rurales que combinan identidad cultural, sostenibilidad y desarrollo económico local. Mientras el país se prepara para escoger a sus próximos representantes en la edición 2026, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo abrió una nueva convocatoria para seleccionar ocho municipios que competirán a nivel internacional. La expectativa es alta, especialmente después del camino que han abierto destinos que ya lograron el reconocimiento.

Filandia, en el corazón del Eje Cafetero, destaca por integrar la producción cafetera, la tradición campesina y el turismo experiencial en su identidad local - crédito Gobernación de Quindío

El primero en entrar al listado fue Choachí, en 2022. Ubicado a poca distancia de Bogotá, este municipio se convirtió en una referencia para quienes buscan naturaleza sin alejarse demasiado de la capital. Rodeado por montañas andinas, termales naturales y rutas ecológicas, el pueblo construyó una oferta turística basada en el bienestar, la aventura y la conexión con el entorno. Uno de sus mayores atractivos es la presencia de la cascada más alta del país, un punto que atrae a viajeros nacionales y extranjeros durante buena parte del año.

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Un año después, en 2023, el reconocimiento llegó para dos destinos colombianos. Uno de ellos fue Filandia, en pleno corazón del Eje Cafetero. Sus calles empedradas, balcones coloridos y arquitectura tradicional se han convertido en parte de su identidad visual. Pero más allá de su imagen, Filandia logró posicionarse por la forma en que integra la producción cafetera, la tradición campesina y el turismo experiencial. Los visitantes no solo recorren el pueblo, también conocen procesos agrícolas, participan en catas y se acercan a una cultura que ha definido a toda una región.

Ese mismo año también fue incluido Zapatoca, un municipio que supo combinar historia y naturaleza. Conocido por su arquitectura colonial y por el clima agradable que lo acompaña durante buena parte del año, el pueblo santandereano se convirtió en un refugio para quienes buscan tranquilidad, gastronomía regional y actividades al aire libre. Senderismo, observación de aves y recorridos históricos hacen parte de una oferta que fortaleció la economía local.

Zapatoca combina arquitectura colonial, historia y actividades al aire libre, posicionándose como un referente del turismo sostenible en Santander - crédito @alczapatoca/X

En 2024, el turno fue para Jardín, uno de los pueblos más emblemáticos del suroeste antioqueño. Sus fachadas coloridas, los cafés tradicionales y las montañas que lo rodean lo convirtieron desde hace años en uno de los favoritos del turismo interno. Sin embargo, el reconocimiento internacional llegó por la manera en que el municipio ha preservado su patrimonio arquitectónico y natural, al tiempo que impulsa actividades sostenibles ligadas al ecoturismo y la cultura cafetera.

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La lista más reciente la completa Murillo, seleccionado en 2025. Ubicado en la zona de influencia del Nevado del Ruiz, este municipio tolimense ganó notoriedad por sus paisajes de alta montaña, sus senderos y la riqueza natural que lo rodea. Allí, la experiencia turística está conectada con la aventura, la fotografía de naturaleza y el contacto directo con comunidades locales.

Jardín, en Antioquia, recibió en 2024 el reconocimiento global por preservar su patrimonio arquitectónico y natural mediante ecoturismo y cultura cafetera - crédito Montaje Johan Largo/Infobae

Más allá del reconocimiento internacional, estos cinco municipios comparten una característica común, convirtieron el turismo en una herramienta de transformación económica y social. En lugar de depender exclusivamente de actividades tradicionales, encontraron en su patrimonio natural y cultural una oportunidad para crecer.

Ahora, con una nueva convocatoria en marcha, Colombia busca ampliar su presencia en este ranking mundial y seguir posicionando a sus pueblos como referentes de turismo rural sostenible. La meta ya no es solo recibir visitantes, sino demostrar que desde los territorios también se puede competir en escenarios globales.