El Día de la Madre en Colombia, celebrado este 2026 el 10 de mayo, moviliza a millones de personas y comercios en todo el país. La fecha, establecida por la Ley 28 de 1925, fue impulsada durante el gobierno de Pedro Nel Ospina y coincide con el segundo domingo de mayo, en sintonía con la tradición católica que asocia este mes con la Virgen María.
Sin embargo, en Cúcuta y el departamento de Norte de Santander la costumbre es distinta: la celebración tradicionalmente se traslada al último domingo de mayo. Esta diferencia, lejos de ser un simple capricho local, se sostiene en una serie de hechos históricos y dinámicas sociales propias de la región fronteriza.
Origen y razones de la fecha alternativa en Cúcuta
La explicación más difundida sobre el cambio de fecha remonta a 1875, cuando un devastador terremoto sacudió la región a inicios de mayo. Según la Academia de Historia de Norte de Santander, el desastre marcó profundamente a los habitantes, quienes optaron por aplazar las festividades familiares como muestra de respeto a las víctimas. Así, la conmemoración pasó al último domingo del mes, una decisión que se mantiene vigente.
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Otra versión, relatada por historiadores locales, sitúa el cambio en la década de 1930. Durante esos años, la llegada de flores y regalos para la celebración sufrió retrasos significativos debido a problemas de transporte. El comercio local, al quedarse sin mercancías a tiempo, decidió postergar la festividad para garantizar el abastecimiento de productos, lo que consolidó una tradición diferente a la del resto del país.
Y es que se presume que los comerciantes locales debían esperar la llegada de mercancías tanto del interior de Colombia como del extranjero. Los retrasos recurrentes en el transporte, especialmente de flores y obsequios, motivaron a comerciantes y autoridades a desplazar la celebración para ajustarse a la disponibilidad de productos.
Esta adaptación permitió que los establecimientos pudieran atender la demanda propia de la temporada, fortaleciendo así la economía local y consolidando una fecha con identidad propia. La decisión de mover la festividad no solo respondió al respeto por el duelo colectivo tras el terremoto, sino también a necesidades logísticas y de abastecimiento.
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Ajuste excepcional para el año 2026: elecciones y celebración
La tradición cucuteña de honrar a las madres el último domingo de mayo enfrenta este año una situación particular. Las elecciones presidenciales en Colombia están programadas para el 31 de mayo de 2026, justo la fecha habitual de la conmemoración en Norte de Santander.
Para evitar que ambos eventos coincidan y garantizar el desarrollo normal de los comicios, la Diócesis de Cúcuta ha llamado a la ciudadanía a hacer una excepción este año. En esta ocasión, el homenaje a las madres se realizará el 24 de mayo, correspondiente al penúltimo domingo del mes. Fenalco, el gremio de comerciantes, respaldó la medida para separar la jornada familiar de la agenda electoral.
Esta decisión garantiza que las familias puedan reunirse y los comercios operar sin la interferencia de la jornada electoral. El cambio, aunque excepcional, mantiene el espíritu de la tradición cucuteña: celebrar después que el resto del país, pero adaptarse a las circunstancias sociales y políticas del momento.
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La celebración nacional y el impacto económico
En el resto de Colombia, la fecha del segundo domingo de mayo sigue vigente, con un fuerte impacto en el comercio y en la vida familiar. Cada año, el Día de la Madre representa una de las temporadas de mayor movimiento para los sectores de floristería, restaurantes y tiendas de regalos.
El homenaje, que en su origen buscaba exaltar la figura materna y fomentar la unión familiar, se ha convertido también en un motor para la economía formal e informal. Las ventas aumentan de manera significativa durante la semana previa y el propio día de la celebración.