El hallazgo sin vida de Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, subteniente y comandante de la estación de Policía de Providencia, ha provocado conmoción en el Archipiélago de San Andrés y encendió las alarmas sobre situaciones de acoso laboral dentro de la institución, situación que ya era conocido por sus seres queridos.
El cuerpo de la oficial fue encontrado el sábado 2 de mayo de 2026 en las instalaciones donde vivía, supuestamente con una autolesión, según informaron fuentes oficiales.
Horas antes de su fallecimiento, la subteniente grabó un video desde la estación policial, que se ha difundido a través de las redes sociales rápidamente, teniendo en cuenta la complejidad del caso.
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En las imágenes se observa a Marciales realizando un recorrido visual por las instalaciones, mostrando el ambiente cotidiano y a otros uniformados en sus tareas diarias. Lo que más llamó la atención de los investigadores fueron sus palabras en voz baja: “Dije como de cumplir y eso, pero bueno... pero ya no cumplo años, bendito sea Dios”.
La Fiscalía General de la Nación analiza este material, junto con mensajes y testimonios que la subteniente dejó como respaldo. La familia insiste en que las denuncias de acoso fueron conocidas por superiores, pero no obtuvieron respuesta efectiva.
Testimonios de la familia y denuncias previas
La familia de Marciales sostiene que la oficial había denunciado situaciones de hostigamiento por parte de un superior. Su hermana, Lady Marciales, relató a Noticias Caracol: “Mi hermana primeramente ya me había contado de que el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina había estado haciendo una persecución y ella había informado de este acoso laboral que estaba recibiendo en Providencia”.
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La subteniente, según sus allegados, advirtió a sus familiares que, si le ocurría algo, contactaran a un amigo policía en quien confiaba plenamente. En conversaciones reveladas por medios, la oficial relató: “No me dejó en paz ni en el supuesto descanso porque me mandaba tocar la puerta de la habitación, pitaba desde el vehículo abajo para llamarme”.
Entre los episodios detallados en los mensajes, Marciales contó: “El día lunes 16/03/2026, aproximadamente a las 19:30 horas en el sector Aguadulce frente a ‘Cabañas El Encanto’, lugar donde funciona la estación de Policía Providencia y Santa Catalina Islas, por reubicación luego del huracán IOTA, en la vía pública inmediatamente afuera de la estación, utilizó palabras soeces, me gritó, me ridiculizó delante de ciudadanos turistas, delante de la tropa, es decir, el personal bajo nuestro mando, asimismo con miradas y palabras retadoras”.
Las pruebas presentadas por la subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño antes de su fallecimiento han sido clave para orientar la investigación sobre su caso. Entre los materiales entregados figuran videos y audios que, según las denuncias de sus familiares, involucran no solo a su jefe inmediato sino también a subalternos encargados de formalizar reportes negativos en su contra.
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En uno de los documentos que dejó, la subteniente narró una secuencia de hechos tras un episodio de hostigamiento: “Luego me solicita disculpas por haberse exaltado, escala o emite concepto para mi permiso ‘plan democracia’, me retira también las llaves de la oficina, me dice que me puedo cambiar para el permiso; luego lo veo en la oficina con personal subalterno, escucho que están redactando una anotación demeritoria en mi formulario de seguimiento y quién sabe cuál suerte de informes en contra de la suscrita”.
De acuerdo con lo denunciado, el material entregado por la oficial apunta a la existencia de un ambiente laboral adverso, en el que participaron distintos actores dentro de la institución. Los audios y videos consignados muestran situaciones cotidianas en la estación de Providencia, así como interacciones que la subteniente consideraba parte del acoso.