Una publicación que se hizo viral en redes sociales la tarde y noche del jueves 23 de abril de 2026 ocasionó que la empresa de telefonía Tigo se pronunciara de manera oficial la mañana del viernes 24 de abril, luego de que una imagen de un aviso publicitario que se encuentra en una parada de bus, fue alterada, al parecer, con la ayuda de la IA por un usuario en Internet.
Todo se dio por la alteración del mensaje que acompaña la fotografía, y que en su publicación original precisa: “Desde que soy pospago, le comparto datos a todos”.
En el video que compartió la empresa de tecnología se indicó: “Esto es lo que publicamos nosotros”.
Sin embargo, la nueva imagen que se hizo viral en algunas cuentas dedicadas a compartir memes en redes sociales señaló: “Desde que soy prepago, le comparto datos a todos”.
Para dimensionar la gravedad de la situación, en Colombia, el término “prepago” se utiliza en el lenguaje coloquial para referirse a una mujer que presta servicios sexuales a cambio de una compensación económica, generalmente de forma independiente y bajo acuerdos previos con el cliente.
Seguido a esto, en la grabación se agrega: “Esto es lo que alguien más decidió hacer. Sin permiso, sin verdad, con inteligencia artificial. Ella es profesional. Una palabra falsa no cambia nada de eso, pero el silencio sí hubiera cambiado todo”.
En su respuesta oficial, la compañía destacó que “manipular la imagen de una mujer con inteligencia artificial es violencia digital y Tigo no se queda callado. Su imagen le pertenece a ella, como la tuya te pertenece a ti. En Tigo creemos que la tecnología debe sumar, no destruir”.
Por lo anterior, y también con ayuda de la IA, la empresa publicó varias imágenes del mismo cartel publicitario con frases que en lugar de descalificar, empoderen a las mujeres.
“Una palabra falsa, una imagen fake para unos likes. No atacaron a una marca, atacaron a una persona. ¿Querían nuevas frases? Les dejamos unas para pensar un poco más”, acompaña el mensaje junto a la grabación desde el perfil de Tigo en X.
- Desde que creo en mí, nadie toma mis decisiones.
- Desde que entendí mi poder, nada me queda grande.
- Desde que reconozco mi valor, soy más autónoma.
- Detrás de esta imagen hay una mujer, no un meme.
- La dignidad de una mujer no se discute.
- Desde que dejé de ajustarme, el mundo se abrió para mí.
Qué otras formas se pueden considerar como violencia digital
La violencia digital contra las mujeres abarca una variedad de conductas que se realizan a través de medios digitales, plataformas en línea o dispositivos electrónicos con el propósito de dañar, intimidar, acosar, controlar o vulnerar la dignidad, seguridad y derechos de las mujeres.
Entre las conductas que pueden considerarse violencia digital se encuentran:
- Acoso en línea: mensajes, comentarios, amenazas, hostigamiento persistente o intimidatorio a través de redes sociales, correos electrónicos, aplicaciones de mensajería u otras plataformas.
- Violencia sexual digital: difusión, publicación o amenaza de divulgar imágenes, videos o información de contenido íntimo sin consentimiento (también conocido como “pornovenganza”).
- Suplantación de identidad: creación de perfiles falsos, robo de cuentas o uso no autorizado de la identidad digital de una mujer para dañarla, desprestigiarla o extorsionarla.
- Ciberbullying: campañas sistemáticas de insultos, humillaciones, difusión de rumores o información falsa en entornos digitales.
- Vigilancia, monitoreo y control: acceso no autorizado a dispositivos o cuentas, instalación de software espía, seguimiento de ubicación o vigilancia de actividades en línea sin consentimiento.
- Ataques a la reputación: difamación, manipulación de imágenes, montaje de videos o difusión de información falsa con el fin de afectar la imagen pública o profesional de una mujer.
- Mensajes o contenidos misóginos: publicación de discursos de odio, incitación a la violencia o discriminación por razones de género en plataformas digitales.
- Extorsión digital: amenazas de divulgar información o imágenes íntimas para obtener favores, dinero o forzar conductas.
- Exclusión o discriminación en espacios digitales: impedir el acceso, expulsar o marginar a mujeres de foros, comunidades o plataformas por motivos de género.
- Doxxing: divulgación no autorizada de datos personales, direcciones, números de teléfono u otra información privada para exponer a la víctima a riesgos fuera de línea.