El presidente de Colpensiones, Jaime Dussán, se pronunció sobre el decreto que ordena el traslado de $25 billones desde los fondos privados hacia el sistema público y explicó, en términos simples, por qué, según su interpretación, estos recursos deben moverse.
De acuerdo con el funcionario, el punto central es que la ley vigente no permite que una persona esté en dos sistemas pensionales al mismo tiempo. “La ley cien, que está vigente en su artículo trece, dice que no puede la gente estar en dos sistemas pensionales”, afirmó.
Esto significa, en palabras sencillas, que si una persona decide cambiarse de un fondo privado a Colpensiones, su dinero debe irse con ella.
Dussán señaló que esta situación no es nueva y que se viene acumulando desde hace más de dos años. “Se tenían que tomar decisiones porque quedó vigente el artículo setenta y seis de la ley veintitrés ochenta y uno”, dijo, al referirse a la norma que permitió el traslado de afiliados mediante la llamada “ventana pensional”.
Según las cifras entregadas, más de 109.000 colombianos ya se han pasado de los fondos privados a Colpensiones. De ese grupo, alrededor de 24.800 personas ya están pensionadas por el sistema público.
Sin embargo, el problema, según explicó, es que el dinero de esas personas aún no ha sido entregado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). “Esas personas que pensionamos no han recibido los recursos de los fondos privados de pensiones, que me los deben para seguirles pagando su pensión, que más o menos significan cinco billones y medio”, afirmó.
En términos prácticos, esto quiere decir que Colpensiones está pagando pensiones sin tener todavía el dinero que corresponde a esos afiliados. El resto de personas que se trasladaron —más de 90.000— completan el monto total que el Gobierno busca mover, que asciende a $25 billones.
Dussán insistió en que el decreto no crea una obligación nueva, sino que facilita que ese dinero efectivamente llegue. “El decreto lo que facilita es para que los fondos privados de pensiones le entreguen los recursos a Colpensiones”, explicó.
Sobre qué pasará con esos recursos, el funcionario indicó que serán depositados en cuentas oficiales de la entidad. “Colpensiones los va a consignar, por supuesto, en sus cuentas, que están autorizadas por la junta directiva”, señaló.
Agregó que ese dinero no se gastará de inmediato, sino que funcionará como un respaldo. Según sus palabras, servirá como “ahorro hacia el futuro para los déficits que pueda generar el presupuesto general de la nación”.
Frente a la preocupación de las AFP por la rapidez del traslado y la falta de liquidez, Dussán indicó que existe una alternativa. “Si no tienen los dineros, aceptamos TES, es decir, papeles”, dijo, refiriéndose a los títulos de deuda pública.
También anunció que se realizará una reunión técnica con la Superintendencia Financiera y los fondos privados para aclarar cómo se hará el proceso. “Vamos a hacer una mesa técnica el próximo lunes… de tal manera que clarifiquemos las responsabilidades”, explicó.
En cuanto al manejo de los recursos, rechazó las críticas sobre la capacidad de Colpensiones. Aseguró que la entidad sí cuenta con mecanismos para administrar el dinero, indicando que los ahorros están gestionados a través de la Fiduciaria de la Previsora Nacional.
Finalmente, Dussán enmarcó la medida dentro de un cambio en la política pública del país. “Hay un cambio, hay una transformación real en la sociedad colombiana”, afirmó.
Mientras tanto, el traslado de los $25 billones sigue generando debate, especialmente por los tiempos exigidos y el impacto que podría tener en el sistema financiero, en un proceso que involucra los ahorros de más de 100.000 personas.