Banco de la República defendió el alza en las tasas de interés y se alejó aún más del Gobierno Petro: “No seguimos instrucciones de nadie”

Leonardo Villar respondió a críticas en el Senado, explicó por qué subieron las tasas y aseguró que las decisiones no obedecen a presiones externas sino al comportamiento de la inflación

Leonardo Villar defendió en el Senado que las decisiones del Banco de la República responden a análisis técnicos y no a presiones externas- crédito REUTERS/Luisa González

En medio de cuestionamientos a la política monetaria, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, defendió en la Comisión Tercera del Senado el aumento de las tasas de interés y marcó distancia frente a críticas sobre supuestas presiones externas en la toma de decisiones.

Durante la audiencia, el funcionario fue enfático en rechazar esa idea: “Decir que nosotros tomamos decisiones porque unos analistas nos dicen qué hacer es simplificar demasiado las cosas”. Con esa afirmación, buscó dejar claro que las decisiones del banco responden a análisis técnicos y no a intereses particulares.

El punto central de su intervención fue que la inflación en Colombia no ha bajado como se esperaba, lo que obligó a frenar la reducción de tasas e incluso a aumentarlas. “Lo que creíamos que iba a suceder durante 2025… no sucedió”, afirmó.

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Según explicó, el país tiene una meta de inflación del 3 %, como la mayoría de economías de la región. Sin embargo, en 2025 la inflación dejó de caer y se mantuvo por encima de ese nivel. Para diciembre de ese año, la inflación total fue de 5,1 % y la básica de 5 %, lejos del rango esperado entre 2 % y 4 %.

El gerente del Banco de la República explicó que el aumento de tasas busca frenar una inflación que sigue por encima de la meta del 3 %- crédito Luis González/REUTERS

Villar recordó que venía una tendencia favorable, con una caída desde 13,4 % hasta 5,2 %, y se esperaba seguir bajando. Pero factores internos cambiaron el panorama. Uno de ellos fue el crecimiento de la demanda. “La demanda interna creció a ritmos de más de 4 % real anual (…) incluso en el tercer trimestre de 2025 creció 5 %”, mientras la economía solo avanzó 2,6 %.

En términos simples, esto significa que el gasto creció más rápido que la producción, lo que genera presiones sobre los precios. Ese desbalance, según el Banco, explica por qué la inflación dejó de bajar.

A eso se sumó el aumento en las expectativas de inflación, es decir, lo que empresas, analistas y ciudadanos creen que pasará con los precios. Esas expectativas subieron con fuerza entre finales de 2025 e inicios de 2026. Por ejemplo, las proyecciones a un año pasaron de niveles cercanos a 4 % a 5,6 %.

Durante la audiencia, el Banco marcó distancia frente a críticas y reiteró que no sigue “instrucciones de nadie” en su política monetaria- crédito REUTERS/Luisa González

El gerente insistió en que el Banco no se guía únicamente por encuestas ni por opiniones del sector financiero. “El trabajo del equipo técnico del banco hace mucho más que mirar lo que dice una lista de analistas”, señaló, en respuesta a cuestionamientos sobre la influencia de esos actores.

En cuanto a las decisiones concretas, explicó que la entidad se vio obligada a revertir parcialmente la reducción de tasas que venía haciendo desde 2024. En enero y marzo de 2026 se realizaron aumentos de 100 puntos básicos cada uno, para un total de 200 puntos básicos, es decir, dos puntos porcentuales.

El objetivo, según Villar, es evitar que la inflación siga subiendo y que se forme una espiral difícil de controlar. “Esto puede convertirse en un círculo vicioso de mayores expectativas de inflación”, advirtió.

También se refirió a factores externos, como la guerra en Irán, que ha elevado los precios del petróleo y de insumos como fertilizantes. Aunque reconoció que estos elementos afectan la inflación, aclaró que el Banco no puede intervenir sobre ellos. “Nosotros no vamos a parar la guerra de Irán con una decisión de política monetaria”, dijo.

El Banco de la República advirtió que el repunte de la inflación y sus expectativas obligó a revertir la reducción de tasas iniciada en 2024 - crédito Banco de la República

Otro punto de tensión fue el impacto de las tasas sobre las finanzas públicas. Villar negó que las decisiones del Banco sean responsables del aumento en el costo de la deuda del Gobierno. “El Gobierno no se endeuda a un día por razones obvias”, explicó, al señalar que las tasas de endeudamiento dependen de factores como el riesgo país y las condiciones fiscales.

El gerente también destacó que Colombia no ha logrado reducir la inflación al mismo ritmo que otros países. Mientras varias economías ya están dentro de sus metas, “Colombia es la excepción”, lo que ha impedido seguir bajando tasas.

A pesar de las críticas, Villar reconoció el costo de las medidas adoptadas. “Sí me duele tener que subir la tasa de interés”, afirmó, pero insistió en que es una decisión necesaria para controlar los precios.

Finalmente, advirtió que las proyecciones actuales indican que la inflación podría cerrar 2026 alrededor de 6,3 %, lo que muestra que las presiones siguen vigentes y que la política monetaria deberá mantenerse restrictiva.

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